Katharine Hepburn (Hartford, Connecticut, 1907 - Fenwick, Connecticut, 2003) no fue una estrella al uso. La intérprete estadounidense, que recibió cuatro premios Oscar a la mejor actriz (la única en lograr esta cifra), era un ser independiente que derrochaba personalidad. Lo hacía dentro y fuera de la gran pantalla y fue reconocida como la mejor estrella femenina de la historia de Hollywood por el American Film Institute. Tan celebrada fue su carrera como su sentido estético, romántico a la par que sofisticado y moderno para su tiempo. En sus mejores looks nos fijamos hoy para llenar de inspiración a esas invitadas a bodas y eventos que valoran el sabor y las lecciones de estilo vintage de las grandes mujeres del pasado.
© Getty ImagesA rayas
Cuándo: En 1935.
Dónde: En una escena de Corazones Rotos.
El estilo: Glamour Old Hollywood.
El look: Un vestido largo con movimiento y corte a la cintura que sería perfecto para cualquier boda de tarde en España. Una propuesta a rayas que destaca por sus mangas abullonadas y su lazada al cuello que podríamos ver a cualquier hermana de la novia o madrina.
© Getty ImagesUn toque glitter
Cuándo: En 1945.
Dónde: en pleno rodaje de Sin Amor.
El estilo: Festivo y sofisticado.
El look: Dentro de los looks propios de la época, con la silueta ajustada a la cintura, en este caso con cinturón, localizamos un diseño en colores claros que fascina por sus lentejuelas distribuidas formando cuadros. Perfecto para bodas de día o para madres de bautizo y comunión.
© Getty ImagesGlamour antiguo
Cuándo: En 1942.
Dónde: En una escena de La mujer del año.
El estilo: Total Black.
El look: Si echamos la mirada atrás para apreciar el auge de la silueta sirena, motivado en parte por el movimiento pin-up, encontramos inspiración como este vestido de color negro. Una propuesta que parece confeccionada en tul, con cuerpo corsetero y escote corazón, de líneas muy femeninas.
© Getty ImagesAbrigarse con estilo
Cuándo: En 1955.
Dónde: En la película Locuras de verano.
El estilo: Clásico con un toque especial.
El look: Las invitadas de invierno agradecerán algo de inspiración en materia de abrigo para ocasiones especiales. La actriz da una lección de estilo con este bonito diseño que ajusta a la cintura con ayuda de un fajín y que dispone de bolsillos.
© Getty ImagesEl poder de los accesorios
Cuándo: En 1934.
Dónde: en la cinta Sangre Gitana.
El estilo: Toque andaluz.
El look: Darle un aire nuevo a un look de invitada siempre es más fácil con ayuda de unos buenos complementos. Katharine Hepburn logra poner un toque retro y romántico a una camisa de flores con un collar de cuentas de varias vueltas. Un recurso por el que también apuestan las invitadas a bodas este año.
© Getty ImagesUn plisado, siempre acertado
Cuándo: En 1940.
Dónde: En un reportaje.
El estilo: Líneas minimalistas.
El look: Una de las imágenes más icónicas de la estrella de Hollywood es la que se encuentra sobre estas líneas. En ella se aprecia la delicadeza de su vestido plisado con mangas cortas y tejido fluido, una opción que favorece a todos los tipos de cuerpos.
© Getty ImagesCombinación de estampados
Cuándo: En 1930.
Dónde: En un reportaje de moda.
El estilo: Fondo de armario.
El look: Un look de dos piezas también es una apuesta segura para acudir a una boda. En este caso, la actriz recurre al binomio del blanco y negro, en forma de chaqueta estampada clara y pantalón oscuro. Sumó un cinturón elástico y unas sandalias de lunares de tacón sensato para terminar de triunfar con su look.
© Getty ImagesUn diseño fantasía
Cuándo: En 1940.
Dónde: En el éxito de pantalla Historias de Filadelfia.
El estilo: Notas exóticas.
El look: Para quienes busquen ideas con las que dar forma a un vestido largo especial para un evento, esta pieza de vestuario de Hepburn es verdaderamente inolvidable. Destaca por sus profusos bordados en cuerpo y escote y por su cómoda y sofisticada falda ligera.
© Getty ImagesNegro, con un twist
Cuándo: En 1937.
Dónde: En una escena del filme Damas del teatro.
El estilo: Transparencias delicadas.
El look: El negro quizá no sea el color con más tradición en la historia de los looks de invitada y madrina, pero recurriendo a prendas como la que se encuentra sobre estas líneas, no se tiende a romper tan severamente el protocolo. Y es que la creación incorpora un tejido semitransparente y detalles en dorado. Con unos accesorios alegres, sería perfecto para una boda de tarde.
© Getty ImagesDos en uno
Cuándo: En 1950.
Dónde: En una película.
El estilo: Atemporal.
El look: Con esta elección tan sofisticada, la reputada intérprete demuestra que un complemento con encanto puede hacer que un look, de invitada o de diario, resulte muy vistoso. Con este cinturón, al que se puede enganchar el bolso, consigue un favorecedor efecto dos en uno.
© Getty ImagesDe inspiración romántica
Cuándo: En 1933.
Dónde: En un editorial de la revista VOGUE USA.
El estilo: Romanticismo original.
El look: La actriz triunfó con esta propuesta con mangas en forma de pétalo, lazada al cuello y tejido de cuadros vaporoso que podría ser un gran diseño para un enlace festejado por la noche. Una apuesta muy arriesgada que no ha pasado de moda en la actualidad.
© Getty ImagesCarácter maximalista
Cuándo: En 1935.
Dónde: En una sesión de fotos para la película Corazones rotos.
El estilo: Pieza deslumbrante.
El look: El invierno con la ayuda de abrigos de piel resulta mucho más llevadero. Las invitadas amantes de este tipo de diseños encontrarán en las líneas clásicas de esta espectacular pieza elegida por Katherine Hepburn un buen espejo en el que mirarse para sus estilismos.
© Getty ImagesJuego de texturas
Cuándo: En 1948.
Dónde: En plena grabación de El estado de la Unión.
El estilo: Notas hippies.
El look: Los flecos no siempre tienen que emular looks flamencos o de naturaleza étnica, a veces pueden poner un punto alegre a un diseño de aire minimalista, como vemos en esta propuesta. Podría ser perfecto para acudir a un enlace de corte moderno.
© Getty ImagesEl rojo, un punto ácido (navideño) y festivo
Cuándo: En 1957.
Dónde: En el set de Su otra esposa.
El estilo: Old Hollywood.
El look: Ante la duda, demuestra nuestra protagonista, un abrigo rojo es siempre un acierto elegante y chic. Debajo del que escoge la actriz asoma un vestido dorado, algo futurista. Ambas prendas podrían configurar un acertado estilismo de Navidad o Nochevieja.




