Se enfrenta a 32 cargos

El año que se rompió el blindaje de Marius Borg Høiby: el hijo de Mette-Marit de Noruega cumple 29 a las puertas del juicio


Durante años, el hijastro del príncipe Haakon se benefició de una discreción casi automática por parte de la prensa noruega, una protección que muchos atribuían a su cercanía con la Corona


Marius Borg, con su madre durante una celebración en Oslo© Getty Images
Sira AcostaPeriodista senior de Realeza y Guionista
13 de enero de 2026 - 8:24 CET

Este 13 de enero, Marius Borg Høiby cumple 29 años en un clima de máxima expectación. A solo tres semanas del inicio del juicio en el Tribunal del Distrito de Oslo, el hijo de la princesa Mette‑Marit afronta más de treinta cargos —entre ellos, cuatro por violación— que podrían acarrearle penas de prisión. Es su segundo cumpleaños consecutivo marcado por el silencio y la controversia, un reflejo del impacto que el caso ha tenido tanto en su vida personal como en la imagen pública de la familia real noruega. Este ha sido un año devastador para todos y todavía se puede complicar mucho más. 

Marius Borg del brazo de su madre, la princesa Mette-Marit durante las celebraciones públicas por el 18º cumpleaños de la princesa Ingrid Alexandra, que al ser la futura reina de Noruega recibió unos festejos del más alto nivel institucional y a los que estuvieron invitados todas las autoridades del país y los miembros de todas las familias reales europeas© Cordon press
Marius Borg del brazo de su madre, la princesa Mette-Marit durante las celebraciones públicas por el 18º cumpleaños de la princesa Ingrid Alexandra, que al ser la futura reina de Noruega recibió unos festejos del más alto nivel institucional y a los que estuvieron invitados todas las autoridades del país y los miembros de todas las familias reales europeas

A diferencia de lo que ocurre con sus hermanos, la princesa Ingrid Alexandra y el príncipe Sverre Magnus, Marius Borg nunca ha tenido celebraciones públicas ni retratos oficiales. Su posición siempre fue distinta: no pertenece a la institución, no tiene título y jamás ha ejercido funciones en nombre de la Corona noruega, sin embargo, siempre ha vivido y recibido determinados privilegios por ser parte de la familia del rey. Esa distancia formal, complicada porque al principio se trataba de un niño, lo mantuvo a medio camino entre la privacidad de un ciudadano común y la exposición inevitable de ser el hijo de la princesa heredera. Quizá por eso, los principales medios de comunicación del país tenían reparos a publicar lo que se sabía sobre él, sobre sus fiestas y esas imágenes que circulaban en las que el hijastro del futuro rey posaba rodeado de dinero, armas y alcohol. 

Posado de navidad 2015 de la familia real Noruega© GETTY IMAGES
En segunda fila, Marius y el príncipe heredero Haakon. En primera línea, la princesa Mette-Marit, los príncipe Ingrid y Sverre Magnus, y los reyes Sonia y Harald

Durante años, Marius Borg se benefició de una discreción casi automática por parte de la prensa noruega, una protección que muchos atribuían a su cercanía con la Corona. Ese blindaje se terminó en el verano de 2024, cuando la investigación policial salió a la luz y empezaron a trascender aspectos de su vida y de su entorno que hasta entonces habían permanecido ocultos. 

Plano medio de Haakon de Noruega y Marius Borg conversando durante un evento© GTRES
Celebrando el Día Nacional en los actos públicos que se celebran en la finca de Skaugum, los terrenos reales que pertenecen a la Corona y donde ha vivido Marius Borg hasta que se destapó el caso

Fue el propio Marius Borg quien reconoció públicamente que tenía problemas derivados del consumo de alcohol y cocaína. Lo hizo a través de un comunicado difundido por su primer abogado, Øyvind Bratlien, en un momento en el que no preveían que aquel episodio inicial de violencia doméstica desencadenaría una investigación de año y medio y, finalmente, en 32 cargos formales. 

Marius Borg, en una imagen de archivo© GTRES
Marius Borg, en una imagen de archivo

Su cumpleaños anterior, el de 2025, estuvo marcado precisamente por ese contexto: la noticia entonces fue que abandonaba un centro de rehabilitación para volver a casa, una casa que ha ido cambiando en los últimos meses, ya que Marius tuvo que dejar de vivir en los terrenos reales de Skaugum para mudarse a una de las zonas residenciales más exclusivas de Oslo, una forma de alejar el conflicto de lo que es la familia real en términos oficiales.

Una vista general de Skaugum, residencia oficial de los príncipes herederos de Noruega en Asker,© Getty Images
Dos imágenes de Skaugum, la residencia oficial del heredero de la Corona Noruega en Asker© Getty Images
Dos imágenes de Skaugum, la residencia oficial del heredero de la Corona Noruega en Asker

Durante este año, de sus 28 a sus 29, no solo ha cambiado de casa, de abogados y de estrategia, también han dejado de aparecer, al menos de momento, ese tipo de imágenes que llegaron a poner en un aprieto a los príncipes Haakon y Mette-Marit, al reconocerse que alguna de ellas había sido tomada en la finca que los herederos tienen en Asker, los terrenos que el rey Olaf compró con el fin de destinarlos a vivienda de los futuros reyes de Noruega, es decir, donde vivieron los reyes Harald y Sonia antes de reinar y donde ahora vive el príncipe Haakon y su familia. Sobre esto, Se og Hør, reveló fragmentos de conversaciones y advertencias procedentes del entorno policial en el que se advertía a Marius (mucho antes de que comenzara su caso) de que se estaba relacionando y metiendo en casa a personas que ya estaban siendo investigadas por distintos delitos. 

Media Image© Rehan Syed
Dos imágenes de las vacaciones de Marius Borg el pasado junio, entre Cannes y Mónaco, justo antes de que la Fiscalía noruega fijara fecha para su juicio© Rehan Syed
Dos imágenes de las vacaciones de Marius Borg el pasado junio, entre Cannes y Mónaco, justo antes de que la Fiscalía noruega fijara fecha para su juicio

Su último año, por tanto, ha estado marcado por la investigación policial, lo que no ha impedido a Marius salir del país y disfrutar, entre otras cosas, de un lujoso viaje entre Mónaco y Cannes. Ese primer semestre de silencio terminó cuando el pasado agosto la fiscalía noruega le imputó esos 32 cargos que incluyen los cuatro de violación, más otros relacionados con agresiones, amenazas, violencia doméstica e, incluso, el tomar fotografías de partes íntimas sin consentimiento. En septiembre la fiscalía terminó de preparar el caso y fijo el juicio para este 7 de febrero. Una proceso que ha despertado la máxima expectación mediática, como prueba que se hayan acreditado 56 medios de comunicación, 22 de ellos de fuera de Noruega.

© ¡HOLA! Prohibida la reproducción total o parcial de este reportaje y sus fotografías, aun citando su procedencia.