Haya de Jordania ha aparecido en público después de su sonado, polémico y millonario divorcio del emir de Dubái, Mohammed bin Rashid Al Maltoum. Gran amante de la equitación, la hermana del rey Abdalá ha acudido a un hipódromo y no lo ha hecho sola, sino en compañía de la hija que tuvo con el todopoderoso emir, la jequesa Jalila de 17 años, quien ha pegado un estirón en estos últimos tiempos.
No es nada común que la princesa Haya se prodigue en eventos públicos y mucho menos su hija, que ha estado apartada totalmente desde que su madre huyera, buscara refugio en Londres y finalmente se enfrentara en los tribunales al padre de sus hijos. Juntas han acudido al Festival Ecuestre Internacional de Verano Chepstaw en Reino Unido, donde la Princesa ha presentado el trofeo rey Hussein, un galardón creado por su difunto padre, el monarca hachemita en 1994.
La Princesa y la Jequesa fueron las encargadas de dar el premio a Jessica Burke, quien montó a African Affair, un equino de 13 años que se alzó como campeón en el Gran Prix Ecuestre Surfaces celebrado en el David Broome Event Centre, un conocido centro ecuestre situado en Mount Ballan Manor, en Crick, en el sur de Gales.
La jequesa Jalila se ha convertido a punto de alcanzar la mayoría de edad a la que llegará en diciembre, en una chica que ya supera a su madre en altura, que luce una melena larga castaña oscura y que tiene su propio estilo.
Atrás parecen haber quedado los momentos más complicados para ellas y para el pequeño Zayed, quien ya tiene 13 años y que también es fruto del matrimonio de Haya con el emir de Dubái. La princesa Haya huyó con sus dos hijos en 2019 y pidió asilo en el Reino Unido para ella y protección para sus niños. Finalmente, el divorcio se oficializó en diciembre de 2021 tras una larga y mediática batalla legal. El Tribunal Superior del Reino Unido dictaminó a favor de la Princesa que su exmarido tendría que pagarle a la que fue su sexta mujer la cantidad 650 millones de euros, la compensación financiera jamás otorgada en el contexto de la resolución de un divorcio. La sentencia aseguró que “la mayor amenaza a la que se enfrenta la Princesa es el propio jeque”. De hecho, llegó a temer por su vida, lo que hizo que abandonara Dubái.