Primer acto público de doña Letizia esta semana. Mientras el rey Felipe se encuentra de viaje oficial en París, la reina Letizia ha acudido a la entrega de los Premios Zenda 2024-2025 en la Real Fábrica de Tapices, emblemático enclave en pleno centro de Madrid, cita en la cual ha sido la encargada de entregar uno de los galardones. Esta ceremonia reconoce la labor literaria y editorial, y busca fomentar la lectura, una causa en la que la Reina ha demostrado siempre estar muy implicada. Tras apostar por el minimalismo más absoluto y los tonos muy neutros en sus dos apariciones de la semana pasada, ha querido continuar con esta estrategia, la cual no resulta sorprendente debido a la creciente preocupación por el estado de salud de la princesa Irene de Grecia. Sin duda, la moda también comunica, y apostar por un nuevo diseño llamativo o de colores rompedores en un momento difícil para la Familia Real sería extraño en la Reina, que siempre mide sus estilismos al detalle, buscando hablar a través de ellos.
Por lo tanto, el reto de la Reina estaba claro: escoger un estilismo sofisticado e impecable, apropiado para unos premios pero, a la vez, sobrio y acorde a la situación. El primer punto era sencillo, abogar, como ha hecho en lo que va de 2026, por tonalidades neutras, en este caso, gris y negro. Además, las ha lucido en prendas de fondo de armario que ya le habíamos visto en anteriores ocasiones. Como básico atemporal, versátil y ultrafavorecedor, ha recuperado un pantalón de Sybilla que estrenó el año pasado, una prenda de tiro muy alto y bajo acampanado que genera un efecto visual de piernas infinitas, marca la cintura y hace parecer más alta.
Lo ha combinado con una blusa gris confeccionada en un delicado tejido vaporoso, un modelo de mangas abullonadas y puño entallado perteneciente a Hugo Boss, una de sus marcas de cabecera, y que estrenó a finales del pasado noviembre en un acto en el Teatro Real de Madrid. Esta prenda destaca por su gran lazada al cuello, un detalle muy royal que adoran tanto doña Letizia como Kate Middleton, Victoria de Suecia o Rania de Jordania pero que lucieron antes iconos como Diana de Gales, Grace Kelly o la reina Sofía, quien sigue siendo, indiscutiblemente, fuente de inspiración para su nuera.
Un detalle que adelantó la reina Sofía
En marzo de 1977 doña Sofía viajó a Egipto por primera vez siendo reina de España. En este desplazamiento, considerado como viaje oficial (y en el que también se visitó Jordania), doña Sofía siguió las tendencias de la época y, a sus 38 años de edad, marcó estilo con sus elecciones de moda. Entre ellas, podemos destacar el look que llevó por El Cairo. Rompedor, optó por un vestido de rayas con empoderadora lazada al cuello similar a la que tanto le gusta hoy en día a la reina Letizia. Lo combinó de forma muy moderna con un chaleco corto. Por otro lado, muy elegante, realzó su elección de moda con un largo collar de cuentas, varias pulseras y anillos.
Ha completado con unos salones de Magrit en piel negra de puntera afilada y tacón cómodo. En cuanto a las joyas, la reina Letizia ha recuperado unos pendientes de Pertegaz, firma de su vestido de novia. Concretamente, ha apostado por un par bautizado como Candy, que estrenó en junio de 2024 y recuperó en febrero del año pasado. Son unas piezas alargadas de latón dorado que iluminan su rostro. Tampoco ha faltado su inseparable anillo dorado de Coreterno.
Como look de belleza, ha apostado también por el minimalismo, llevando la melena suelta, lisa, peinada a un lado y ultrabrillante, demostrando, una vez más, lo sano (y largo) que tiene el pelo actualmente.












