La Fiscalía federal de Bélgica ha abierto una investigación por una estafa de gran sofisticación en la que varios delincuentes se habrían hecho pasar por el rey Felipe, por su jefe de gabinete, Vincent Houssiau, y por el general de división Stéphane Dutron, responsable del Servicio General de Inteligencia y Seguridad (ADIV). Según han informado medios locales, las víctimas fueron contactadas a través de llamadas telefónicas, mensajes de WhatsApp y correos electrónicos que imitaban la comunicación oficial del Palacio Real.
En un comunicado difundido este sábado, la Fiscalía alertó de la amplitud del fraude: “Dignatarios extranjeros, familias belgas y líderes empresariales han sido contactados por teléfono, WhatsApp o correo electrónico desde principios de 2025 con el objetivo de extorsionar fraudulentamente sumas de dinero. Utilizan técnicas que pueden inducir a la gente a creer que el contacto proviene en realidad del Palacio Real o de la Fundación Rey Balduino”, según recoge el medio belga Nieuwsblad, en una noticia que ha sorprendido al país del Benelux.
Los medios belgas coinciden en que las víctimas no eran elegidas al azar. Según estas fuentes, los estafadores seleccionaban deliberadamente a personas que, por su trayectoria profesional o su posición social, podían tener vínculos reales o potenciales con la Casa Real, lo que hacía que la comunicación pareciera más creíble.
En los primeros contactos, los delincuentes se presentaban como el propio rey Felipe, como su jefe de gabinete o como altos cargos del Estado. El objetivo era generar confianza y preparar el terreno para la petición económica posterior que se les iba a solicitar.
Primera fase del fraude: supuestos periodistas secuestrados
Según la información publicada por Le Soir, la estafa comenzó con una historia falsa: los sospechosos solicitaban apoyo financiero urgente para la supuesta liberación de periodistas belgas secuestrados en Siria. La narrativa apelaba a la sensibilidad humanitaria y a la responsabilidad institucional de las víctimas. La mayoría detectó el engaño a tiempo, pero en al menos un caso se llegó a transferir dinero, según han confirmado varios medios belgas.
A principios de enero, la Fiscalía ya detectó una segunda oleada de intentos de fraude, aún más elaborada. Las víctimas fueron invitadas a participar en una videollamada en la que aparecía una figura que imitaba al rey Felipe. Según el diario flamenco HLN, las imágenes utilizadas “podrían haber sido generadas por inteligencia artificial”, lo que explicaría la verosimilitud del y la dificultad para identificar el engaño en tiempo real. Este uso de IA para suplantar a un jefe de Estado supone un salto cualitativo en la ciberdelincuencia y ha encendido las alarmas de las autoridades belgas.
Además, algunos empresarios también habrían recibido invitaciones falsas para una supuesta cena de gala, organizada por la Fundación Balduino de Bélgica y programada para los próximos meses. Y en realidad no existe tal evento.
Investigación en marcha con unidades especializadas
La Fiscalía federal ha confirmado que la investigación se está llevando a cabo en colaboración con la Unidad Federal de Delitos Informáticos (UCFI) y otros servicios especializados de la Policía Federal. El objetivo es identificar a los responsables, rastrear los canales digitales utilizados y determinar si existe una red organizada detrás del fraude. Por el momento, no se han revelado más datos precisos sobre quiénes o el dinero solicitado, pero las autoridades consideran el caso “grave y prioritario” debido al uso indebido de la imagen del jefe del Estado y de altos cargos institucionales.
La investigación continúa abierta, pero los medios belgas coinciden en que este fraude representa un precedente preocupante por el uso combinado de ingeniería social, suplantación institucional y herramientas de inteligencia artificial. La Fiscalía federal insiste en que seguirá informando a medida que avance la investigación.
Un fenómeno que también afecta a España
El caso belga encuentra un precedente cercano en España. El Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) alertó en mayo de 2025 de una campaña fraudulenta que utilizaba la imagen del rey Felipe VI para promocionar inversiones en plataformas no reguladas. Según el organismo, los ciberdelincuentes difundían anuncios en redes sociales, portales de inversión e incluso videojuegos, donde aparecía una falsa entrevista atribuida al diario El Mundo. En ella, el monarca supuestamente garantizaba beneficios rápidos si los usuarios invertían en una plataforma llamada Inmediate Nextgen, cuyo enlace se incluía en la publicación.
El INCIBE explicó que se trataba de una estrategia diseñada para aprovechar la credibilidad tanto del Rey como del propio periódico, con el objetivo de que los usuarios se registraran y transfirieran dinero a servicios fraudulentos. Estas campañas suelen incluir entrevistas inventadas, titulares manipulados y declaraciones falsas atribuidas a figuras conocidas, una técnica que los expertos consideran especialmente peligrosa por su capacidad para generar confianza.
El organismo advirtió de que quienes hubieran accedido al enlace o facilitado datos personales debían contactar de inmediato con su banco, recopilar pruebas y presentar denuncia ante las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. También recordó que ningún personaje público puede garantizar beneficios financieros, y recomendó verificar siempre la información en fuentes oficiales y recurrir a herramientas de verificación como Maldita o VerificaRTVE.
Mientras la investigación en Bélgica continúa avanzando, tanto la Fiscalía federal como los medios locales coinciden en que este fraude marca un punto de inflexión por el uso combinado de suplantación institucional, ingeniería social y herramientas de inteligencia artificial capaces de recrear la imagen de un jefe de Estado en una videollamada. Un escenario que, sumado a casos como el detectado por el INCIBE en España, evidencia hasta qué punto la imagen de figuras públicas puede convertirse en un arma para los ciberdelincuentes.










