REY DEL LUJO

La investidura más lujosa de París: Bernard Arnault, una espada de Gehry y la fantasía de Jonathan Anderson


El presidente de LVMH se convierte en ‘Inmortal’ de la Academia francesa vestido de Dior, con un uniforme diseñado personalizado y una espada ceremonial


Image© Cortesía de LVMH/Emanuele Scorcelletti
13 de enero de 2026 - 11:19 CET

Bernard Arnault ya no es solo el hombre más influyente del lujo contemporáneo: desde esta semana, también es oficialmente uno de los “Inmortales” de Francia. El presidente y consejero delegado de LVMH ha sido investido miembro vitalicio de la Academia de Ciencias Morales y Políticas en una solemne ceremonia celebrada bajo la imponente cúpula del Institut de France, en París. Un acto cargado de simbolismo, tradición y poder institucional, al que asistió lo más granado de la sociedad francesa, encabezado por la primera dama Brigitte Macron, la alcaldesa de París Anne Hidalgo y figuras clave del empresariado y la cultura. Pero, fiel a su historia, Arnault convirtió el protocolo en mensaje. Y la moda, una vez más, fue el lenguaje elegido.

Bernard Arnault, CEO de LVMH.© Cortesía de LVMH/Emanuele Scorcelletti

El uniforme de un ‘Inmortal’, según Jonathan Anderson

Para un momento histórico como este, Bernard Arnault confió su imagen a Jonathan Anderson, director creativo de Dior, quien diseñó un uniforme ceremonial bordado que reinterpretaba los códigos clásicos con una mirada radicalmente contemporánea. El conjunto, formado por levita y chaleco blanco, estaba inspirado en las llamadas “revolution jackets” del debut de Anderson para Dior en junio, una referencia nada casual para un hombre que ha construido un imperio a base de decisiones disruptivas. El bordado tradicional de hojas de olivo, habitual en este tipo de ceremonias, aparecía tratado de forma casi abstracta, destacando entre el mar de trajes académicos. “Quería algo más depurado, más esencial y más él”, explicó el diseñador en una entrevista. “Para levantar un imperio como el suyo hay que ser un revolucionario. Arnault es, probablemente, uno de los mejores ejemplos de modernidad hoy”.

El CEO de LVMH Bernard Arnault en París, 2026.© Getty Images

Moda, poder y carácter: el retrato de un “hombre con prisa”

El antiguo presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, fue el encargado de repasar los hitos de la trayectoria de Arnault: desde sus inicios en la empresa familiar Ferret-Savinel, hasta la adquisición en 1984 del grupo textil Boussac Saint-Frères, propietario de Christian Dior. Su llegada a la presidencia de LVMH en 1989 marcó el inicio de lo que hoy es el mayor conglomerado de lujo del mundo, con 75 casas, entre ellas Louis Vuitton, Moët & Chandon, Tiffany & Co. o Sephora, y le valió el sobrenombre de “el lobo en cachemir”. “Eres un hombre con prisa que sabe exactamente a dónde va”, sentenció Trichet.

El CEO de LVMH Bernard Arnault en París, 2026.© Getty Images

La espada ceremonial: arquitectura, familia y visión

Uno de los momentos más comentados del acto fue la entrega de la espada ceremonial, una pieza diseñada especialmente para Arnault por el arquitecto Frank Gehry, con quien colaboró en proyectos tan emblemáticos como la Fondation Louis Vuitton. La espada, fabricada por Chaumet, joyero del grupo LVMH, incorporaba múltiples símbolos personales y profesionales: una empuñadura con forma de pez volador, una esfera azul sobre un lecho de lirios del valle, la flor fetiche de Christian Dior, y una estrella de cinco puntas con las iniciales y gemas asociadas a cada uno de sus hijos: Delphine, Antoine, Alexandre, Frédéric y Jean. El exministro de Finanzas Bruno Le Maire fue el encargado de desentrañar su significado: “Eres una hoja en todos los sentidos: en tu porte, en tu mirada, en tu inteligencia”. La hoja estaba además grabada con una cita de Albert Einstein: “La imaginación es más importante que el conocimiento”.

Espada de Bernard Arnault, CEO de LVMH.© Cortesía del Institut de France/Candice Ferrier
Espada de Bernard Aranult, CEO de LVMH.© Cortesía del Institut de France/Candice Ferrier

Un legado que mira al futuro

Durante su discurso, Arnault evitó el relato personal para rendir homenaje a su predecesor en el sillón académico, Denis Kessler, evocando un viaje compartido a Estados Unidos en 1969 que marcó su mentalidad emprendedora. “Comprendimos que todo, realmente todo, era posible si estábamos dispuestos a poner la energía y la determinación necesarias”, afirmó. Entre los asistentes se encontraban sus cinco hijos sentados en la misma fila, su esposa Hélène Mercier-Arnault junto al presidente Macron, y una amplia representación de LVMH: desde Pharrell Williams y Maria Grazia Chiuri hasta Sarah Burton, Victoire de Castellane y Jonathan Anderson. También acudieron figuras como Peter Marino, Larry Gagosian, los chefs Yannick Alléno y Arnaud Donckele, además de embajadores internacionales. “Ha logrado unir cultura y empresa sin traicionar ninguna”, resumió Chiuri. Y en ese equilibrio, entre tradición y visión, se entiende también su uniforme.

© ¡HOLA! Prohibida la reproducción total o parcial de este reportaje y sus fotografías, aun citando su procedencia.