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¡Ya es nuestra!

¡Ya es nuestra!

El esfuerzo, el sacrificio, la constancia y la unión han dado sus frutos y ahora la Copa del Mundo es nuestra. Iker Casillas, capitán de la Selección española, fue el encargado de alzar la Copa al cielo rodeado de sus compañeros que, embargados por la alegría y la emoción, corearon al jugador proclamado por la FIFA 'Guante de Oro' como mejor guardameta del Mundial. Iker, que comenzó a llorar con el gol de Iniesta en el minuto 116, pasó el trofeo al resto de sus compañeros para que pudieran comprobar que el sueño se había cumplido y que la Copa del Mundo es nuestra. Ahora toca seguir celebrándolo por todo lo alto, porque, lo creamos o no, somos ¡Campeones del Mundo!.

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