El pasado 20 de enero, los príncipes de Gales viajaron hasta Escocia, donde protagonizaron varias visitas. Como es habitual en cada acto al que asiste, el look de Kate Middleton en aquella jornada fue muy comentado, y no pasó desapercibida ni la conexión con su marido, el príncipe Guillermo, que escogió los mismos tonos, ni el hecho de que se decantara por un abrigo de tartán, estampado totalmente característico de la zona. Sin duda, un estilismo con mensaje, el cual estaba protagonizado por un estiloso abrigo en combinación de azules y verdes que contaba con hombros marcados, cintura entallada y largo midi firmado por Chris Kerr. Lo combinó con un jersey negro de cuello cisne, falda acampanada y botas de ante negro con tacón ancho, así como pendientes de zafiros y diamantes a juego con su icónico anillo de compromiso, que tampoco faltó. Pero el motivo por el que seguimos hablando de este conjunto una semana después es un detalle que en su momento pasó desapercibido, pero que resulta muy significativo: Natalie Barrows, secretaria personal de la princesa, llevó un look casi idéntico en ese mismo acto.
Unidas por un homenaje
La que es la mano derecha de Kate Middleton acude prácticamente siempre con ella a todos sus eventos públicos, manteniéndose en un segundo plano y apoyándola de manera discreta. Sin embargo, en alguna ocasión ha llamado la atención por sus looks elegantes, atemporales y muy british, y ahora ha vuelto a acaparar todas las miradas gracias al impecable abrigo que llevó en Escocia, del mismo estampado y colores que el de la princesa de Gales.
La elección del patrón de cuadros no es casual. Hemos comprobado en numerosas ocasiones cómo las royals adoran hablar a través de la ropa y accesorios, utilizando la moda como una poderosa herramienta de comunicación, y en este caso quisieron rendir homenaje a la historia de Escocia. El tartán, tejido considerado como uno de los símbolos más reconocibles de la cultura de esta nación, se caracteriza por una serie de líneas horizontales y verticales que, cuando se cruzan, forman un efecto de cuadrados. Nació hace más de 1.500 años, y, en el siglo XIX vivió un renacimiento a través de la nobleza británica, más allá de su uso por los clanes de las Highlands. Actualmente, se ha convertido, además, en expresión cultural contemporánea y en tendencia de moda, que ya podríamos señalar como atemporal.
Más allá de la curiosa imagen que dejaron al escoger diseños prácticamente idénticos, la cual demuestra su conexión también a niveles de moda, Kate y Natalie han conectado sus estilismos en muchas otras ocasiones. Sabemos que la atemporalidad, elegancia clásica y absoluta sofisticación son las señas de identidad más reconocibles del armario de la princesa de Gales, y también del de su secretaria personal. En algunas de las pocas instantáneas que trascienden de las dos juntas se puede comprobar. En 2018, cuando la mujer del príncipe Guillermo estaba embarazada del pequeño Louis, fueron fotografiadas con dos looks que bien podrían intercambiarse: Abrigos de paño a la altura de la rodilla en colores llamativos pero muy elegantes con medias negras y zapatos de salón a tono.
En julio de 2023, acudieron juntas a disfrutar del emblemático torneo de Tenis de Wimbledon en Londres, cita en la que coincidieron con looks tan dulces como fiel a su esencia. Si durante la temporada de otoño/invierno prefieren los tonos oscuros, en primavera/verano se rinden a la paleta más empolvada, y la imagen sobre estas líneas lo confirma. Aunque cada una adaptó estas máximas a su estilo -Natalie se decantó por el estampado floral mientras que Kate, a pesar de adorar este patón, prefirió los tonos sólidos-, de nuevo dejaron clara su afinidad. Faldas midi, blazer estructuradas y salones clásicos.
Nueve años trabajando de la mano
Fue en 2017 cuando Natalie fue nombrada como Assistant Private Secretary (es decir, secretaria privada adjunta) de Kate Middleton, convirtiéndose en una de las figuras más cercanas y de confianza de la princesa dentro de su equipo en Kensington Palace. Su función es ayudarla con la organización de su agenda, compromisos oficiales, viajes y correspondencia, desempeñando funciones similares a las de una jefa de gabinete y garantizando que esté perfectamente preparada para cada evento. Como es habitual en la familia real británica, que siempre intenta, a pesar de escándalos y disputas familiares, abogar por la discreción, Natalie se mantiene siempre en un segundo plano, siempre detrás de escena y preparada para asistir sin llamar la atención. Como es normal, al trabajar mano a mano durante tantos años, su conexión ha llegado a ser muy estrecha, algo que se ha reflejado incluso en su armario.










