EXCLUSIVA

La balsa Yampú que convierte a Kalina de Bulgaria en exploradora: desvelamos los detalles de su primera expedición como una familia de Robinsones


Primeras imágenes de la nave primitiva de Totora, un regalo del explorador y los indígenas originarios aimara a la princesa


Kitín y Kalina de Bulgaria con su hijo Simeón en las playas de Marruecos© DAVID NIVIÈRE,ARCHIVO ¡HOLA!
3 de febrero de 2026 - 15:42 CET

"Algún día, me encantaría construir con mi equipo de indígenas originarios aimaras, una balsa de totora, mi antepenúltima, y cruzar el Pacífico, en busca de esas islas, como una verdadera familia de Robinsones", nos dijo Kitín Muñoz hace casi diez años… Y, finalmente, el sueño está a punto de cumplirse. El explorador, embajador de Buena Voluntad de la UNESCO y del Ejército, se ha dedicado a su mujer, la princesa Kalina de Bulgaria, y a su hijo; a viajar por todo el mundo para seguir formándose; a defender de la mejor manera posible nuestro patrimonio Cultural Intangible de la Humanidad… Y, a su tesis, Ensayo de arqueología experimental de navegación primitiva, pero, en unos meses, volverá a la aventura -por primera vez, juntos los tres-, al majestuoso Titicaca, frontera natural entre Perú y Bolivia.  El legendario lago, donde enraíza el mito del origen de los Inka. Donde Manco Capac y Mama Ocllo, hijos del sol; Inti, emergieron entre las espumas del lago Titicaca en una balsa de totora para fundar la cultura Inca.

La princesa Kalina de Bulgaria, haciendo 'kitesurf' en el mar Negro, en la costa de Bulgaria, en una imagen de archivo© Mariano Arias
La princesa Kalina de Bulgaria, haciendo 'kitesurf' en el mar Negro, en la costa de Bulgaria, en una imagen de archivo
Kitín Muñoz y Kalina en Marruecos© ARCHIVO
Kitín está listo para otra expedición -un homenaje a los pueblos originarios andinos- en una balsa primitiva. Esta vez con su mujer y su hijo. "Mi sueño, es ese, lo confieso: viajar en una balsa prehistórica de juncos, en familia", nos dijo ya hace años en una entrevista

2026 es el año. Justo cuatro décadas después de que los pescadores aimaras, que fueron sus instructores, le enseñaran a navegar en las balsas de totora. Todo está en marcha, la princesa Kalina lleva deseándolo una década y se ha entrenado para ser tripulante. Y para el príncipe Simeón, que va camino de los 19 años, será un nuevo desafío para el que se tendrá que preparar, tras completar en China el entrenamiento superior en la escuela Shaolin Kung Fu. Aprendió a navegar a vela siendo pequeño y, en los últimos veranos, pensando en que un día se haría a la mar con sus padres en una balsa, ha seguido haciendo cursos en Cantabria, pero le faltan las grandes lecciones de los aimaras.  

La balsa Yampú marca el inicio de una aventura inolvidable. No es solo una nave de Totora, es un sueño hecho realidad. Para esta familia de Robinsones no hay horizonte inalcanzable
La balsa Yampú marca el inicio de una aventura inolvidable. No es solo una nave de Totora, es un sueño hecho realidad. Para esta familia de Robinsones no hay horizonte inalcanzable

Dos fases

La expedición tendrá dos fases. La primera, será de ensayo. Kalina y Simeón tienen que sentirse muy seguros antes de salir al océano. 

Kitín y Kalina de Bulgaria con su hijo Simeón en las playas de Marruecos© DAVID NIVIÈRE, ARCHIVO ¡HOLA!
El primer destino será el legendario lago Titicaca, frontera entre Perú y Bolivia. Kalina y Simeón tienen que sentirse muy seguros antes de salir al océano Pacífico
El principe Simón aprendiendo a navegar a vela de pequeño© ARCHIVO
El príncipe Simeón aprendió a navegar a vela siendo pequeño y, en los últimos veranos, pensando en que un día se haría a la mar con sus padres en una balsa, ha seguido haciendo cursos en Cantabria

Como dice el explorador, "entrenamiento duro, combate fácil, entrenamiento fácil, combate duro, enseñan los boinas verdes". Y como decía Cousteau: "Rechazo los riesgos imprudentes, y acepto los riesgos calculados". En cualquier caso, según nos contó Kitín en una entrevista, "no hay embarcación más segura en el mundo. Mi experiencia es que puedes cortar una nave de totora por la mitad y seguir navegando cientos de millas. Jamás se hundiría como el Titanic", aunque implica un riesgo. La balsa Mata Rangi I naufragó en medio de una tormenta; Mata Rangi II fue devorada durante el recorrido por un voraz molusco tropical. Y a mil millas al noroeste de la isla de Pascua, esperaron, rodeados de tiburones, tres largos días hasta ser rescatados… Pero ahora está seguro de que todo saldrá bien… Con su primera balsa, Uru, cruzó sin problemas el Pacifico desde Perú hasta las islas Marquesas y Tahití, en 1988.

