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¿Puede el cotilleo convertirse en un problema patológico?

¿Puede el cotilleo convertirse en un problema patológico?

Querer saber, aprender más cosas, tener curiosidad… todo ello es algo innato del ser humano. Y no es malo. El problema llega cuando se cruza la fina línea entre dicha curiosidad y el cotilleo, que lleva a la crítica, a veces despiadada, hacia el otro. Es la diferencia entre el cotilleo sano y el cotilleo patológico. Y la primera pregunta que nos hacemos es qué nos lleva a ser cotillas. “Hablar nos gusta. De nosotros... nos gusta menos. Pero cuando se trata de hablar de los otros, nos dejamos llevar tanto que llegamos a exagerar, inventar e incluso mentir”, nos cuenta el doctor Joan Ramón Soto, de Mundopsicologos.com, que apunta a ese dicho tan popular de que “siempre es más fácil ver la paja en el ojo ajeno y no ver la viga en el nuestro”. VER NOTICIA >>

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