En el hospital©GettyImages

Cáncer infantil

¿Por qué no es adecuado decir que los niños con cáncer son superhéroes?

Es habitual que se les hable en estos términos y, sin embargo, puede ser contraproducente, tal y como advierte la Dra. Blanca López-Ibor, especialista en oncologia y hematologia pediátrica

Cuando el cáncer llega a la vida de una familia, el miedo aparece casi de inmediato; más aún cuando se trata de cáncer infantil y es un hijo quien lo padece. Los padres deben gestionar sus propias emociones y, al mismo tiempo, tener muy presente que deben ser muy cuidadosos para no transmitir ese miedo al pequeño. ¿Cómo decirle a un niño o a un adolescente que tiene cáncer? ¿Necesitará de ayuda psicológica? “No necesariamente”, asegura la Dra. Blanca López-Ibor, jefe de Oncologia y hematología pediátrica de La Unidad de Oncología Pediátrica HM Montepríncipe, algunos de cuyos proyectos de investigación han recibido el apoyo de la Fundación Intheos por las enormes posibilidades que ofrecen en la lucha contra el cáncer.

La Dra. López-Ibor indica que son los padres y el médico quienes deben informar de forma clara al menor de lo que le ocurre. Son ellos quienes deben ayudarle a entender el diagnóstico y la situación a la que se enfrenta, más allá de lo que puedan leer en internet o de lo que otras personas que no conocen su enfermedad puedan decirle.

“De cualquier forma, mi recomendación, no sería que acuda a un psicólogo, sino que un psicólogo que trabaje en equipo con el oncólogo y los padres, como parte del equipo multidisciplinar que le atiende está siempre a disposición del niño o los padres que puedan necesitarle”, recomienda la jefa de oncología pediátrica. “El resto del equipo constituido por enfermeras, auxiliares, fisioterapeuta, profesores, musicoterapeuta, voluntariado y sacerdote, pueden requerir la intervención del psicólogo en una familia en concreto, si piensan que puede ser bueno para su proceso”.

Abraza a su doctora©GettyImages

Necesidades emocionales de niños con cáncer

Al preguntar a la doctora por las necesidades que estos niños necesitan cubrir desde el punto de vista emocional, nos explica que para ella lo más importante es precisamente eso, hacer consciente al niño o al adolescente de su nueva realidad porque “dentro de él están las herramientas necesarias para afrontar la situación de sufrimiento que se ha presentado en sus vidas”. Frente al miedo y la incertidumbre que produce el saber que se tiene cáncer, debemos convencernos de que “la solución no viene de fuera, la tenemos dentro nuestro, como dijo Victor Frankl en ‘El hombre en busca de sentido’ tras pasar años en un campo de concentración nazi, por ser judío y sobrevivir al mismo”.

Por supuesto, no es ni puede ser un transitar en solitario, sino que deberá ir de la mano de sus padres, “que son los bastones en los que debe apoyarse en este tramo de su vida”. De ahí la necesidad, según recalca la oncóloga pediátrica, de reforzar a los padres, porque es a través de ellos como el niño confía y accede. “Por eso es tan importante que no solo el psicólogo (en caso de necesitar de él), sino todo el equipo, médicos, enfermeras, auxiliares, fisioterapeuta, musicoterapeuta, profesores, sacerdote y voluntariado pongan al niño y a sus padres y hermanos en el centro y les ayuden a transitar por una etapa de la vida que es eso, una etapa, de la que tienen que salir como los niños de su edad que nunca estuvieron enfermos”.

Y en medio de esta etapa en la que tanto el paciente pediátrico como el resto de la familia se enfrentan al cáncer, la Dra. López Ibor da un consejo: “No hacer niños especiales ni superhéroes”. Este consejo puede resultar sorprendente por cuanto es más que habitual describir a los menores con cáncer como superhéroes y hablar de ellos con el convencimiento de que sí que son niños especiales. Sin embargo, hay que cuidar su salud mental tanto durante el tratamiento oncológico, como después y ser conscientes de que, con este tipo de trato, “el día que todo pasa, el tratamiento termina y el niño cura, el riesgo de perder su sitio en su mundo social y familiar es alto”.

Cuando sí es necesaria la ayuda psicológica

Evidentemente, habrá casos en los que el apoyo psicológico sí sea necesario. ¿Cómo es este apoyo?, ¿cómo ayuda el psicólogo a los pacientes oncológicos pediátricos? “Con la verdad, con la escucha activa, con el sentido común y, por supuesto, con sentido del humor”, responde Blanca López-Ibor. “En ningún caso desde la pena, desde ‘ponerse en su lugar’, ya que no lo está. Enseñándole técnicas que le ayuden a lidiar con lo que le cueste en cada momento. Conociéndole bien, conociendo su historia vital y social, sus sueños… Normalizando, ayudándole a entender que no es su enfermedad, sino que es él mismo. Y apoyándose en el resto del equipo que trata al niño”.