La princesa de Asturias y su conexión con Santiago de Compostela

45 años después de la primera visita de Felipe VI a Santiago, en Año Santo; y cuando se cumplen siete siglos desde que Catalina de Lancaster rezara ante el Apóstol, Leonor abraza la historia de sus antepasadas

Spanish Royal Family Attends A National Offering To The Apostle Santiago

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La princesa Leonor tenía otro encuentro pendiente con la tradición y con la historia. Desde la Edad Media, la Monarquía primero de Castilla, y después de España, siempre estuvo vinculada a Santiago y a su catedral.

Y, algún día, como heredera de una tradición secular, la princesa también tendrá que propagar los valores e ideales de la ruta jacobea que lleva inspirando desde hace más de mil años. La primera semilla de la globalización. Vía de la universalidad y primer proyecto europeo común.

Spanish Royal Family Attends A National Offering To The Apostle Santiago©GettyImages

Don Felipe vivió la primera experiencia jacobea a los ocho años, cuando visitó el templo junto a sus padres y sus hermanas el 25 de julio de 1976. Había 25.000 personas esperándolos en la plaza del Obradoiro y todos desfilaron en procesión solemne hacia el Pórtico de la Gloria, donde los canónigos los esperaban con sus trajes de honor de capellanes de la reina Isabel II, según privilegio de 1858.

Don Juan Carlos hizo la ofrenda y pronunció su primer discurso en gallego; y, doña Sofía, que llevaba peineta y mantilla, pudo abrazar al Santo seguida de sus hijos.

Un primer paso para el hoy Rey de España, que hizo el camino como peregrino y ganó el jubileo en el 93 y 97 junto a las órdenes militares de Santiago, Calatrava, Alcántara y Montesa… Y, después con el paso de las décadas, rindió tributo al Patrón de España en infinidad de ocasiones. Como Heredero; por delegación de su padre - hizo cuatro ofrendas como príncipe de Asturias- y como Rey.

Princesa Asturias en Santiago Compostela©CASA DE SM EL REY

Cuarenta y cinco años después de aquella primera visita del príncipe Felipe, la princesa Leonor, también, ha reafirmado los lazos históricos y afectivos de la Familia Real con Santiago Apóstol. Es la inmersión de la futura reina de España allí donde vuelven a darse la mano tradición y futuro.

Es Alfonso II (791-842), monarca astur-leonés, el que establece el primer espacio político en torno al sepulcro recién descubierto, en el año 834. A partir de ahí la relación con las casas reales hispanas es constante, variable pero intensa.

Prueba de ello, la institución de la Ofrenda regia por mandato de Felipe IV (1643): el Panteón Real de la catedral donde descansan los restos de monarcas de los siglos XII y XIII; y las innumerables visitas al templo de príncipes y soberanos. Incluidas las de cuatro reinas que fueron Princesas de Asturias.


Catalina de Lancaster, la primera princesa de Asturias

La historia se remonta el siglo XIV. Catalina de Lancaster llegó a Santiago el 25 de julio de 1386, día de la festividad del Apóstol, con sus padres, doña Constanza de Castilla y Juan de Gante, y sus hermanastras.

Habían partido del puerto inglés de Brest, navegado durante semanas y desembarcado en A Coruña para reclamar el reino de Castilla del que Doña Constanza era legítima heredera.

Gracias a las referencias de Froissart se sabe que peregrinaron a caballo y a pie hasta la tumba del Apóstol y que, a su llegada a la catedral, todos rezaron sus oraciones e hicieron valiosas ofrendas.

Princesa Asturias en Santiago Compostela©GettyImages

Juan de Gante no pudo hacer realidad sus sueños de dominio, con las tropas inglesas diezmadas por la peste y las sucesivas derrotas, aunque desde su reino gallego -donde estableció su corte- abrió el camino de los matrimonios para sus hijas.

