La reina Letizia ha arrancado su agenda oficial en solitario después de la Pascua Militar, en la que acompañó al rey Felipe y a la princesa Leonor, con un acto en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid para la entrega de la XXIII edición de los Premios Internacionales de Periodismo de El Mundo a la mejor labor periodística a Emma Tucker, directora de The Wall Street Journal y el premio a la Libertad de Prensa a Laurent Richard, presidente del consorcio periodístico Forbidden Stories.
En este acto, doña Letizia se ha reencontrado con Jaime de Marichalar, exmarido de la infanta Elena, quien también ha estado presente en este acto, al que ha acudido Paloma Segrelles, empresaria y vicepresidenta del Club Siglo XXI, Cayetano Martínez de Irujo o Carmen Posadas, entre otros rostros conocidos.
De esta manera, la Reina ha reconocido a aquellos periodistas que destacan la defensa de la libertad de expresión y el compromiso ético como lema a estos dos periodistas exiliados que, desde distintos lugares, representan los valores fundamentales de la profesión: valentía y rigor.
El jurado ha destacado la trayectoria de Emma Tucker, primera mujer en dirigir The Wall Street Journal desde su fundación. Anteriormente, lideró The Sunday Times y comenzó su carrera en Financial Times, donde ejerció como corresponsal. Es considerada como una periodista solvente y todo un equilibrio periodístico en un momento de incertidumbre para la prensa norteamericana.
Por su parte, Laurent Richard ha sido premiado por su labor al frente de Forbidden Stories, el consorcio de investigación transnacional que da continuidad a los trabajos de periodista amenazados o asesinados.
Hacía mucho tiempo que no se veía a la reina Letizia con Jaime de Marichalar en un evento público. El 13 de noviembre de 2007, la Casa Real anunció a través de un comunicado el "cese temporal en la convivencia" entre los duques de Lugo. Aunque en un primer momento la separación fue temporal y no tuvo consecuencias legales, el 21 de enero de 2010 la pareja puso fin legalmente a sus doce años de matrimonio al firmar su divorcio, lo que conllevó que él saliera de la Familia Real española.












