HERMANAS CON ESTILO

Ana Boyer recuerda su verano junto a Tamara Falcó con dos looks tan diferentes como sus estilos: vestido blanco frente a camisa azul y falda estampada


Las hijas de Isabel Preysler mantienen una relación especialmente cercana aunque cada una ha construido un estilo propio muy reconocible


Recuerdos de verano de Ana Boyer y Tamara Falcó, 2026.© @anaboyer
4 de octubre de 2026 a las 13:23 CEST

Ana Boyer acaba de recuperar unas fotografías del verano, varias de ellas junto a su hermana Tamara Falcó, con quien ha compartido parte de estos meses de vacaciones. “Pensando en estos momentos de nuestro agosto”, ha escrito la pequeña de las hijas de Isabel Preysler al rescatar estas imágenes en las que ambas aparecen caminando juntas, de la mano, bajo el sol y rodeadas de palmeras. La escena tiene además un significado especial para Ana. Este ha sido su primer verano con Mía, la niña que ella y Fernando Verdasco esperaban desde hacía tiempo y que nació el pasado 4 de mayo, convirtiéndose en la cuarta hija de la pareja y en la primera niña de la familia. Tamara fue, de hecho, la primera de los hermanos en acudir al hospital para conocer a su nueva sobrina.

Ahora, en octubre, con el verano convertido en recuerdo, Ana mira atrás y rescata una postal que también permite observar algo que resulta especialmente interesante desde el punto de vista de la moda: dos hermanas que comparten una misma herencia de estilo, pero han construido looks muy distintos.

Recuerdos de verano de Ana Boyer y Tamara Falcó, 2026.© @anaboyer

Ana Boyer y el vestido blanco que resume su verano

A la derecha de la imagen aparece Ana Boyer  con un minivestido blanco de tirantes finos que concentra buena parte de los códigos que la hija de Isabel Preysler suele llevar al terreno estival. El diseño de Charo Ruiz Ibiza tiene un cuerpo entallado, escote recto y una construcción marcada por paneles verticales y detalles calados que recuerdan al bordado inglés y a ciertas técnicas artesanales asociadas tradicionalmente a la ropa de verano.

La falda, corta y ligeramente evasé, incorpora varias franjas decorativas que rompen la superficie blanca y aportan movimiento. No es un vestido minimalista en sentido estricto: su interés está precisamente en la textura, en el dibujo y en ese aspecto artesanal que durante décadas ha acompañado al vestuario mediterráneo de vacaciones.

El blanco, además, es una elección muy ligada al imaginario estival europeo: desde los vestidos de algodón y lino popularizados por la moda resort hasta la tradición ibicenca, el blanco ha funcionado como una especie de uniforme informal del verano.

Recuerdos de verano de Ana Boyer y Tamara Falcó, 2026.© @anaboyer

Tamara Falcó: camisa masculina y falda estampada

Tamara, en cambio, lleva una camisa azul celeste de manga larga, abotonada y ligeramente relajada, con el cuello abierto y las mangas remangadas. Es una prenda que pertenece al estilo de la sastrería masculina y que, precisamente por eso, funciona como contrapunto perfecto al vestido de su hermana.

Pero la verdadera personalidad del conjunto está en la falda: amplia, fluida y de tiro alto, en un tono marfil sobre el que aparecen grandes motivos azules de inspiración botánica y marina. El estampado introduce un aire casi de pareo o de tejido de resort, mientras el volumen ancho de la pernera aporta comodidad y movimiento.

Recuerdos de verano de Ana Boyer y Tamara Falcó, 2026.© @anaboyer

Dos maneras de entender el verano

Ambas comparten esa educación estética que procede en buena medida de Isabel Preysler —una figura familiar inseparable de la idea de elegancia clásica en España—, pero han terminado desarrollando identidades propias. Ana suele acercarse más a los básicos depurados, los vestido románticos y las prendas fáciles de llevar; Tamara se permite una mayor variedad de diseños, volúmenes y códigos de tendencia.

Recuerdos de verano de Ana Boyer y Tamara Falcó, 2026.© @anaboyer

Una hermana mayor especialmente cercana a Mía

Ana y Tamara mantienen desde hace años una relación especialmente cercana y la llegada de Mía ha añadido una nueva dimensión a ese vínculo: la de tía y sobrina.

Ana ha contado recientemente que Tamara mantiene una relación muy especial con sus sobrinos y que está especialmente ilusionada con la pequeña. “Siempre la mira con muchísimo cariño”, explicó sobre su hermana, destacando que disfruta mucho de esos momentos con la bebé.

También Isabel Preysler ha vivido una etapa familiar especialmente intensa: la llegada de Mía convirtió a Ana en madre de cuatro hijos y añadió una nueva nieta a una familia acostumbrada a convertir los encuentros familiares en pequeñas escenas sociales.

Recuerdos de verano de Ana Boyer y Fernando Verdasco, 2026.© @anaboyer

La última postal de un verano muy especial

Por eso la frase de Ana tiene algo más que una simple nostalgia vacacional. “Pensando en estos momentos de nuestro agosto” habla de días que ya han terminado, pero también de una etapa familiar que acaba de comenzar. Con el otoño imponiendo de nuevo horarios, colegio y rutina, rescatar una fotografía de dos hermanas caminando juntas bajo las palmeras es casi una manera de prolongar el verano y afianzar el vínculo que las une.