Tana Rivera se convierte en la invitada más elegante con un vestido de terciopelo y capa en la boda del invierno en Sevilla


La hija de Eugenia Martínez de Irujo ha asistido a la boda de María Eugenia González-Serna y Juan Molina Ponce en la Iglesia de Santa Cruz


Tana Rivera se convierte en la invitada más elegante en la boda de Eugenia González-Serna y Juan Molina Ponce en Sevilla.© GTRES
31 de enero de 2026 - 14:32 CET

Si la temporada de bodas tiene un pistoletazo de salida oficial, este sábado en Sevilla podría marcarlo sin discusión. En la Iglesia de Santa Cruz, en pleno corazón del barrio homónimo, se ha celebrado el enlace de María Eugenia González-Serna y Juan Molina Ponce, una cita que ha reunido a buena parte de la jet-set andaluza y que ha contado con invitadas tan destacadas como Tana Rivera. La joven, hija de Eugenia Martínez de Irujo y Francisco Rivera, ha vuelto a demostrar por qué es una de las invitadas más elegantes del panorama social español con un look impecable, en tonos marrones y tejidos nobles, que parece hecho para inaugurar la temporada nupcial… casi como si estuviéramos ante el primer baile de debutantes de una nueva entrega de Los Bridgerton, pero en clave andaluza.

Tana Rivera en la boda de María Eugenia González-Serna y Juan Molina Ponce en Sevilla.© GTRES

Un vestido que reinterpreta la elegancia clásica

Para la ocasión, Tana Rivera ha confiado en el diseñador sevillano Nicolás Montenegro, especializado en vestidos de novia, invitada y madrina, y conocido por su visión de la elegancia atemporal, los cortes depurados y los tejidos de alta calidad. El resultado ha sido un vestido de cuello halter y corte asimétrico en la cadera, confeccionado en terciopelo de seda color marrón chocolate, uno de los tonos más sofisticados —y favorecedores— de la temporada.

Tana Rivera en la boda de María Eugenia González-Serna y Juan Molina Ponce en Sevilla.© GTRES

El diseño juega con volúmenes y contrastes de una forma muy medida: la parte superior, estructurada y envolvente gracias al terciopelo, aporta presencia y solemnidad, mientras que la falda de capa asimétrica en bambula de seda color topo introduce movimiento, ligereza y una caída fluida que equilibra el conjunto. La combinación de ambos tejidos, el terciopelo, tan ligado a los meses de frío y a la estética más ceremonial, dialoga con la seda vaporosa, crea un look invernal elegante perfecto para una boda de día en pleno enero.

Tana Rivera en la boda de María Eugenia González-Serna y Juan Molina Ponce en Sevilla.© GTRES

Capa de terciopelo, el toque perfecto 

Como complemento estrella del look, Tana ha añadido una capa en el mismo tono marrón chocolate. Esta no solo cumple una función práctica —proteger del frío—, sino que aporta dramatismo, presencia y un aire casi aristocrático que encaja a la perfección con el entorno histórico de la parroquia de Santa Cruz.

Este tipo de prenda, cada vez más habitual entre las invitadas mejor vestidas, funciona como alternativa elegante al abrigo tradicional. En el caso de Tana, la capa ha sido clave para consolidar ese título no oficial de “invitada más elegante” del enlace.

Tana Rivera en la boda de María Eugenia González-Serna y Juan Molina Ponce en Sevilla.© GTRES

Joyas doradas y bolso artesanal de marca española

En cuanto a los complementos, Tana Rivera ha optado por la máxima de “menos es más”, apostando por piezas que suman sin competir con el vestido. El bolso elegido es el Baguette mediano en color chocolate de Zahati, una firma española que apuesta por la artesanía y los materiales naturales. Se trata de una cartera de mano elaborada en paja de trigo trenzada a mano, disponible en varios colores y con un precio de 79 euros, que aporta textura y un sutil contraste al conjunto monocromático.

Para los zapatos, ha ido sobre seguro con unas sandalias negras acharoladas, de tacón con una ligera plataforma. Las joyas, discretas pero con personalidad, han sido unos pendientes dorados de estética retro y una composición de anillos finos.

Tana Rivera en la boda de María Eugenia González-Serna y Juan Molina Ponce en Sevilla.© GTRES

Un beauty look clásico y sencillo

Tana ha lucido una coleta baja impecable, pulida y con raya central, una elección que despeja el rostro y refuerza la elegancia del cuello halter. En cuanto al maquillaje, fiel a su estilo, ha apostado por un acabado natural y luminoso: ojos marcados con sombras en tonos tierra y marrones, un brillo sutil que aporta profundidad y unos labios rosados con subtono marrón.

Tana Rivera en la boda de María Eugenia González-Serna y Juan Molina Ponce en Sevilla.© GTRES

Una boda con historia en el corazón de Sevilla

La boda de María Eugenia González-Serna y Juan Molina Ponce es también un evento cargado de simbolismo. Celebrada en la parroquia de Santa Cruz y con posterior festejo en la Hacienda La Soledad —una finca del siglo XVI en Alcalá de Guadaíra—, el enlace ha reunido a familiares, amigos y rostros destacados de la sociedad andaluza. María Eugenia, educadora infantil de 30 años, es hija del recordado cantante y compositor Rafael González-Serna, autor de más de 400 canciones y figura muy querida en Sevilla, fallecido en 2019.

Así, entre historia, tradición y moda, Tana Rivera ha vuelto a confirmar que su estilo es uno de los más elegantes del circuito social español, inaugurando la temporada de bodas con un look de invitada de invierno impecable.

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