Hace solo unas horas, hablábamos de Nuria Roca y su devoción por los trajes, así como de su reciente apuesta por el method dressing, una tendencia que Zendaya y Margot Robbie han sabido llevar con maestría. Lo que no imaginábamos era que ese mismo día la valenciana volvería a sorprendernos con otro estilismo de inspiración masculina, esta vez mucho más festivo. Como cada jueves, la presentadora y Tamara Falcó han coincidido en la tertulia de El Hormiguero, una cita que ambas aprovechan para hacer gala de su buen gusto por la moda. Y esta semana no ha sido una excepción: ambas han deslumbrado con dos propuestas muy diferentes entre sí, pero igualmente especiales.
Nuria Roca y su versión más festiva del traje de sastre
Tal como adelantábamos, la presentadora ha vuelto a confiar en la sastrería, aunque esta vez con un diseño que se aleja de las versiones más clásicas. Se trata de un dos piezas en gris oscuro —una de las tonalidades más aclamadas de los meses de entretiempo— con un clásico estampado de cuadros que adquiere un aire diferente gracias a los pequeños detalles de strass que recorren el tejido. El conjunto, firmado por Sandro París, tal y como la propia valenciana ha revelado en su perfil de Instagram, reúne algunas de las claves que mejor definen el universo de la firma francesa: sofisticación, elegancia y un toque de romanticismo.
Confeccionado en lana, destaca por su silueta relajada y un ajuste que favorece la figura sin renunciar a la comodidad ni a las tendencias más actuales. La chaqueta, por su parte, mantiene un corte amplio e incorpora cuello de solapa y bolsillos ribeteados que ayudan a estructurar la silueta y conseguir un acabado limpio y pulido.
Los pantalones, en cambio, apuestan por una línea más recta que alarga visualmente las piernas y consigue ese efecto de figura estilizada que tanto le gusta potenciar a Nuria. Bajo la americana, ha elegido un top negro con escote de corazón, una pieza que mantiene la armonía del estilismo y le permite jugar con distintas formas de lucirlo.
La coleta alta, probablemente, el accesorio más especial de la valenciana
Alejándose de los complementos maximalistas, Nuria Roca prefirió apostar por accesorios más discretos, pero elegidos con mucho acierto. Entre ellos, destacamos los salones negros de punta afilada que apenas se asomaban por debajo de sus pantalones, un calzado que, además de reforzar ese efecto visual de piernas más largas, ayuda a equilibrar las líneas estructuradas de las prendas. Por otro lado, lució varios collares de diferentes longitudes, creando un efecto cascada que añadía un detalle a la zona del escote.
También prescindió de los pendientes grandes y, en su lugar, llevó unos pequeños de tipo botón que apenas se apreciaban ante las cámaras. Aunque, sin duda, uno de los detalles que más llamó nuestra atención fue su coleta alta y voluminosa, con la que no solo consiguió despejar el rostro, sino también aportar un aire más desenfadado al conjunto.
La blusa asimétrica con la que Tamara Falcó conquista el otoño
Aunque hay pocas imágenes del estilismo que llevó la marquesa de Griñón, lo cierto es que su apuesta tampoco pasó desapercibida entre las amantes de la moda. Sobre todo porque, en esta ocasión, se decantó por una tendencia que ya empieza a hacerse un hueco en nuestros armarios y que promete seguir dando mucho que hablar durante los próximos meses: las asimetrías. Así, Tamara eligió un top negro de cuello alto y mangas largas que dejaba uno de los hombros al descubierto, demostrando que, en ocasiones, basta con jugar con los cortes para transformar incluso las prendas más sencillas.
De Zara a Brownie, pasando por Stella McCartney, son muchas las firmas que se han rendido a esta tendencia, con opciones para todos los gustos y presupuestos. Y no es para menos, porque se trata de una prenda tan versátil como nuestros básicos de fondo de armario, pero con ese encanto especial que la convierte en una elección perfecta incluso para las ocasiones más arregladas. Además, podemos combinarla con faldas, pantalones de vestir o incluso vaqueros, adaptándola a diferentes momentos del día. Y aunque sus estilismos parecían situarse en dos polos opuestos, ambas coincidieron en su apuesta por el negro, uno de los colores más elegantes del otoño-invierno.










