Madre con hijos de excursión en la montaña.©PEXELS - Josh Willink

Bebés

¿Qué cosas no pueden faltar en la bolsa de tu bebé si sales de excursión?

Ahora que llega el buen tiempo, las escapadas a la montaña son un plan recurrente de fin de semana y tienes que estar preparado si vas con un niño pequeño. Su mochila necesita un buen ‘check-list’

Ha llegado la primavera de lleno y el verano lo tocamos ya con la punta de los dedos. El año pasado, no sabíamos qué íbamos a poder hacer o no, pero este año, podemos empezar a organizarnos. Al menos, para los próximos fines de semana, en los quelas escapadas al campo y la montaña marcarán la tónica de muchas familias. Salir de excursión se ha convertido en el plan más de moda. Y cuando lo hacemos con niños, hay cosas que debemos tener muy en cuenta de manera previa.

Necesitamos mucha más organización. Una de ellas es saber qué llevar en nuestras mochilas, porque aunque la máxima sea siempre cargar con lo imprescindible, hay cosas que se consideran innecesarias, pero que te van a hacer falta en cualquier momento, como un juguete. Por eso, hemos querido hacer una pequeña guía, a modo de check-list, para que te asegures de que lo tienes todo antes de salir de casa.

Pincha en la imagen para descargarte esta pequeña guía

Infografía Mochila Bebés Excursión.©Bea Caballero

¿Qué tengo que meter en la bolsa de excursión de mi bebé?

  1. Agua. No escatimes. Aunque la ruta sea corta, es importante asegurar la correcta hidratación de todos los miembros de la familia y más la de los pequeños de la casa. Llevarla siempre a mano.
  2. Un botiquín de primeros auxilios. En el mercado venden muchos, pero con que lleve lo básico tenemos suficiente. Así podremos afrontar pequeñas emergencias (picaduras de insectos, heridas o ampollas). Las tiritas pueden ser grandes amigas, pero no te olvides de un antiséptico jabonoso sin yodo, unas gasas estériles y algún remedio para las picaduras.
  3. Una gorra para proteger la cabeza y minimizar los golpes de calor.
  4. Protección solar adecuada, independientemente de que haga sol o esté nublado porque, aunque la ruta sea corta, no te valdrá con la primera aplicación, tendrás que repetirla.
  5. Ropa de cambio y varios pares de calcetines. Los niños se mojan, pisan charcos, se manchan y todo eso se queda frío. Además de pañales, cuenta con una muda y un par de calcetines. Al igual que el chubasquero; la lluvia llega sin avisar.
  6. Una toalla, pequeña y que no pese demasiado, por si nuestros bebés se mojan o, simplemente, tienen frío. Y, en su defecto, un pañuelo, el accesorio más práctico que nos permitirá sentarnos en el suelo, tumbarnos en el campo con nuestro bebé, utilizarlo como sombrilla improvisada y un largo etcétera que te convencerá de su versatilidad.
  7. Un juguete, sobre todo, si es pequeño o tiene especial apego a un muñeco de peluche. Les calma y reconforta en caso de rabieta.
  8. Un snack saludable e hidratante. No debemos olvidarnos que se cansarán y necesitarán un aporte energético extra. Una pieza de fruta triturada o en pequeños trozos es perfecta: aporta azúcar natural y agua.
  9. Toallitas húmedas y pañuelos de papel: porque los bebés no avisan para ir al baño ni tienen en cuenta cuándo deben aguantarse o cuándo no. Además, lo tocan todo.

Consejos prácticos para hacer una mochila para tu excursión en familia

Además de llevar lo necesario y prescindir de lo accesorio, en el caso de una mochila destinada a cubrir a nuestro bebé en una excursión, debemos además:

  • Colocar lo que vamos a necesitar antes siempre a mano. Es más, el orden que vaya del inicio de la ruta al final, para tener un acceso más fácil a cada cosa.
  • Todo lo que pueda manchar, dentro de una bolsa de plástico. Además de llevar bolsas de plástico de sobra, para meter, por ejemplo, los pañales usados.
  • Distribuye todos los objetos bien y no dejes huecos. Así, estará equilibrada. La distribución del peso es muy importante para evitar la inestabilidad. Lo más pesado, además, cerca de la espalda.

Un elemento importante, saber escoger la mochila apropiada

Debe ser adecuada al tipo de actividad y a tu propia ergonomía. No es lo mismo salir de excursión y caminar, que realizar una pequeña ruta en bicicleta. Al igual que no tiene sentido salir de casa con una mochila enorme si vas para un par de horas o ir con una de tamaño mini para una salida al campo del fin de semana. Por tanto, en en cuenta:

  • Que se puedan regular su longitud de espalda y la anchura de sus correas de transporte. Un aspecto fundamental si vais a necesitar llevar la mochila entre varios.
  • Su tamaño, el más genérico: entre 35 y 45 litros.
  • Que tenga cintas compresoras, para disminuir su volumen si nos queda demasiado grande.
  • Y refuerzos en la espalda.
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