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La invitada que recordó a Diana de Gales en el cumpleaños de Carlos de Inglaterra

Casi 24 años después durante la fiesta celebrada en Buckingham, Lady Frederick Windsor recrea con su elección el vestido de Versalles que llevó la que fuera Princesa de Gales en Versalles

por Luis Javier Merino

Nadie duda de que Diana de Gales fue, es y será un icono de estilo. Sus elecciones de moda se han convertido en lecciones y es habitual que su imagen sea interpretada 21 años después de su fallecimiento. Entre las mujeres que han encontrado en ella a la mejor inspiración a la hora de vestir, la duquesa de Cambridge y Meghan Markle, a la cabeza. Las mujeres de sus hijos no dudan en tomar como referentes sus inolvidables estilismos, incluso recuperando piezas que le pertenecieron y heredaron tras casarse. Sin embargo, la pasada semana durante la fiesta en el Palacio de Buckingham con motivo del 70º cumpleaños del príncipe Carlos, no fueron ellas la que hicieron un guiño a la que fuera Princesa de Gales con sus looks de gala sino otra invitada, consiguiendo que la que fuera Príncesa de Gales y esposa del homenajeado estuviera presente en la memoria de los allí reunidos.

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Lady Frederick Windsor, Sophie Winkleman (esposa de Lord Frederick Windsor, hijo del primo de la reina Isabel II, el príncipe Michael de Kent), confió su vestido a Catherine Walker, firma cuya fundadora, fallecida en 2010, vistió a la princesa de Gales durante más de 15 años, concretamente, desde poco después de su boda con Carlos de Inglaterra y hasta 1997. Sin embargo, la coincidencia va más allá de compartir solo un sello, pues quiso que su diseño recreara el mismo patrón que uno de los que figuran en el vestidor más icónico de Diana.

Se trata de un vestido que llevó la madre de Guillermo y Harry de Inglaterra durante una cena benéfica en el Palacio de Versalles (Francia) en noviembre de 1994. La pieza se caracteriza por presentar escote halter enmarcado con tiras de cristales; un motivo que también se dispone en forma de pequeña banda a la altura de la cadera izquierda que genera un drapeado lateral en la falda con el que se rompe la simetría. La diferencia entre ambas 24 años después radica en el color: mientras que Diana de Gales apostó por la elegancia del negro, Lady Frederick Windsor prefiere un tono pastel contrastado con plata.

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Confeccionado en seda marroquí y aplicaciones de cristal de Swarovski, este cambio de tonalidad se adecúa a los gustos personales de la esposa de Lord Frederick Windsor, quien se siente cómoda en esta gama cromática. Así lo demostró también en la boda de Eugenia de York y Jack Brooksbank, en donde un suave verde menta teñía su elección.

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