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Clara Lago se sube al escenario sexy y seductora con 'La venus de las pieles'

Clara Lago se sube al escenario sexy y seductora con 'La venus de las pieles'

Clara lago, la actriz "de moda" tras el taquillazo de Ocho apellidos vascos, se sube al escenario de las Naves del Matadero, en Madrid, para dar vida a la joven aspirante al papel protagonista de La venus de las pieles, un texto clásico del sadomasoquismo, que la madrileña aborda "con una enorme libertad". "Lo que más me gusta de interpretar a Vanda es que requiere un 'no juicio' total y eso libera una de las cosas peores que suelen pasarnos a los actores, que es que, en cuanto te pones a juzgarte, te cohíbes mucho y no dejas que salga tu personaje", explica la madrileña en una entrevista con Efe. "Y para este personaje hace falta ser muy libre, eso a mi me ha venido muy bien", comenta, aunque se ríe cuando trata de explicar que, sin embargo, Vanda "no tiene nada que ver" con ella. Es la segunda vez que Lago se sube a un escenario, aunque la primera como protagonista absoluta, en un mano a mano con el actor Diego Martín, con el que coincidió en Tengo ganas de ti (2012). La obra cuenta la historia de un director de teatro que se enfrenta al montaje de su primera obra, una adaptación del texto de Leopold von Sacher-Masoch La venus de las pieles célebre novela de temática sadomasoquista, sin su actriz principal. "Él está desesperado porque en el cásting no aparece ninguna mujer lo suficientemente interesante, atractiva y buena actriz como para enfrentarse al papel; y cuando ya está totalmente frustrado, aparece Vanda, alguien que está muy cerca de lo que está buscando", explica a Efe el director, David Serrano. "Y no sólo para la obra de teatro", apostilla Lago. Realidad y ficción se empiezan a mezclar, también entre director y actriz: "Es un juego constante de metateatro entre la obra que ensayan y lo que pasa entre los dos". Lago explica que el personaje de Martín, que también se llama Diego (del Pino), "es muy apasionado, un pelín pretencioso, pero en el fondo vive con una frustración vital porque vive una vida que se ha construido de cara a la galería y se lo ha llegado a creer; hasta que descubre que le tiran otras cosas". "Hay un juego de espejos", agrega Martín, "que también habla de la seducción, del poder como herramienta para el erotismo, y sobre el deseo, y el amor, y las restricciones que nos ponemos en la vida respecto a nuestros sueños o a nuestras fantasías más ocultas, o más incorrectas; es -resume Martín- una obra con un género difícil de definir porque tiene un poco de todo". Serrano, guionista de El otro lado de la cama, director de películas como Días de fútbol y Días de cine, y responsable de los montajes musicales Más de 100 mentiras y Hoy no me puedo levantar, además de colaborador habitual de Andrés Lima y Animalario, lo define como una propuesta "sofisticada, inteligente e impregnada de suspense". "Tiene una carga erótica importante", apunta, aunque no desvela, a pesar del cartel promocional en el que se intuyen entre velos los cuerpos de ambos actores, si se desnudan o no. La obra, que recientemente ha llevado al cine Roman Polanski y ganó un Tony en 2012 por su puesta en escena en Broadway, es un texto pionero que viene a "normalizar" las relaciones sadomasoquistas. Esta obra llegó justo después de las 50 sombras de Grey -que a Lago no le gustan especialmente, aunque reconoce haberla leído- pero en opinión de Serrano se identifica más con las fantasías de cada uno que con el sado-maso. Aunque se estrena en unos días en la sala pequeña de Matadero, habrá un preestreno en Avilés este fin de semana y, si los compromisos de los actores -una película "probable" para Lago, y el rodaje de la serie de Antena 3 Velvet, para Martín-, habrá gira, ha señalado Serrano. VER NOTICIA >>

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