Un look utilizado en tres ocasiones

Désirée de Suecia y su hermana Birgitta llevaron el mismo vestido de novia (y la misma tiara), esta es su historia


La tercera hermana del rey Carlos Gustavo de Suecia celebró su boda un 5 de junio de 1964 y no vistió un diseño nuevo. Recordamos esta anécdota con motivo de su fallecimiento


La boda de la princesa Desirée de Suecia en 1964 y su vestido de novia© Getty Images
Estrella AlbendeaColaboradora de Novias
21 de enero de 2026 - 18:40 CET

Sucede a menudo que de los vestidos de novia de la realeza se espera que causen una gran impresión. En torno a ellos gira una enorme expectación y se convierten en el secreto mejor guardado de cada enlace. Sin embargo, no todas las princesas llevan diseños rompedores y nunca antes vistos. Algunas, como la recién fallecida Désirée de Suecia (1938-2026), simplemente se dejan llevar por la elegancia, la practicidad y el sentimiento asociado a una pieza tan especial. Al igual que muchas de las recién casadas actuales recurren a los looks nupciales que llevaron sus madres en su gran día, la tercera hermana del rey Carlos Gustavo de Suecia pasó por el altar con una pieza que habíamos visto años antes a su hermana Birgitta, no solo en una, sino en dos ocasiones. 

Anuncio del compromiso de Desirée de Suecia© Getty Images

¿Un amor improcedente?

Fue el 5 de junio de 1964 cuando la princesa Desirée de Suecia pasó por el altar con el barón Niels-August Otto Carl Nicolas Silfverschiöld. El suyo fue un matrimonio morganático, a sus 26 años, que le obligó a perder su título de alteza real, puesto que su futuro marido, de 30 años, no contaba con sangre real. Pero el amor resistió, en una pareja que se había prometido el 18 de diciembre de 1963 y había preparado su ‘sí, quiero’ en escasos cinco meses y medio. Su compromiso se hizo público con unas imágenes en el Castillo de Koberg y el Castillo de Gasevadholm, enclaves que luego terminarían por convertirse en residencias familiares. 

Conforme pasó el tiempo, llegó la esperada fecha y la boda tuvo lugar en Storkyrkan, la catedral de San Nicolás de Estocolmo, con la compañía de la madre de la novia, la princesa Sibila de Sajonia-Coburgo-Gotha (el padre de la novia, el príncipe Gustavo Adolfo de Suecia falleció cuando ella tenía tan solo nueve años), los abuelos de la protagonista (el rey Gustavo Adolfo y la reina Luisa de Suecia), las primas (las princesas Ana María, Benedicta y Margarita de Dinamarca) y los hermanos: el actual rey Carlos Gustavo, la princesa Cristina, la princesa Margarita y la princesa Birgitta. Esta última tuvo, en esta jornada, un gran protagonismo.

El look compartido, un diseño clásico

Precisamente de Birgitta era el diseño nupcial con el que Désirée de Suecia cambió de estado civil. En el vestido de novia que había llevado su hermana mayor, en su unión matrimonial con el príncipe Johann Georg de Hohenzollern en 1961, la royal sueca encontró la mejor de las opciones para su gran día. Reutilizó esta prenda de corte princesa, con cintura en forma de U, escote bañera, mangas francesas y falda con volumen. Era una pieza marfil, confeccionada en seda duquesa, hecha expresamente en Suecia (por deseo de la casa real) por la escuela de costura Märtaskolan, especializada en tejidos, remates y elementos decorativos, con los que servía a grandes firmas de alta costura francesa. 

La boda de la princesa Desirée de Suecia en 1964 y su vestido de novia© Getty Images

La creación, de aires clásicos, no se había modificado para la ocasión. Seguía manteniendo la misma estructura con la que tres años antes la princesa Birgitta, la mayor de las princesas popularmente conocidas como 'The Haga Princesses', se había casado. Lo cierto es que el look lo llevó en dos ocasiones, en su ceremonia civil y en su enlace religioso. La suya no fue una boda única como la de su hermana Désirée, dado que su prometido, de 27 años, era católico, mientras que la familia real sueca era luterana. Este hecho causó un gran revuelo y obligó a la novia a convertirse al catolicismo, frente a lo que hubiera querido su abuelo, el rey Gustavo Adolfo, porque el papa Juan XXIII prohibió que la unión se realizara por el rito luterano.

