Todo comenzó un 3 de diciembre de 2025 en el metro de Nueva York cuando Matthieu Blazy, director creativo de Chanel, decidió tomar la estación de 168 Bowery, hasta ese momento en desuso, y convertirla en el epicentro de la industria de la moda. Hasta ahí se trasladaron modelos —nuevas, como Bhavitha Mandava; y expertas, como Victoria Ceretti—, editoras, estilistas e influencers para comprobar lo que ya sospecharon después de su primer desfile al frente de maison francesa: que el sucesor de Karl Lagerfeld y Virginie Viard ha dado en la tecla correcta para devolver a la firma al lugar que le toca. Es decir, el de las marcas más influyentes y deseadas del planeta.
La colección presentada, la icónica Métiers d'Arts, quería perfilar cómo vestiremos a principios del próximo otoño, pero acabó determinando cómo lo haremos en primavera e incluso ahora mismo. De lo avistado en la pasarela (perdón, andén) merece la pena detenerse en el look número 9, en el que una imponente modelo rendía un homenaje a una de las mujeres más significativas y determinantes de la moda reciente, la editora y visionaria Diana Vreeland.
Pantalón ancho y jersey negro —hasta ahí, nada nuevo—, collar de perlas con varias vueltas, pañuelo alrededor de la cabeza y otro foulard rojo anudado a la cintura. Ese pequeño gesto es, precisamente, el detalle que más calado ha tenido en las tendencias actuales. Marcas de cabecera como Massimo Dutti o Zara han replicado la propuesta estilística de Blazy mediante pañuelos y jerséis rojos, mientras que creadoras de contenido de todo el mundo han visto en ese truco de moda una forma de elevar sus looks sobrios de invierno.
En el panorama actual, vemos dos formas de incorporar este 'toque rojo' en los estilismos de diario. Las firmas de Inditex lo están añadiendo en sus nuevas colecciones a través de jerséis rojos, que complementan con estilismos básicos de vaqueros y camiseta. Lo anudan a la cintura, emulando con literalidad lo que vimos en la colección Prefall 2026 de Chanel, o bien lo apoyan sobre los hombros. La forma de introducir el red touch puede variar, pero el resultado es siempre el mismo: un plus de color y de tendencia.
Los estilistas de Zara y compañía han estado rapidísimos y no han tardado en adoptar este ejercicio estilístico. Su influencia ha sido mayúscula. Desde que completaran algunos de sus looks con un jersey, una bufanda o un pañuelo rojo, en las calles no han parado de aparecer ejemplos similares. Por supuesto también en las cuentas de las chicas mejor vestidas de Instagram y, especialmente, en las de aquellas expertas que defienden el minimalismo y construyen su estilo a partir de prendas clásicas, buenas y atemporales y otorgan a los accesorios el peso de la tendencia. A lo largo y ancho de las redes sociales hay ejemplos muy inspiradores que tienen como protagonista un jersey sobre los hombros o un pañuelo en el cuello o bien en la cintura. Por supuesto, siempre rojo.
Este pequeño gran gesto estilístico sirve muy bien para darle vida a la indumentaria de oficina. Un traje convencional parece más luminoso y apetecible con un toque de color (ahí está el estilismo de Paula Cremades como prueba), mientras que la manida combinación de vaqueros y jersey de punto se eleva con el simple hecho de introducir una pañoleta roja, como hace la diseñadora Sandra Rodrigues.
La colección que presentó Blazy en Nueva York estaba orientada a influir en la ropa de comienzos de otoño, pero la avidez de las expertas y la celeridad en las tendencias han hecho que sus propuestas hayan encajado mucho más rápido de lo que él y su equipo creían. Desde que terminara su desfile, su idea y su homenaje a Vreeland no han parado de sucederse. ¿Lo mejor? Que ni siquiera hace falta comprar nada nuevo. Solo rescatando una prenda o complemento de color rojo ya tenemos el estilismo más a la moda del momento.










