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El Rey de los belgas reanudará las consultas para avanzar en formación de un nuevo Gobierno en Bélgica

El Rey de los belgas reanudará las consultas para avanzar en formación de un nuevo Gobierno en Bélgica

El rey Felipe de Bélgica reanudará este miércoles las consultas con los partidos políticos de ese país para intentar avanzar en la formación de un nuevo Ejecutivo federal, después de que el líder de los nacionalistas flamencos del N-VA, Bart De Wever, haya renunciado a proseguir los contactos entre formaciones. El rey de los belgas ha "descargado" a De Wever de su misión de examinar las condiciones para formar un Gobierno lo antes posible iniciada hace un mes, tras las elecciones legislativas del pasado 25 de junio, informó la Casa Real belga en un comunicado. De Wever, cuyo partido fue el más votado en las últimas elecciones legislativas, ha fracasado en su intento de reunir en una coalición a los partidos de centroderecha, debido a la negativa de los cristianodemócratas francófonos del CDH de apoyar el programa económico de los soberanistas flamencos. El resto de formaciones de centroderecha (los democristianos flamencos del CD&V y los liberales francófonos del MR) habían dado su respaldo al plan. "El rey ha recibido en audiencia esta mañana en el Palacio de Bruselas al informador, Bart De Wever, quien le ha presentado su informe final", señaló hoy el Palacio Real, que agregó que "a petición suya, el Rey le ha descargado de su misión". Tras la dimisión del líder separatista, el monarca iniciará nuevas consultas esta misma tarde con los partidos políticos, ha indicado el Palacio Real. El presidente del CDH, Benoît Lutgen, calificó a De Wever de "belgoescéptico" y "euroescéptico", y le pidió "compromisos adicionales" para disipar las dudas del proyecto de la N-VA. El pasado 25 de mayo Bélgica celebró elecciones legislativas, regionales y europeas. El país está dividido entre dos comunidades lingüísticas, la flamenca (cerca del 60 % de la población) y la francófona (alrededor del 40 %), y entre un norte de mayoría conservadora y un sur de mayoría socialista. En Bélgica, el procedimiento habitual tras la celebración de elecciones es que el rey nombre a un "informador", que en esta ocasión recayó sobre De Wever y que ha de evaluar las coaliciones posibles y propone la mejor alternativa para constituir el gobierno. Después de este paso, el monarca nombra a un "formador", que debe velar para que los partidos de la coalición que considere más apropiada negocien con éxito un programa conjunto de gobierno. El objetivo de las negociaciones es evitar una nueva crisis política como la vivida tras los comicios de 2010, cuando el país pasó más de un año sin poder formar gobierno.

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