Ha fallecido la hermana de la reina Sofía

Irene de Grecia sobre el amor: "Si no te gusta una persona, no te gusta, por muy príncipe que sea"


Siempre ocupó un segundo plano y fue una gran desconocida, sin embargo, la hija pequeña de los reyes Pablo y Federica de Grecia tuvo una vida intensa e interesante


Irene de Grecia en 2014 en Madrid© Europa Press via Getty Images
Sira AcostaPeriodista senior de Realeza y Guionista
15 de enero de 2026 - 19:51 CET

Nació en África, creció en Grecia, se exilió en Roma, meditó en la India y se asentó en Madrid, donde finalmente ha fallecido. La princesa Irene de Grecia ha muerto consiguiendo ser un misterio hasta el final y ocupando durante la mayor parte de su vida un segundo plano por razones jerárquicas. La querida hermana pequeña de la reina Sofía nunca formó su propia familia, pero siempre formó parte de la familia de los demás. Lejos de convencionalismos y con la discreción que siempre caracterizó su vida, la princesa vivió en una época en la que se vio obligada a explicar que su soltería, además de una suerte, fue un destino.

Irene de Grecia sobre el amor© Getty Images
Sobre el cambio de los tiempos, Irene de Grecia reflexionó mucho durante la segunda mitad de su vida y eso le hizo feliz, el comprobar como sus sobrinos, los españoles y los griegos, se pudieron casar libremente. "Ese fue un problema para toda la gente de mi edad", dijo

"En serio, mi vida ha sido muy plena a pesar de no haberme casado. No puedo quejarme porque mi vida ha estado llena de otras cosas. En Grecia siempre me decían que cuándo iba a casarme, en el exilio, gracias a Dios, eso terminó. Hay otros tipos de amores a los que te puedes dedicar y que te llenan la vida del todo", explicó la princesa Irene a la periodista que escribió su biografía en el año 2007. "Las dos situaciones tienen ventajas y desventajas. Yo considero la soltería como mi suerte y mi destino. De joven, en algún momento, me sentí sola y me hubiera gustado tener un compañero e hijos, eso no voy a negarlo", añadió la tía de Felipe VI.

"Hay otros tipos de amores a los que te puedes dedicar y que te llenan la vida del todo"

Irene de Grecia

Por aquel entonces, cuando dio esta entrevista, quedaba ya lejos el tiempo en el que se le asignaban romances y noviazgos, lejos el tiempo en el que causó furor su llegada a Roma, ciudad en la que se asentó cuando en Grecia cayó la monarquía. "He estado enamorada, naturalmente, pero no quiero contar ninguna historia de amor", aclaró entonces la princesa, que aprovechó esas conversaciones con Eva Celada, la periodista que escribió sus memorias.

"Se decía que no me casaba porque tenía que cuidar de mi madre, pero mi madre no necesitaba mucho cuidado. Cuando murió mi padre todos estábamos muy cerca de mi madre. Naturalmente, yo, al ser soltera, estaba más con ella, pero en ningún caso renuncié al matrimonio para cuidar de mi madre. Ella era muy independiente, vivíamos juntas, pero tenía su mundo… En esa época en Grecia no estaba bien visto independizarte y vivir en tu propio piso si no te habías casado. Vivías con tu madre hasta que te casabas. ¡Ha cambiado tanto el mundo! Para algunas cosas a mejor", recordó la princesa Irene con el fin de desterrar una idea que siempre le persiguió. 

"He abierto mucho los ojos en este sentido porque me he dado cuenta de que personas de la realeza no tienen que estar necesariamente en familias reales"

Irene de Grecia
Irene de Grecia sobre el amor© Getty Images
"En serio, mi vida ha sido muy plena", explicó la princesa Irene a la periodista Eva Celada para la publicación de un libro sobre su vida Irene de Grecia, la princesa rebelde

Sobre el cambio de los tiempos, Irene de Grecia reflexionó mucho durante la segunda mitad de su vida y eso le hizo feliz, el comprobar como sus sobrinos, los españoles y los griegos, se pudieron casar libremente. "Ese fue un problema para toda la gente de mi edad. No había tanta variedad de personas del mismo rango, lo que era una exigencia. Además, si no te gusta una persona, no te gusta, por muy príncipe que sea. He abierto mucho los ojos en este sentido porque me he dado cuenta de que personas de la realeza no tienen que estar necesariamente en familias reales", añadió.

"Yo soy demasiado revolucionaria, y me he interesado por muchas cosas"

Irene de Grecia

"Yo soy demasiado revolucionaria, y me he interesado por muchas cosas", explicó la princesa Irene en esta misma entrevista, a la que añadió un toque de humor. "Además, para haber encontrado un marido tendría que haber sido un santo, nadie sería capaz de aguantarme. ¡Es impensable poner a nadie en esa situación!". 

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