Andrea Gutiérrez

Descubriendo a Andrea Gutiérrez, la modelo mallorquina que todos quieren en París

A sus 19 años, su paso destacado sobre las pasarelas más exclusivas de la Alta Costura han sido solo el principio. Ahora se prepara con ilusión para la conquista de EEUU

por Luis Javier Merino

Las pasarelas internacionales se han rendido a la enigmática belleza e admirable personalidad de Andrea Gutiérrez. Aunque siempre ha vivido en Mallorca, ha viajado mucho, pues sus padres trabajan en aviación. Sin embargo, ahora, los aviones son su segunda casa y no por placer, sino por motivos laborales: a sus recién cumplidos 19 años (17 de julio de 2000, Palma de Mallorca), se ha convertido en una de las modelos españolas más internacionales. Entre sus mayores logros, ha conseguido seducir en la Alta Costura, donde Iris van Herpen o Roland van der Kemp han visto en ella a la perfecta modelo para sus desfiles. No en vano, fue la elegida para abrir la presentación de otoño-invierno 2019-2020 de esta última firma el pasado 3 de julio.

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Igualmente, esta futura psicóloga que quiere especializarse en Perfilación criminal saboréa el éxito nacional. Por ejemplo, formó parte destacada de los castings de las últimas ediciones de Mercedes-Benz Fashion Week Ibiza (que tuvo lugar en el famosísimo Ushuaïa Beach Hotel) y Mercedes-Benz Fashion Week Madrid, cita esta última en la que, entre otros shows, fue una de las modelos españolas del desfile homenaje de Ágatha Ruiz de la Prada a ¡HOLA! Sin embargo, ¿cómo es la vida de una modelo joven que triunfa internacionalmente? ¿Cómo es realmente Andrea Gutiérrez? Para conocerla mejor y saber cómo es realmente el mundo de la moda, HOLA.com habla con ella en exclusiva

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-No paras y te reclaman internacionalmente, ¿cuál de los últimos trabajos que has hechos es el que más te ha marcado?
Trabajar con Iris van Herpen en la Alta Costura me fascina porque la costura me ha gustado desde muy pequeñita y sus vestidos son una auténtica obra de arte. Ha sido una experiencia increíble, desde los fittings hasta el último segundo en el desfile.

¿Cómo es un fitting o prueba de vestuario en una pasarela de la magnitud de la Alta Costura de París?
Suele haber muchas más chicas, vamos pasando una a una y con cada una de nosotras pasan muchísimo más tiempo que en otras pasarelas. Todo tiene que estar perfectísimo. Se asemeja a España, pero con una mayor magnitud.

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-¿Se puede prever cuáles serán tus próximos pasos, por ejemplo, en la Alta Costura?
No se sabe nada, pues en este mundo te enteras de todo dos o tres días antes. Puedes hacer 14 castings, pero hasta dos días antes del desfile no te dicen nada. Y a veces haces el fitting y tampoco desfilas porque cancelan el look u otras cosas. Pero lo llevo bien porque, como me gusta mucho, yo soy muy chill y me digo que no pasa nada y que ya habrá otra oportunidad. Una fashion week es una locura, pero, realmente, es lo que más me gusta. He vivido poco, pero es lo mejor. Y París mucho más. Aunque ha sido la experiencia más estresante, ya que, por ejemplo, he estado de las 10 de la noche a las 3 de la madrugada esperando para un fitting con Valentino. Esperando y esperando a que me llamen. Y cuando llegas, puede que sigas esperando. No es todo tan glamuroso. Es una locura (risas). Lo glamuroso es cuando sales a la pasarela con todo perfecto y todo el arte.

-Aunque todo sea un poco de última hora, ¿qué proyectos tienes próximamente?
Sé que en septiembre voy a ir a Nueva York por primera vez y estoy muy contenta. Y, posiblemente, me vaya a China en octubre o noviembre.

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-¿Con qué firma o diseñador te gustaría?
Me encantaría poder desfilar para Dior o Chanel. Son firmas muy elegantes, muy personales y con mucha historia. Son nombres muy fuertes.

-¿Cómo llevas estar siempre viajando y fuera de casa?
Me gusta mucho. Desde pequeñita he sido muy independiente, y ser modelo me ha dado la oportunidad de estar viajando sola. Y aunque tantos viajes pueden ser muy duros, finalmente conoces mucha gente. Me gusta muchísimo.

-Para quien no sepa cómo funciona la vida de una modelo viajando de un lado para otro y cambiando de residencia, ¿cómo es ese momento de tener que vivir en otra ciudad?
La primera vez que yo salí de Mallorca para vivir fuera fue en noviembre y fui a París. La primera semana añoraba mucho mi casa. Se que es duro adaptarse, vivir en una casa y en una cama que no son las tuyas, llegar de trabajar cansada y tener que estar con más gente cuando lo que quieres muchas veces es estar sola. Sin embargo, al final siempre me acostumbro, y ahora está muy bien.

