Poco a poco, el mundo de la realeza retoma sus agendas de trabajo. La primera royal en hacerlo fue Mary de Dinamarca, con su tradicional recepción de Año Nuevo. Una oportunidad para ver cómo volvía a transformar un vestido largo para convertirlo en el look majestuoso e ideal para llevar con tiara. Días después, era la reina Letizia la que se vestía de gala durante la tradicional Pascua Militar el 6 de enero, cita en la que estrenó una bonita blusa plisada. Días después y mostrando su imagen más informal, aunque, no por ello, poca acertada, era Rania de Jordania la que nos dejaba verla durante un viaje por el corazón del Wadi Rum, una zona desértica protegida al sur de Jordania.
Vuelta al trabajo para la realeza
En esta escapada, fuera de su agenda laboral más formal, la Reina recorría junto a su hija Salma este bello paisaje que figura como Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO y nos mostraba una imagen de beduina con complementos estratégicamente elegidos. Ahora, y un día después de la vuelta al trabajo de Máxima de Holanda, que nos ha sorprendido con su imagen más natural, podemos decir que, ahora sí, Rania de Jordania ha vuelto al trabajo al más modo tradicional.
Un compromiso en la primera capital de Jordania
En concreto, durante este pasado lunes 12 de enero, Rania de Jordania visita a la fábrica farmacéutica Hikma en Al Salt, primera capital del país, donde compartió impresiones con sus trabajadores. Para la ocasión, la Reina, una de las royals con un estilo más transgresor y personal, decidió estrenar, en concreto, un vestido de algodón con estampado de raya diplomática, el modelo Rosalie de Isabel Marant; que, actualmente, puede adquirirse de rebajas (950 774 euros). Esta prenda, de la diseñadora francesa reconocida por su estilo moderno y urbano, presenta un cuerpo tipo camisa, mientras que la falda se confecciona cruzada y se ciñe a la cintura con una hebilla, que genera un drapeado que redibuja la silueta. Este detalle hace que no haya que llevar cinturón, pero consigue el efecto estilizador de este complemento.
Buscando un equilibrio sin excesivo impacto visual, Rania recupera su bolso de piel en color verde desert, el modelo By The Way mini de Fendi (1.810 euros). Este accesorio, muy cómodo por su tamaño medio y larga correa para llevar tipo bandolera. En ligera consonancia cromática, la Reina de los jordanos también recicla sus salones de ante en color humo de Gianvito Rossi, que tienen un tacón de 10,5 centímetros.











