Ocho días después del accidente de tren de Ademuz (Córdoba), sigue siendo sobrecogedor ver las imágenes del choque en el que han perdido la vida 45 personas y más de un centenar han resultado heridas. Es una de las mayores tragedias ferroviarias de la historia de nuestro país y se sigue investigando qué pasó exactamente para que se produjera fatal descarrilamiento del Iryo y el impacto con el Alvia segundos después. Mientras se esclarecen las causas y se producen los primeros movimientos, los homenajes no dejan de sucederse y ya hay fecha para el funeral por las víctimas, que estará presidido por los reyes Felipe y Letizia.
El jueves 29 de enero, un día antes de su 58 cumpleaños, el jefe del Estado se desplazará con su esposa a Huelva para recordar a las víctimas, 45 vidas que se apagaron de forma injusta y anticipada, historias que no pudieron seguir escribiéndose a causa de este fatal accidente que ha teñido de negro a todo el país. También para acompañar a los familiares en este momento de absoluta consternación e incredulidad. Como ha confirmado la Casa Real, el acto religioso se llevará a cabo en el Pabellón de Deportes “Carolina Marín” de Huelva, estará oficiado por el Obispado onubense y contará con la presencia de autoridades.
Inicialmente, estaba previsto que el funeral se hiciera en la Catedral de La Merced, pero se ha cambiado la ubicación "con el deseo de que a la misa funeral puedan asistir el mayor número de personas posible", como ha indicado la Diócesis de la ciudad andaluza. Hasta el pabellón, que lleva el nombre de la jugadora de bádminton más importante de España, trasladarán una imagen de la Virgen de la Cinta para colocarla en el altar. Junto a la patrona del municipio estará el crucifijo que utilizó el papa Juan Pablo II en la misa que celebró en Huelva en 1993.
En Adamuz se celebró un funeral este domingo, exactamente una semana después de la tragedia. La caseta municipal acogía el acto organizado por el Obispado de Córdoba, al que acudieron figuras religiosas, representantes políticos, familiares de las víctimas, representantes de la Guardia Civil, Protección Civil y policías locales, así como vecinos de la localidad que se volcó en ayudar a los afectados. El acto estuvo presidido por la Virgen del Sol, patrona de la localidad, y depositaron una corona en la zona cero del accidente.
Su visita a Adamuz
Los Reyes conocieron la noticia desde Atenas, donde se encontraban para despedir a Irene de Grecia, tía materna del monarca. Antes de acceder a la Catedral Metropolitana, a la que llegaron con la princesa Leonor y la infanta Sofía, se mostraron conmovidos al hablar acerca de la tragedia y avanzaron que estaban preparando un desplazamiento a Adamuz. Esa visita llegó solo un día después, cuando recorrieron la zona del accidente ferroviario para conocer las tareas que se estaban llevando a cabo. También visitaron en el hospital a algunos de los heridos y se interesaron por la labor de los psicólogos y sanitarios que atienden a los familiares. Para todos ellos tuvieron palabras de agradecimiento.
"Queremos reconocer la altísima profesionalidad de todos los que han estado implicados en atender la emergencia, vengan de donde vengan, y la voluntad de todas las administraciones de arrimar el hombro y coordinarlo todo. Las familias están muy afectadas y agradecidas por cómo han sido atendidas. Un país tiene muchas maneras de manifestar su fortaleza y una de ellas es cómo se atienden las emergencias y se coordinan los servicios y que las personas se sientan amparadas y protegidas. Por buenas que sean las infraestructuras, hay accidentes. Este ha sido muy trágico (...) Podría haber sido muchísimo peor y la atención temprana ha minimizado el número de víctimas mortales", dijo don Felipe.