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-No obstante, quizá no todas las personas tengan esa capacidad de adaptación y sociabilidad que tú has desarrollado, ¿no?
Claro. Cada persona es un mundo. Pero si no te sientes cómoda siendo tan sociable, básicamente solo hay que dar un “buenos días”, decir “¿qué tal estuvo?” y, después, ya puedes refugiarte en tu cuarto con tus auriculares.

-¿Y qué haces cuando vives fuera y no todo el tiempo se está trabajando?
A mí me encanta conocer sitios. Siempre hay algo que hacer, aunque, en mi caso como modelo, siempre tengo que estar pendiente del móvil por si te llaman o te dicen ves aquí o allá por trabajo. Lo que sí me gusta hacer es ir andando a todos los sitios porque, al no poder muchas veces hacer turismo por trabajo, estos paseos te permiten conocer una ciudad y encontrarte con sus monumentos.

-¿Cuál es la clave de tu éxito? ¿Qué te hace diferente a ti como modelo?
La clave del éxito todavía no la he descubierto, cada cual busca unas cosas. Pero respecto a lo que me hace diferente creo que son las facciones de mi cara que me hacen más ‘alienígena’. La personalidad también es un gran factor, por ejemplo, en el modo en que caminas. Esto es fiel reflejo de cómo eres o del modo en que te relacionas con los demás, y puede ser importante en un casting.

-Y hablando de caminar sobre la pasarela. Habrá muchas opiniones que oigas sobre ti, pero ¿a quién escuchas y valoras realmente?
Yo soy alta y nunca me había puesto unos tacones en mi vida. ¿Tacones yo? ¡Voy a ser un pino! (risas). Entonces, cuando tuve que empezar a usarlos, me dediqué a ver vídeos en internet. Después al entrar en las agencias te hacen un vídeo de presentación donde andas con tacones. Ahí, te dan consejos y tú los oyes e adaptarlos, aunque es difícil controlarlo porque está el instinto natural de cómo tú andas.

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-¿Cómo empezaste como modelo?
Me pararon una noche por Nueva York y me dieron una tarjeta por si quería ser modelo. Pero yo pensé que era un timo. ¡Nunca me había imaginado que podría ser modelo! Pero volví a vivir una experiencia similar y ya me empecé a planteármelo. Me puse a investigar, y se me presentó la oportunidad de ir al casting de un concurso organizado por la Agencia Traffic en 2017. Fui, me cogieron para participar y, finalmente, gané. Firmé con ellos un contrato como agencia madre y comenzó todo.

-¿Cambió mucho tu vida tras este inesperado triunfo?
No, porque tras ganar dejé de trabajar como modelo porque quería centrarme en acabar el bachillerato con notas altas para poder estudiar Medicina que era mi idea por aquel entonces. Una vez hice la selectividad en junio comencé a trabajar como modelo.

-¿Queda olvidada la carrera de Medicina?
Sí, pero quiero retomar estudios. Lo que pasa es que en cuanto a carreras he cambiado de idea. Tras la selectividad, me tomé un año sabático en los estudios debido a que, aunque iba a estudiar Medicina, me di cuenta de que me gustaba mucho la teoría, pero no tanto la práctica. Me bloqueé, pensando en qué quería hacer. Mis padres me aconsejaron tomarme un tiempo para pensarlo y probara ser modelo. Ahora, tras las experiencias vividas, ha ido cambiando y procesando todo y he encaminado mis expectativas hacia la Psicología, pues siempre me han gustado las teorías psicológicas y filosóficas desde muy pequeña. Por lo tanto, quiero estudiar Psicología y hacer un máster en Perfilación criminal. Lo haría a distancia para poder seguir viajando y trabajando como modelo. Será duro, pero se puede conseguir con fuerza de voluntad.

-Además de estudiar y pasear por las ciudades para conocerlas bien, ¿qué otras aficiones tienes?
Me encanta coser. ¡Soy una loca de la costura! De pequeñita, mi abuela me enseñó a coser y comencé haciendo ropita a mis muñecas. Y ahora me hago mi propia.

-Por último, ¿te atreverás a desarrollar también faceta como diseñadora?
No, porque lo veo más como un hobbie. Me lo paso también que cuando me pongo a coser se me olvida todo. ¡Se me olvida hasta dormir! Pasa un día entero y me digo “¡¿pero qué hora es?!”. Pero no entra entre mis planes de futuro.

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