Victoria Romanovna revela cómo la llegada de Alexander de Rusia cambió sus vidas en el cuarto cumpleaños del pequeño, ya convertido en hermano mayor


La esposa del Gran Duque ha compartido una entrañable selección de fotografías para celebrar el cumpleaños de su hijo


Jorge de Rusia y Victoria Romanovna dan la bienvenida a su segunda hija© rebecca_victoria_romanoff
Jose MorenoREDACTOR ESPECIALIZADO EN REALEZA
21 de octubre de 2026 a las 20:39 CEST

Este miércoles, 21 de octubre, ha sido un día muy especial para la familia del gran duque Jorge de Rusia. Su hijo mayor, Alexander, ha cumplido cuatro años y su madre, la princesa Victoria Romanovna, ha querido celebrar esta fecha tan señalada con una dedicatoria cargada de cariño y una selección de imágenes que permiten asomarse a la intimidad familiar. A través de sus redes sociales, la princesa ha compartido algunos de los momentos más entrañables de la infancia del pequeño, acompañados de unas palabras que reflejan el profundo vínculo que les une.

Jorge de Rusia y Victoria Romanovna dan la bienvenida a su segunda hija© grand_duke_george_of_russia
Jorge Romanov y Victoria Romanovna en una imagen de archivo

Alexander, un hermano mayor lleno de ternura

Más allá de la celebración de su cumpleaños, su mensaje es también una declaración de amor a ese niño que, desde su nacimiento, les ha descubierto una manera completamente nueva de entender la vida. Victoria Romanovna ha recordado cómo la llegada de Alexander les enseñó a descubrir el mundo desde la mirada de un niño, a reparar en pequeños detalles que antes podían pasar inadvertidos y a compartir con él sus particulares aficiones. Entre ellas, las que despiertan su imaginación y convierten las situaciones más cotidianas en auténticas aventuras, desde su fascinación por los coches hasta su universo de fantasía, en el que los dragones también tienen cabida.

Una felicitación llena de cariño© grand_duke_george_of_russia
Una felicitación llena de cariño

Pero si hay algo que la princesa ha querido destacar especialmente en esta ocasión es el papel que Alexander desempeña desde la llegada de su hermana pequeña, Kira Leonida. Con tan solo cuatro años, el niño ya se ha convertido en su compañero de aventuras y en una figura fundamental dentro de la familia. En su felicitación, Victoria Romanovna ha dedicado unas palabras especialmente bonitas a su hijo, al que describe como un niño valiente y un hermano mayor maravilloso. Unas líneas que dejan entrever el orgullo con el que ella y el gran duque Jorge contemplan esta nueva etapa familiar, en la que los dos pequeños son los grandes protagonistas.

Jorge de Rusia y Victoria Romanovna dan la bienvenida a su segunda hija© grand_duke_george_of_russia
Jorge de Rusia y Victoria Romanovna junto al pequeño Alexander

Las fotografías elegidas para la ocasión muestran distintas facetas de Alexander: desde su lado más travieso hasta esos momentos en los que se deja llevar por la ternura. En algunas aparece acompañado de su hermana, mientras que en otras disfruta de la compañía de los animales de la familia, a los que, según ha contado su madre, le encanta cuidar y alimentar. La princesa también ha compartido una imagen especialmente simpática del pequeño montando un poni de raza shetland, una escena que refleja su espíritu aventurero y sus ganas de descubrir todo lo que le rodea. Una estampa espontánea que encaja con la imagen de un niño curioso, lleno de energía y dispuesto a convertir cada día en una experiencia nueva.  "¡Feliz cumpleaños, Alexander! Gracias a ti aprendimos a ser padres, a ver el mundo a través de los ojos de un niño y las diferencias técnicas más mínimas entre modelos de coches, pero también: que los dragones sí existen y que se pueden neutralizar con un pulverizador de mano y, lo más importante, nos enseñas algo nuevo cada día", rezaba la felicitación publicada en Instagram. 

Gran duque de Rusia y la princesa Victoria Romanovna© Rebecca Victoria Romanoff
Los Grandes Duques de Rusia, Jorge y Rebecca Victoria Romanov

La dedicatoria de Victoria Romanovna concluye con un mensaje familiar en el que también están presentes su marido, la pequeña Kira Leonida y las mascotas que forman parte de su día a día. Un detalle que pone de manifiesto la importancia que la princesa concede a esos pequeños momentos compartidos que, con el paso del tiempo, terminan convirtiéndose en los recuerdos más preciados. Cuatro años después de su nacimiento, Alexander continúa enseñando a sus padres a mirar el mundo con curiosidad y asombro. Y, mientras crece junto a su hermana, comienza a escribir una nueva etapa de su infancia, rodeado del cariño de los suyos. Una celebración sencilla en su esencia, pero llena de significado para Victoria Romanovna y el gran duque Jorge, que han encontrado en sus hijos una fuente inagotable de aprendizaje, ternura y felicidad.