Este comienzo de año ha sido todo un espectáculo para Rania y Salma de Jordania que, después de la Navidad familiar, han hecho un viaje por corazón del Wadi Rum, una zona desértica protegida al sur de Jordania. Madre e hija han compartido un espectacular reportaje fotográfico de la excursión que tuvo lugar este miércoles y en la que la reina y la princesa se convirtieron en las mejores embajadoras de su país, mostrando un lugar no muy conocido que presume de ser uno de los paisajes más bellos del planeta y Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.
La mujer del rey Abdalá y su hija pequeña, la princesa Salma bint Abdullah regresaron de su viaje al desierto con unas imágenes que están dando la vuelta al mundo, una estrategia infalible para un destino que arranca su temporada alta en marzo y que sufrió un notable descenso, tanto en visitantes como en ingresos, debido a la inestabilidad regional durante el 2024, pero que ya se está recuperando.
Madre e hija, llevando la tradicional hatta jordana y en vehículos 4x4, se reunieron con un grupo de organizadores de actividades recreativas y turísticas en Wadi Rum, estuvieron observando a algunos visitantes practicando escalada y vivieron algunas de las experiencias que ofrece la zona, como un paseo en el Ferrocarril de la Gran Revuelta Árabe. También recordaron que este lugar es apreciado por la observación de estrellas y que allí se han rodado numerosas películas internacionales.
Como dos beduinas, los antiguos habitantes nómadas del desierto, conocidos por su legendaria hospitalidad y profunda conexión con lugares como Wadi Rum o Petra, otro de los grandes reclamos turísticos del Reino Hachemita, la reina Rania y la princesa Salma han completado un viaje que ha estado cargado de símbolos tradicionales y orgullo nacional.
Este viaje muestra además como Salma de Jordania, la tercera de los cuatro hijos de los reyes, está involucrada tanto en funciones internacionales como nacionales, de índole militar -como ya demostró estando al lado de su padre en su reciente viaje a Indonesia y cultural, como suele ocurrir en la mayoría de familias reales, los hijos van dando pasos al frente según las necesidades de la institución. La reciente paternidad de Hussein de Jordania y también la llegada al mundo de la primera hija de la princesa Imán, han hecho que Salma, la primera mujer piloto de las Fuerzas Armadas de Jordania, surja como un gran apoyo.














