Son ya 22 (y se dice rápido) las ediciones de los Premios Princesa de Asturias en las que ha participado la reina Letizia, de ahí que un repaso rápido por la hemeroteca puede ser de las mejores maneras para apreciar la evolución de su estilo desde su matrimonio con el entonces príncipe Felipe hasta nuestros días. Quizás te sorprenda saber que en 2004 hizo su debut en la ceremonia de entrega de los galardones vistiendo una falda corta y zapatos de tacón de efecto pitón, y es que estas dos décadas han traído muchos cambios personales, sociales e institucionales a los que la moda no es ajena. Hace apenas unas horas, en el concierto anual que antecede a esta importante cita que la trae de vuelta a su ciudad natal, dejó constancia de ello al presentarse con un elegantísimo conjunto de capa drapeada y pantalón con fajín, diseñado en colaboración con el couturier Elie Saab. Hoy, la historia se repite.
El look infalible de la reina Letizia que recuerda a Lady Di en los años 80
En primer lugar, ha escogido para las audiencias, que se celebran siempre en el Hotel de la Reconquista, una blusa de tejido fluido y satinado en tonalidad lila, con manga larga, botones en los puños y un detalle especial que adoran otras royals como Kate Middleton y, en su momento, Diana de Gales. Nos referimos al lazo al cuello, conocido como pussybow, que sirvió para trasladar la corbata —y su poder en el entorno laboral— al armario femenino.
Las blusas de este estilo, así como las de cuello 'Bobo' o 'Peter Pan', figuraron entre los imprescindibles de Diana de Gales durante los años 80, cuando esta aún se mostraba tímida ante la prensa, ostentando ese estilo recatado y soñador por el que sería recordada mucho tiempo después de su repentina muerte.
Esta romántica camisa rematada con un gran lazo al cuello ha contrastado estupendamente con el azul marino de su traje de dos piezas. Cabe destacar que es uno de los ejemplares infalibles de su armario, ya que se lo hemos visto puesto en numerosas citas públicas, utilizándolo siempre como el aliado perfecto para suavizar la formalidad de sus conjuntos de sastrería.
Ha optado por complementar la blusa con un pantalón acampanado y de tiro alto azul marino que oculta casi por completo sus mocasines negros con tacón, de Massimo Dutti. Encima de todo, para rematar, ha añadido la chaqueta de traje cruzada que hace juego, ligeramente entallada, como ella las suele llevar, solo que en esta ocasión se muestra desabotonada para lucir la blusa.
En cuanto a los accesorios, ha buceado en su joyero para recuperar unos pendientes de la firma madrileña Aldao realizadas en oro blanco, diamantes y aguamarinas. El diseño original de estas joyas cuenta con un aro del que pende una vistosa piedra azul en talla lágrima, pero, en esta salida, la Reina ha preferido lucir solamente la base superior de la pieza. Gracias a este pequeño truco de estilo y al dejar guardadas las llamativas lágrimas de aguamarina, doña Letizia consigue rebajar la intensidad de su estilismo, logrando un acabado mucho más discreto, minimalista y totalmente idóneo para un compromiso familiar en el que su hija mayor es la verdadera protagonista.
Estrena bolso de Carolina Herrera
No es secreto para nadie que los bolsos y zapatos de Carolina Herrera se encuentran en lo alto de la lista de diseños favoritos de la Reina, por lo que era cuestión de tiempo que añadiese un complemento nuevo de esta firma a su repertorio. Este viernes, le ha tocado el turno al bolso Lacito Insignia Satchel, que está elaborado en piel de grano natural en color negro y presenta un escultural detalle de lazo doble con un pasador bañado en oro.
El elegante traje gris de Mango con el que sorprendió el año pasado
La reina Letizia también nos dejó un estilismo digno de recordar durante la pasada edición de los Premios Princesa de Asturias. Para la ocasión, decidió recuperar uno de sus trajes favoritos, un elegante conjunto gris de Mango perteneciente a la colección Selection, compuesto por una americana cruzada de lana, de corte recto y silueta alargada, y unos pantalones de vestir de tiro medio con el bajo ligeramente acampanado. Una propuesta de inspiración masculina que la monarca combinó con accesorios negros, aportando un contraste discreto que mantenía todo el protagonismo en las líneas del traje.
Para completar el conjunto, apostó por unas mary janes destalonadas de Sézane, con tacón ancho de cinco centímetros, y uno de sus bolsos favoritos, el modelo Doma Insignia Satchel de Carolina Herrera. En cuanto a las joyas, prefirió mantener la discreción con unos pendientes trepadores de Bárbara Goenaga, confeccionados en oro rosa y decorados con pequeños diamantes negros. Una elección en la que cada detalle estaba elegido con mucho cuidado y con la que volvió a demostrar su habilidad para sacar partido a las prendas de su armario.










