Descubre qué otra royal, además de Félix de Luxemburgo, es bodeguera y tiene un castillo en Francia


La reina Margarita de Dinamarca compró en 1974 el Château de Cayx, situado cerca de Cahors


La Familia Real danesa disfruta de las vacaciones en su castillo francés © Getty Images
Beatriz CastrilloPeriodista especializada en Realeza
9 de enero de 2026 - 21:04 CET

Félix de Luxemburgo no es el único royal que triunfa como bodeguero y hostelero con su castillo francés. La reina Margarita de Dinamarca, adquirió hace varias décadas el Château de Cayx, cerca de la ciudad de Cahors, al sur de Francia, un lugar rodeado de viñedos cuyos caldos riegan los menús de gala de la Corte danesa y que gozan de reconocimiento tanto en el país galo como en el escandinavo. 

El príncipe Henirk en su castillo francés junto a toda la Familia Real danesa en 2014© Getty Imges
El príncipe Henirk en su castillo francés junto a toda la Familia Real danesa en 2014

La compra de este castillo, en lo alto de una colina sobre el río Lot, está muy relacionada con la Familia Real danesa. En 1974, Margarita II y el príncipe Henrik, los padres del rey Federico X, se enteraron de que el castillo de Cayx estaba en venta y decidieron adquirirlo. El marido de la antigua monarca nació cerca de Burdeos y de alguna manera, esta residencia que usarían en vacaciones, sería una manera de conectar con sus raíces. 

El Château de Cayx, en Francia © Getty Images
El Château de Cayx, en Francia

Cuando lo adquirieron, la propiedad se encontraba en muy mal estado de conservación, lo que derivó en unas obras de restauración importantes. Toda la Familia Real colaboró en volver a recuperar su esplendor al château, así Federico X y su hermano, el príncipe Joaquín, quienes entonces tan solo eran unos niños, se encargaron de pintar los bancos del jardín y todos juntos amueblaron el castillo. 

Exterior del Château de Cayx, en Francia © Getty Images
Exterior del Château de Cayx, en Francia

El refugio francés de Federico de Dinamarca

Con el paso del tiempo, Cayx se ha convertido en el punto base de la Familia Real en Francia desde los años 70, especialmente en verano. Apasionado del vino y de la cultura francesa, el padre del actual monarca danés recuperó el viñedo histórico y lo vinculó a su tierra natal. Además de lugar de vacaciones, se ha convertido en un proyecto vitivinícola de prestigio que la reina Margarita y el rey Federico han mantenido tras la muerte del príncipe Henrik y que la han transmitido a las nuevas generaciones. Los vinos que produce el Château de Cayx tienen denominacion de origen AOC Cahors, con uvas malbec, que son reconocidas en Francia y Dinamarca. 

La Familia Real danesa disfruta de las vacaciones en su castillo francés © Getty Images
La Familia Real danesa disfruta de las vacaciones en su castillo francés

Durante más de 40 años, el marido de la reina Margarita elaboró y vendió el vino del Château de Cayx. En 2015, el Príncipe cedió la venta y producción del vino a la empresa francesa Vinovaile, un consorcio de cuatro castillos en el suroeste de Francia. 

Viñedos del castillo francés de la Familia Real  danesa© Getty Images
Viñedos del castillo francés de la Familia Real danesa
Château de Cayx, en Francia, refugio vacacional de la Familia Real danesa © Getty Images

Además, la Familia Real danesa, siguiendo la estela de otros monarcas como Carlos III que abren sus residencias privadas al público, los viñedos, las bodegas, la cava subterránea y la sala de barricas del castillo son visitables donde se cuenta su historia y las técnicas vitivinícolas que se usan en la actualidad, un lugar privilegiado junto al río Lot, lo que le convierte en un lugar atractivo para el cultivo de la vid y la producción de vino. 

El príncipe Henrik de Dinamarca en junio de 2014 en el Château de Cayx© Getty Images
El príncipe Henrik de Dinamarca en junio de 2014 en el Château de Cayx

Unos orígenes medievales

La partes más antiguas de la finca se remontan a los siglos XV y XVI, cuando el castillo ejercía de fortaleza. En el siglo XVII Lefranc de Pmpignan, se hizo cargo de él y estuvo en la familia hasta la época napoleónica, cuando fue vendido a una familia que habitó en él hasta el final de la Primera Guerra Mundial, donde se dedicaban a explotar los cultivos que rodeaban al inmueble. Cuando el heredero de esta familia murió durante el conflicto bélico, la familia tuvo que dividir las tierras, con lo que tan solo quedaron unas pocas parcelas que el propietario del castillo cedió gratuitamente al inquilino en 1919. Fue al descendiente de este último morador a quienes los padres de Federico X le compararon el castillo medio siglo después. 

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