Kitín Muñoz en una balsa Yampú© ARCHIVO
Kitín Muñoz, ayudando a construir la balsa Yampú© ARCHIVO
Kitín está listo para otra expedición -un homenaje a los pueblos originarios andinos- en una balsa primitiva. Esta vez con su mujer y su hijo. "Mi sueño, es ese, lo confieso: viajar en una balsa prehistórica de juncos, en familia", nos dijo ya hace años en una entrevista

Explorar el Pacífico

Kitín también nos decía hace tiempo que, tanto su mujer como su hijo tienen "ardor guerrero", que están bien en todas partes –"no les hace falta ni adaptarse"- y "serán muy buenos tripulantes", pero, aun así, tienen que comprobar que están realmente preparados para la segunda fase. Para largar amarras y explorar el Pacífico en una balsa primitiva de juncos de totora, empujada por los alisios, y siguiendo los mapas del cielo. De la misma manera en la que se viajaba hace siglos.

Así, para familiarizarse con la nave y saber lo que significa vivir en un espacio tan pequeño acompañados, además, por una tripulación de indígenas aimaras, recorrerán primero el Titicaca, el lago navegable más alto del mundo -frente a las cumbres nevadas de los Andes-, a casi cuatro mil metros de altura, y con una superficie de 8.562 kilómetros. Un maravilloso mar interior. Y lo harán, además, con un propósito.  Es un ensayo científico que tiene nombre, Expedición Yampú, y un objetivo secreto que, como en todas las expediciones, no será desvelado hasta el último momento. aunque sabemos que convivirán con las comunidades indígenas aimaras y quechuas de las islas y las costas y los urus de las islas flotantes de totora.

La princesa Kalina de Bulgaria en la cena anual del Club Explorers en Nueva York© PDN
Cuando la princesa Kalina hizo historia al ser la primera princesa en ingresar en el prestigioso Explorers Club, en Nueva York© Felix Kunze/Explorers Club/DNphotography
Cuando la princesa Kalina hizo historia al ser la primera princesa en ingresar en el prestigioso Explorers Club, en Nueva York

Regalo para Kalina

Kitín lleva mucho tiempo preparando esta expedición de arqueología experimental de navegación primitiva y acaba de recibir estos días una gran noticia: los artesanos constructores han terminado la primera balsa. De hecho, aunque financiada por el explorador, fue idea de ellos hacerle este regalo a la princesa por su último cumpleaños (54) el pasado 19 de enero. Para Kitín son sus hermanos, especialmente Fermín y su familia, y al revés; y Kalina y Simeón les tienen mucho cariño desde que compartieron tiempo con ellos mientras construían la balsa Mata Rangi III.

Media Image
La balsa Yampú marca el inicio de una aventura inolvidable. No es solo una nave de Totora, es un sueño hecho realidad. Para esta familia de Robinsones no hay horizonte inalcanzable

La balsa Yampú de Kalina es una nave tradicional de totora del lago Titicaca. Tiene doble casco, doce metros de eslora, una vela hecha también de totora y ha sido construida igual que hace 500 años por un experto equipo de artesanos aimaras de la isla Suriki. Todos dirigidos por Fermín Esteban, hijo de Paulino Esteban, el célebre constructor del RA II. La mítica embarcación con la que el mentor de Kitin, Thor Heyerdahl, reconocido antropólogo y explorador noruego, cruzó el océano Atlántico.

Los artesanos que hicieron la balsa Yampú, felicitando a Kalina
Uno de los artesanos con la balsa Yampú

La "mayor aventura humana es seguir soñando... Los proyectos e ilusiones mueven el corazón de los hombres, y nos hacen sentir vivos", nos decía hace años Kitín… Y, ahora, antes de que acabe el año, cumplirán su gran deseo como familia.  Durante semanas navegarán por el lago Titicaca con tormentas heladas, rayos, lluvias intensas, ráfagas de viento y oleaje de 3 metros. El viento fluye libre en el mar, pero en el lago es muy complicado navegar a vela por las cambian tes condiciones climáticas y, especialmente, por el peligro de la altitud... Pero Kitín, que ha enfrentado a naufragios y situaciones límites – desde encuentros con bandidos armados a piratas árabes del Nilo-, seguirá el hilo de su pasión. Todo por un sueño y un lema: "jamás te des por vencido".

La balsa Yampú de Kalina es una nave tradicional de totora del lago Titicaca y ha sido construida igual que hace 500 años por un experto equipo de artesanos aimaras de la isla Suriki. Todos dirigidos por Fermín Esteban, hijo de Paulino Esteban, el célebre constructor del RA II. La mítica embarcación con la que el mentor de Kitín, Thor Heyerdahl, reconocido antropólogo y explorador noruego, cruzó el océano Atlántico
La balsa Yampú de Kalina es una nave tradicional de totora del lago Titicaca y ha sido construida igual que hace 500 años por un experto equipo de artesanos aimaras de la isla Suriki. Todos dirigidos por Fermín Esteban, hijo de Paulino Esteban, el célebre constructor del RA II. La mítica embarcación con la que el mentor de Kitín, Thor Heyerdahl, reconocido antropólogo y explorador noruego, cruzó el océano Atlántico

© ¡HOLA! Prohibida la reproducción total o parcial de este reportaje y sus fotografías, aun citando su procedencia.