Su primogénita, Filipa, se casó con Juan de Avís -fue rey de Portugal-, en 1387; y, un año después, tras renunciar los duques de Lancaster a la corona castellana, también pudieron concertar el matrimonio de su hija Catalina, de quince años con Enrique de Trastámara, futuro rey Enrique III, El Doliente, de tan solo 9.

Por primera vez en la historia de Castilla y de España, los príncipes herederos fueron jurados como Príncipes de Asturias. Catalina, la joven “peregrina”, se convertía, en la primera princesa de Asturias; y en futura reina de Castilla por matrimonio, en 1390, finalizando así la disputa entre los contendientes por el trono castellano.

Isabel la Católica

Tras esta Soberana, llegaría su nieta, Isabel la Católica, la primera gran reina de Europa y la que encumbraría el título de Princesa de Asturias, reclamándolo para su Corona de Castilla.

Junto a su esposo Fernando, fueron declarados devotos del apóstol Santiago. En plena campaña contra el último rey moro de Granada, peregrinaron a Compostela del 21 de septiembre al 6 de octubre de 1486, implorando la ayuda del Apóstol en la conquista de Granada, y haciendo la promesa de construir en Santiago un hospital para peregrinos. El actual Parador de Santiago, conocido como Hostal dos Reis Católicos.

Princesa Asturias en Santiago Compostela©GettyImages

La devoción jacobea de Isabel la Católica volvió a poner en auge el Camino al incentivar la recuperación de las peregrinaciones que estaban en decadencia. Y más allá. En 1492, en agradecimiento a la que consideraron la mediación del Apóstol en la conquista de la ciudad de Granada y el descubrimiento de América, siguieron concedieron muchos nuevos privilegios y elevaron al Apóstol Santiago en el símbolo de la conquista que ya utilizaban los soldados en batalla al grito de guerra: “Santiago y cierra España”.

Juana la Loca

La heredera de los Reyes Católicos -Princesa de Asturias, desde 1502- llegó a Santiago junto a su marido, Felipe el Hermoso, en abril de 1506, junto a un séquito de 536 personas y un ejército de 2.000 infantes. Viajaban desde Flandes con cincuenta navíos -desembarcaron en A Coruña- para tomar posesión de la Corona, tras la muerte de la reina Isabel, en 1504.

Durante tres meses recorrieron la comunidad, aunque, en Compostela permanecieron escasos días.

La reina Isabel II

María Isabel Luisa de Borbón (1830-1904), princesa de Asturias durante el reinado de su padre Fernando VII, viajó a Santiago en septiembre de 1858, con su marido, Francisco de Asís y sus hijos, la infanta María Isabel, de casi siete años; y el futuro rey Alfonso XII, con menos de un año.

Isabel II llegó a Compostela desde A Coruña el 7 de septiembre, con un séquito de 50 personalidades y entró en el templo ‘bajo palio’ ocupando sitiales bajo dosel, en la Capilla Mayor. Durante su estancia de cuatro días, no dejaron de acudir cada mañana a la catedral, aunque fue el ocho de septiembre cuando se celebró la Misa Solemne. Antes de partir, la Soberana ofreció al Apóstol el alfiler de brillantes que llevaba de la Virgen de la Salud.

SPAIN-RELIGION-ROYALS-HOLIDAY©GettyImages

Ciento sesenta y tres años después de la visita de la reina castiza, y sin olvidar las ofrendas e invocaciones realizadas por Alfonso XII (1877), Alfonso XIII (1909); y, también por su abuelo, el Rey don Juan Carlos, Leonor, la heredera de los 19 reyes que desde Isabel la Católica han construido España, se ha presentado ante el Apóstol como la cuarta Princesa de Asturias llamada a ser Reina de España.

Este ha sido su primer paso como futura peregrina.


Fuentes: Archivo Histórico de la Catedral de Santiago; Xacopedia, La Voz de Galicia y El Correo Gallego.

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