Conocido por su serenidad y respeto hacia los demás, Stefano Casiraghi se convirtió en un auténtico icono de elegancia y un gentleman moderno. Heredero de su porte distinguido, bien podemos hablar de su hijo pequeño, Pierre Casiraghi, quien asimiló los dictados de moda de su padre. Sin embargo, este gozaba de un estilo clásico y atemporal, que evitaba convertirle en el centro de atención y donde primaba la funcionalidad. Un detalle que el marido de Beatrice Borromeo no olvida, pero que magnifica con una fashion attitude, es decir, una confianza que le hace dominar la moda, que ha asimilado de su madre, la elegantísima y transgresora Carolina de Mónaco. Como resultado, una combinación explosiva que nadie pasa por alto.
Recibieron el 2026 en una estación exclusiva de esquí
Para Pierre (38), que es el vivo retrato de su padre, Stefano Casiraghi, ha sido un final de año bastante significativo. Por un lado, veía como su familia junto a su mujer, la aristócrata Beatrice Borreomeo, se amplía tras el nacimiento de Bianca Carolina Marta el 4 de octubre de 2025 (tienen dos hijos mayores, Stefano y Francesco, de 8 y 7 años, respectivamente). Poco después, el matrimonio juntos reanudaban su agenda de compromisos participando en el Día Nacional de Mónaco el 19 de noviembre y, poco más de un mes después, acudieron a los premios anuales del Yacht Club de Mónaco, donde fue galardonado como regatista del año por su histórica victoria junto a Peter Harrison en la regata Admiral’s Cup, que se disputó el verano pasado. Muchas emociones y cambios que requerían un momento de relax, el cual tuvo lugar en la estación de esquí de Saint-Moritz.
En jet privado directamente a la pista de esquí
En este exclusivo enclave, al que el matrimonio llegó en jet privado y fue recogido a pie de pista para ir directamente a esquiar, Pierre Casiraghi demostró que sabe innovar y romper con los códigos clásicos de vestimenta a la hora de subirse a unos esquís. Su look après-ski fue pura innovación, sin perder su atractivo que le convierte en un auténtico gentleman como su padre.
Para esta jornada de esquí, donde pudimos ver a sus hijos mayores, Stefano y Francesco, la pareja disfrutó de paseos en telesilla, descensos relajados y conversaciones amigables con dos de sus mejores amigos, el rio heredero Stavros Niarchos III y su mujer, la filántropa rusa Dasha Shukova. Un día inolvidable donde Beatrice Borromeo apostó por un conjunto impermeable y acolchado en color rojo de mono y plumifero, de Moncler; así como por un casco blanco de Indigo.
Adiós a las prendas acolchadas, bienvenida la pana
Sin embargo, como adelantábamos, Pierre Casiraghi se desmarca de las tendencias más tradicionales -o funcionales- en la práctica del esquí y se decanta por la pana, un tejido de plena actualidad y que nos transporta a décadas pasadas. Esta elección vintage la vemos en un peto de corte oversize en tono topo de Moncler, que presenta el bajo del pantalón fruncido para no pasar frío. Lo combina con una parka a juego (también de Moncler y con cuello elevado y capucha), además de con un polo azul de manga larga. Combinación atípica, pero ideal para volver a realzar la personalidad con la que el monegasco domina la moda.
El look de su llegada a Saint-Moritz
Sí, así es, como os decíamos, Beatrice Borromeo y Pierre Casiraghi llegaron en jet privado a la exclusiva pista de esquí, directamente casi para ponerse la equipación y disfrutar de bajadas por laderas nevadas. Sin embargo, en este caso, el hijo de Carolina Herrera sí que recuperó ese estilo sosegado y elegante que caracterizó a su padre. En concreto, optó por un look clásico y calentito de chaquete de ante caqui y pantalones tipo vaquero en tono crudo, así como por unos mocasines de piel marrón con cordones.
El look para llegar a la estación de esquí
Sí, así es, como os decíamos, Beatrice Borromeo y Pierre Casiraghi llegaron en jet privado a la exclusiva pista de esquí, directamente casi para ponerse la equipación y disfrutar de bajadas por laderas nevadas. Sin embargo, en este caso, el hijo de Carolina Herrera sí que recuperó ese estilo sosegado y elegante que caracterizó a su padre. En concreto, optó por un look clásico y calentito de chaquete de ante caqui y pantalones tipo vaquero en tono crudo, así como por unos mocasines de piel marrón con cordones.