La diadema, una pieza inolvidable

Finalmente, los prometidos optaron por celebrar un enlace civil primero, que tuvo lugar el 25 de mayo de 1961 en el Palacio Real de Estocolmo. A este festejo se sumó, tan solo dos semanas después, el 'sí, quiero' católico, en la iglesia de San Juan del Castillo de Sigmaringen, perteneciente a la familia del novio. Podría decirse entonces que este vestido de novia fue empleado en tres ocasiones (dos con Birgitta y una con Désirée). En su ceremonia civil, la hermana mayor del actual rey Carlos Gustavo de Suecia acompañó el diseño con el reconocido velo de encaje de la reina Sofía de Suecia, su bisabuela y la Tiara de los Camafeos, ambos complementos que luciría su hermana tiempo después. La historia de esta diadema, emblema de la casa real sueca, se remonta al siglo XIX y es parte de un conjunto que se cree que perteneció a Josefina de Beauharnais, quien la recibió como regalo de su esposo, Napoleón Bonaparte.

Boda de la princesa Birgitta de Suecia y Johann Of Hohenzollern© Getty Images

La joya, diseñada por el fundador de Chaumet (el francés Marie-Étienne Nitot), es el reflejo de la historia de amor de Cupido con Psique, escena que protagoniza el camafeo principal. Se compone de cinco camafeos, rodeados de perlas y oro, con diseño de madreselva y de estética grecolatina. Todo apunta a que la creación hizo su entrada en el joyero de la familia real de Suecia por el matrimonio del rey Oscar I de Suecia con Josefina de Leuchtenberg. Más tarde, su nieto se la regalaría a la princesa Sibila de Sajonia-Coburgo-Gotha, madre de nuestras protagonistas, Birgitta y Désirée, con motivo de su unión en matrimonio. Gracias a que la princesa Birgitta fue la primera en llevar esta tiara en una boda, la joya se convirtió en una de las más deseadas por las princesas de la casa. La reina Silvia de Suecia y su hija, Victoria de Suecia, del mismo modo la eligieron en sus respectivos enlaces.

El vestido de novia de Birgitta de Suecia en su boda, que también llevó Desirée© Getty Images

Otra joya interesante, que la también desaparecida Birgitta (que murió en diciembre de 2024) llevó junto al mismo vestido a medida en su enlace, fue una corona de diamantes de la familia de su marido. Es la pieza que lució en su ceremonia católica, con cuatro tréboles como elementos destacados, que incrustó en un moño alto. En esta ocasión no solo cambió la diadema, también el ramo elegido. En el primer encuentro se trataba de un arreglo floral de rosas en blanco y amarillo, con una rama del arbusto de mirto que su abuela, Margarita de Connaught, mandó plantar en el Palacio de Sofiero (traído como parte del arbusto que, a su vez, décadas antes plantó la reina Victoria de Reino Unido en su residencia de Osborne House). En el segundo gran día, el look se acompañaba de un ramo de rabiosa actualidad (siguiendo la tendencia de los diseños con cascada y variedades exóticas), que mezclaba orquídeas y esparraguera.

Desirée de Suecia en el baile nupcial de su boda con Nicolas Silfverschiold © Getty Images

El otro estilismo nupcial de Désirée de Suecia

La tercera hermana del monarca del clan de los Bernadotte llevó un segundo estilismo en su gran día. Tras la ceremonia tuvo lugar una recepción, un banquete oficiado en honor a los recién casados, al que sucedió un baile nupcial. En este caso, la princesa eligió un vestido de inspiración bailarina, con tirante fino y tejido con textura y ciertos brillos, que acompañó con una discreta tiara, unos pendientes de perlas y un elegante collar riviére. Tras esta memorable jornada, la pareja disfrutaría, con sus tres hijos en común, de 53 años de feliz matrimonio, hasta que el barón murió en 2017. Hoy la familia real sueca ha despedido a Désirée de Suecia, quien ha fallecido a los 87 años de edad "pacíficamente", en el Castillo de Koberg, la residencia en la que habitó con su esposo.

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