Si hace apenas unos días Alba Díaz se dejaba ver disfrutando del sol caribeño y del lujo relajado de St. Barths —con vestidos de infarto y bolsos reservados para la élite—, ahora cambia radicalmente de escenario para aterrizar en Los Ángeles, la ciudad de los sueños, del cine y de las oportunidades. En Hollywood, donde todo se mira con lupa, la hija de Vicky Martín Berrocal ha lucido un look de oficina minimalista, pulido y con carácter, donde una prenda sobresale por encima del resto: la camisa blanca perfecta (que puedes encontrar en Zara).
Un look de oficina con ADN californiano
Para este primer día en Los Ángeles, Alba apuesta por un look que funciona como un uniforme contemporáneo de poder. La base es una camisa blanca impecable, ligeramente oversize, confeccionada en algodón, con cuello clásico y puños maxi que aportan presencia y sofisticación. No está abrochada hasta arriba: Alba la lleva abierta estratégicamente, dejando ver el escote y aportando un punto relajado que rompe con la rigidez del look corporativo tradicional.
Este tipo de camisas puedes encontrarlas en Zara, hay varias opciones dependiendo del estilo que se busque, desde modelos más estructurados con bolsillo a camisas fluidas con corte ancho.
La combina con pantalones negros efecto encerado, de corte ancho y largo extra, una elección clave para estilizar la silueta. Aunque no se aprecian completamente, el diseño del pantalón pide tacón, y la caída del tejido alarga visualmente la figura, logrando ese equilibrio tan buscado.
Joyas doradas, clean look y un bolso reservado a pocas
Los accesorios terminan de elevar el conjunto. Alba opta por joyas doradas, empezando por un collar rígido que se convierte en protagonista absoluto del escote y refuerza el aire sofisticado del look. A juego, unos pendientes dorados XL tipo aro, que cobran especial fuerza gracias a un peinado pulido: pelo recogido, raya al medio y acabado clean.
lba remata el look con un Mini Kelly de Hermès en color negro, uno de los bolsos más codiciados del mundo, difícil de conseguir y reservado a una clientela muy selecta. Un guiño silencioso —pero contundente— al lujo clásico, lejos de logos.
La camisa blanca: de María Antonieta a Hollywood
La camisa blanca no es solo una prenda básica: es historia de la moda viva. Su primer gran momento llegó en el siglo XVIII, cuando María Antonieta posó para un retrato vestida con una sencilla blusa de algodón, provocando un auténtico escándalo en la corte francesa. Aquel gesto aparentemente inocente marcaría el inicio de una revolución estética —y social— que cambiaría la industria textil para siempre.
Durante décadas, la camisa blanca fue símbolo de poder masculino, hasta que en el siglo XX diseñadoras como Coco Chanel y mujeres icónicas como Katharine Hepburn, Marlene Dietrich o Lauren Bacall la incorporaron al armario femenino. Desde entonces, ha pasado por mil reinterpretaciones: ceñida, oversize, masculina, sensual, andrógina.
En los años 90 y 2000, el minimalismo de firmas como Calvin Klein, Jil Sander o Céline la consolidó como un básico eterno. Hoy, sigue siendo la pieza comodín por excelencia: funciona en la oficina, en una alfombra roja o en un look urbano como el de Alba Díaz en Los Ángeles.
Alba Díaz, entre influencers
Durante este viaje, Alba se encuentra en Los Ángeles acompañada de influencers como Violeta Mangriñán y María García de Jaime, compartiendo planes, reuniones y contenido desde la ciudad californiana. Un viaje que confirma su momento vital y profesional, y que refuerza su identidad propia: heredera del gusto por lo atemporal de su madre, sí, pero con un giro más urbano, atrevido y generacional.











