Ivanka Trump cierra su firma, el último capítulo de su vínculo con la moda

La hija del presidente de Estados Unidos anuncia que la desaparición de su marca de ropa y complementos, fundada en 2007

Por Luis Javier Merino

Comenzó en 2007 siendo una firma de joyas con su nombre. De esta forma, Ivanka Trump se estrenaba como empresaria de moda tras varios años triunfando como modelo. Su sello se expandió, amplió su oferta de productos con ropa y accesorios, y traspasaría las fronteras nacionales. Ella misma fue la encargada de convertirse en principal embajadora de estas creaciones. Sin embargo, la hija de Donald Trump vio cómo su empresa se tambaleaba ante la elección de su padre como presidente de Estados Unidos. Unas dificultades que han llevado a tomar una decisión definitiva: cerrar la marca.

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"Tomar esta decisión ahora es lo único justo para mi equipo y mis socios. Mi foco más claro en el futuro inmediato es el trabajo que estoy haciendo aquí en Washington", precisó en un comunicado Ivanka Trump, quien figura en la actualidad como asesora principal de Donald Trump en la Casa Blanca. Un puesto que ocupó en la primavera de 2017.

Fue tras conocerse que Donald Trump figuraría como candidato por el Partido Republicano a las elecciones presidenciales de 2016 y tras su posterior victoria, cuando la firma comenzó a sufrir las consecuencias de este movimiento político. Lo más señalado una campaña masiva para boicotear la marca, #GrabYourWallet (#Agarratucartera). Una iniciativa de la experta en marketing Shannon Coulter animaba a la población a no comprar en aquellas tiendas que vendieran los productos de Ivanka Trump. Consecutivamente y aparentemente sin relación, varios grandes almacenes, como Nordstrom, tomaron la decisión de dejar también de venderlos. Una acción que hizo que Donald Trump llegara a pronunciarse en su cuenta personal de twitter: "Mi hija ha sido injustamente tratada". Lejos de quedar como un buen padre que se preocupa por su hija, avivó la polémica al ser tachada su actitud de poco profesional por mezclar intereses comerciales personales con su nueva función dirigiendo una administración pública.

Los escándalos empresariales tampoco se hicieron esperar. Por ejemplo en junio de 2017, se detuvieron en China a varios activistas que estaban investigando los abusos laborales que se podían estar cometiendo en dos fábricas de confección textil que, entre otras firmas, fabricaban los productos de Ivanka. De igual forma, también recoge denuncias por plagio como la emitida por Aquazurra, que se saldó con un acuerdo económico que evitó que la hija de Donald Trump tuviera que acudir a los tribunales.

De momento, concluye así su aventura como empresaria en un mundo que no le era extraño, pues en su adolescencia trabajó como modelo. Pudimos verla desfilar sobre la pasarela (por ejemplo, para Vivienne Westwood otoño-invierno 1999-2000), pero también posar en campañas publicatarias como la que protagonizó para Tommy Hilfiger con 14 años de edad. ¿Será el fin de las polémicas como empresaria de moda?