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ni a saltando en la vuelta al colegio © AdobeStock

Crianza

Los 5 consejos ‘atípicos’ de Sara Noguera para la vuelta al cole

La maestra, experta en crianza respetuosa, nos da las claves para entender y ayudar a nuestros hijos en su vuelta a las clases. Para ello, primero, hay que entender cómo funcionan sus cerebros.


22 de septiembre de 2022 - 10:47 CEST

Hace un par de semanas todos los niños de España volvían al colegio. Tanto para ellos como para nosotros  es un momento de adaptación a la rutina , con nuevos horarios marcados, para el  reencuentro con los compañeros y profesores , pero también con las tareas y el estudio a diario. Por eso, no suele ser algo sencillo. Al estrés que ya nos supone conciliar la vida familiar, organizarla y criar a los hijos, ahora tenemos que hacer auténticos malabares para conseguir que se adapten bien y rápido. Muchos lo consiguen a los pocos días, pero a otros les cuesta un poco más. Y habiendo pasado ya estas primeras semanas, si aún no lo has conseguido, quizás necesites ayuda.

Para eso, Sara Noguera, madre y maestra, además de especialista en crianza respetuosa y CEO de Kimudi (@kimudi_crianza), ha creado junto a Podimo, un conjunto de podcast bajo el título de Crianza con Flow, en el que uno de sus capítulos está destinado a este momento clave. De entre toda la información que nos ofrece, hemos querido preguntarle por una serie de consejos concretos para aquellos niños que tienen un poco más de problemas a la hora de adaptarse. Con su característica forma directa de hablar y atendiendo “a la manera en la que funcionan sus cerebros”, nos dice, podemos echarles una mano en el proceso con unos cuantos trucos.

Una comunicación fluida

En primer lugar, nos dice, “no podemos hablar con los niños en términos en los que no saben cómo manejarse”. Es decir, no podemos dejar a un niño en un sitio cualquiera y decirles “volveremos en dos horas”, porque tu hijo “no sabe lo que significan dos horas, ni una ni tres”. Por eso, si lo que nos cuesta mucho es dejarles en el colegio o en la guardería y que se queden tranquilos, puesto que les entra una rabieta, lo mejor es “darles un beso y decirles: después de merendar vengo a recogerte”. Esto es lo que conocemos como “un marcador empírico, algo comprobable a lo que sí puede aferrarse”, que entiende y que le da cierta tranquilidad. Lo de salir corriendo cuando no estén atentos no funciona.

Buena dinámica comunicativa con los profesores

En el caso de nuestra relación con los profesores de la escuela, también tiene que existir una buena comunicación y que los niños lo vean. Es otra manera de facilitar la adaptación de los niños a sus primeros días de clase, porque si existe una buena dinámica, fluida y agradable con el adulto que dejemos a nuestro hijo, ellos lo percibirán y se quedarán más tranquilos”.

Como hemos dicho eso de irnos sin que se den cuenta y “soltarle a los niños a su profesora” no es bueno, puesto que lo que hacemos es “solapar emociones”. Y las emociones “no desaparecen, las emociones se acompañan”, nos explica la experta. Entonces, hay que demostrarles como si mi hijo muestra una emoción y yo no puedo cubrirla, porque me tengo que ir, el maestro o maestra sí puede hacerlo, que es quien se va a quedar con él y va a consolarle.

El dibujo de un corazón

Una recomendación que nos hace la experta en crianza es que, antes de salir de casa, incluso no solo para ir al colegio, sino para todas aquellas veces que vayamos a estar lejos un rato de nuestros hijos, “les dibujéis un corazón en su mano y otro en la vuestra”. Así, de esta forma, cuando uno de vosotros toque ese corazón de la mano y el propio, hará que el otro sienta que se acuerda de la otra persona. “Es una manera muy sencilla y efectiva de facilitar a los niños lo que conocemos como recordatorio afectivo”.

Aprovechar al máximo los periodos de adaptación

Los periodos de adaptación, sobre todo, en la guardería o en los primeros cursos del colegio se han creado con un motivo y deberíamos aprovecharlos. La mejor forma de hacerlo es que siempre entres con tu hijo a la escuela y quedarte con él, “dejándole su espacio de juego, no estando con él, pero sí en la misma estancia, para que el niño, como te está controlando visualmente (porque eso es lo que hacen), esté más tranquilo y se sienta acompañado”. Durante estos días, nos explica la experta, “debes abandonar el espacio cuando ya veas que el niño no te necesita”. Quizás tardes un día, dos o una semana, pero el tiempo irá disminuyendo.

¿Pueden aparecer regresiones?

Como las temidas regresiones del sueño, sí, “el 100% de los niños van a mostrar alguna regresión en esta época”, comenta la experta. Van a comer menos o peor, van a dormir regular y no van a tener muy buen humor. Por eso, tengan la edad que tengan, es importante aceptar y asumir que van a tener otra durante esta etapa de vuelta al colegio, “mucha paciencia y empatía, tiene que estar al 500%”.