Temporada tras temporada, las bodas se van transformando, en parte por las innovaciones en sutiles tradiciones y en parte por la llegada de rotundas tendencias. Estos fenómenos también los veremos en 2026, un año marcado por la personalización en la organización y por el regreso a lo cercano y familiar, en el que también diremos adiós a otros muchos elementos decorativos y corrientes estéticas y organizativas. Para saber qué no se llevará en los enlaces de los meses que se avecinan, recopilamos todos esos elementos (nueve en total) de los que desde ya nos despediremos.
© @aldayterrycateringBarras de bebidas simples
Este 2026, en sintonía con un regreso a la naturalidad y el aumento de los menús con productos de cercanía, veremos un cambio en las barras de bebidas. Ya sea en los enlaces tipo cóctel o en los aperitivos que anteceden al banquete, las barras no solo servirán los clásicos refrescos, vinos o cervezas, también dispondrán de cócteles, bebidas spritz y especialmente vinos de aperitivo propios de cada región en la que tienen lugar esas bodas. Es una clara apuesta por ofrecer variedad, hacer más cómodo este momento del día para el convidado e invitarle a probar nuevos sabores de cada zona.
© @milasweddings. Foto: @davidfernandez_photographyDecoración rústico - bohemia
Son varios años los que la decoración de estilo rústico e inspiración bohemia ha inundado las bodas al aire libre en el campo o junto al mar. Sin embargo, este tipo de montajes, en los que la madera es la estrella y está muy presente la planta llamada pampa, pasarán a mejor vida este 2026. En cambio, veremos una nueva versión del concepto rústico en la que los tejidos neutros se mezclan con influencias francesas, en una estética mucho más sofisticada, alejada de lo bohemio y cercana a lo romántico.
"En 2026, la decoración de bodas evoluciona hacia una estética más emocional, artística y experiencial. Los espacios se visten con capas de textiles drapeados fluidos, gasas, linos y terciopelos suaves, que aportan movimiento y una sensación envolvente. Las paletas cromáticas se alejan de lo neutro clásico para abrazar tonos cálidos y sofisticados como terracota, arena, azules, melocotón, burdeos suave y verdes profundos, a menudo combinados con acentos inesperados", contaba el equipo de Donna Weddings.
© Click 10Tartas clásicas
Lo tradicional es un valor en alza en muchos detalles de la boda, como el vestido y los accesorios de la novia o el diseño de elementos como la minuta, los meseros o los misales de la ceremonia. No lo es, sin embargo, para la tarta nupcial. Este postre en 2026, como ya se intuía en 2025, seguirá su camino hacia lo minimalista y lo silvestre, alejado de los pomposos bocados dulces de varios pisos que se veían en el pasado. El único diseño que se salva es, sin duda, uno que está en momento revival: las tartas glaseadas o lambeth cakes, de influencia retro y muy vistosa, al más puro estilo antiguo Hollywood dorado.
© @drinkshub_pyCócteles sencillos
Aunque en muchas bodas ya existía la posibilidad de disfrutar de cócteles durante la barra libre, en 2026 nos despediremos de la versión más sencilla para dar paso a una mucho más sofisticada. Este año veremos barras exclusivas de estas bebidas servidas por solicitados y reputados bartenders. Incluso algunas parejas contratarán un servicio de producción de cócteles propios, exclusivamente diseñados para ellos con motivo de su enlace. Costoso, sí, pero la experiencia, dicen los expertos, bien lo merece.
© @lovelysensevents. Foto: @claudiaarcalfotografiaBodas masivas
No todo en las bodas es algo que pueda estar bajo el control de los novios, pero sobre la lista de invitados, la pareja tiene todo el poder. Aunque existen novios excesivamente sociables, que han residido en diferentes enclaves y que cuentan con grandes grupos de amigos y extensas familias, lo cierto es que son minoría. Por ello las wedding planners destacan que en este año nos despediremos de las celebraciones masivas, con largas listas de convidados y compromisos. Este concepto está demodé y ahora hay una clara inclinación por las celebraciones con un aforo mucho más pequeño, más cercanas, frescas y naturales. En parte impulsadas por la visión de autenticidad que busca la generación Z.
"Cada vez más los novios buscan crear una experiencia íntima, personalizada, donde puedan pasar tiempo de calidad con las personas más cercanas. Por ello, cada vez vemos más bodas donde no existen compromisos, los amigos de los padres no están invitados y creamos experiencias para un grupo muy reducido", nos contaban desde The Planner Co.
© @grupoelalto. Foto: @porpartedelanoviaDamas de honor de un solo color
Aunque en España la figura de la dama de honor no es habitual, en las bodas civiles y especialmente en las destination weddings parece contar con un papel de gran relevancia. Si en los últimos años hemos asistido a cortejos vestidos con un mismo color e incluso con un mismo tejido o diseño, este año esa idea tan encorsetada se diluye. En cambio, veremos invitadas que se visten dentro de una misma gama cromática o incluso grupos de amigas de estilo arcoíris, en los que cada una lleva una tonalidad distinta. No se trata, por tanto, de ir todas iguales, sino de que cada una versione el tono (y sus diferentes intensidades) a su gusto.
© @encantosdecorcanapi. Foto: @jhongabrielphDecoraciones muy artificiales
En 2026 despediremos los colores llamativos en versión monocromática para dar paso a mezclas de color más cercanas a lo silvestre o lo palaciego. Dejaremos a un lado la versión más tropical y artificial para optar por propuestas más deslumbrantes. "Para nosotras está clara otra de las tendencias que observaremos en las bodas 2026: los colores se unificarán, dejando atrás esas explosiones y mezclas tan llamativas que hemos estado viendo. Se usará mucho el blanco y verde y combinaciones de colores, pero en la misma gama (subiendo algún tono, pero muy discreto). Dando más importancia a las formas y alturas de los propios arreglos, que a los colores de estos. Es una tendencia que aporta mucha elegancia y armonía", apuntaban desde Bodas con Lucía.
© Manjares de la tierraRegalos sin propósito para invitados
Siguiendo el dictado de las tendencias en las que confían las wedding planners para 2026, sabemos que será un éxito todo lo ligado a la sostenibilidad. Por el contrario, todo aquello que se aleje de la misma, no tendrá tan buena acogida e incluso no será bien visto. Es lo que sucede con los regalos a los invitados, un elemento que se echa en falta si no está, pero que cada vez adquiere más importancia en términos de evitar el desperdicio.
Por ello, las parejas abogan por detalles para convidados que tengan un propósito y sentido; bien, por ser opciones absolutamente personalizadas o bien por aportar un valor extra. En este último grupo encontramos detalles simbólicos que en realidad son donaciones solidarias o ilustraciones personalizadas, que pueden hacerse antes del enlace o durante el mismo.




