Está siendo un inicio de año muy triste para doña Sofía, quien este jueves dijo adiós a su querida hermana pequeña, la princesa Irene de Grecia a los 83 años. El destino, siempre caprichoso, ha querido que la hija menor de los reyes Pablo y Federica se haya ido el mismo día que la Familia Real griega celebró un servicio conmemorativo en memoria del rey Constantino, hermano de doña Sofía y de la princesa Irene, en Tatoi.
La reina Ana María estuvo acompañada por cuatro de sus cinco hijos, los príncipes Pablo, Nicolás, Teodora y Philippos, así como por compañeros de estudios y allegados del último Rey de los helenos. El homenaje consistió en un servicio en recuerdo del antiguo monarca en el cementerio de Tatoi, donde reposan los restos de los miembros de la Familia Real helena. La ceremonia fue oficiada por su eminencia, el Metropolitano de Ilios, Acarnes y Petroupolios, Atenágoras, asistido por su eminencia, el archimandrita Nikodemos Athanasiosos, por el padre Alexios Bourlis, por el padre Isidores Kolovos y el diácono Nikodemos Zografos.
De luto riguroso y con el rostro serio, La Reina y sus hijos rezaron ante la tumba de mármol blanco de Constantino II y depositaron sobre la losa varias coronas de laurel con cintas azules, uno de los colores de la bandera nacional helena.
Seguro que además de recordar a su querido marido y padre, Ana María de Grecia y sus hijos tuvieron en sus pensamientos a la princesa Irene, su querida tía Pecu, cuya salud se vio sensiblemente deteriorada esta semana. Ante el agravamiento, la reina Sofía decidió cancelar su agenda para no separarse de su lado en sus últimos momentos.
La Casa Real española emitió un comunicado en el que informaba de la triste noticia: "Sus Majestades los Reyes y Su Majestad la Reina Doña Sofía lamentan comunicar el fallecimiento de Su Alteza Real la Princesa Irene de Grecia a las 11:40 de hoy en el Palacio de la Zarzuela de Madrid". Don Felipe y doña Letizia han mantenido su agenda oficial de actos estos días.
Irene de Grecia arrastraba un deterioro cognitivo desde hace años y desde entonces su hermana se ha volcado en su cuidado. Nunca se casó ni tuvo hijos y no era una royal al uso. No usaba joyas y siempre se mantuvo en un discreto segundo plano. Aún así, el vínculo con su hermana, su gran apoyo vital, y con sus sobrinos fue profundo y muy estrecho.











