El verde es un color cargado de significado: simboliza renovación y templanza. Según los expertos en colorimetría, se considera un tono equilibrado, ya que se encuentra en el centro visual y su versatilidad lo hace fácil de combinar tanto con la paleta de cálidos como fríos, sin perder armonía visual. Resulta un adecuado a cualquier a tono de piel si sabemos elegir bien entre sus variantes. Es el aliado perfecto para cada temporada, pero en especial en invierno, pues este año destaca especialmente entre las tendencias de los meses más fríos. Por eso hemos preparado esta pequeña guía para combinar el verde con otros colores y crear looks que te inspirarán de lunes a domingo.
La combinación entre verde y blanco se considera visualmente como una de las más relajantes para el ojo humano. Esto se debe a que el verde es un color agradable para la vista, ya que lo percibimos con facilidad y sin esfuerzo. Junto al blanco —considerado por Pantone el color del año—, crea un efecto visual limpio y relajado, pues este actúa como un amplificador de luz que no altera la percepción cromática. Por eso, esta combinación se ha utilizado históricamente tanto en diseños de interiores como en moda para transmitir sensación de limpieza, calma y equilibrio. Un dúo perfecto para amantes del minimalismo.
El verde y el marrón son tonos que comparten una conexión natural por su sincronización en los tonos más recurrentes de la temporada otoñal. Lo vemos en la misma naturaleza, convirtiéndolos en una mezcla inseparable y perfecta para tus estilismos. Son dos colores que crean combinaciones muy armoniosas que transmiten confort y que se utilizan especialmente para estilos rústicos y boho.
El denim es de los textiles más utilizados y que tiene una particularidad única: su azul con matices y textura, que permite infinitas combinaciones de colores, de ahí que los vaqueros sean EL básico con mayúsculas de nuestros armarios. Combinado con el color verde funciona como neutralizante para crear un estilo casual y relajado, accesible y fácil de llevar. El contraste entre estos dos tonos aporta una sensación fresca y juvenil, perfecto para outfits de día para disfrutar el fin de semana.
Es una de las combinaciones menos obvias, pues al ser dos colores intensos, puede resultar complicada en un principio. Pero si sabemos escoger las prendas, el resultado puede ser espectacular, de hecho lo hemos visto bastante entre las invitadas españolas a las bodas de otoño e invierno. A nivel visual, el verde aporta equilibrio y frescura, mientras que el burdeos le da profundidad y calidez al conjunto.
Para estilismos sofisticados, la combinación de verde y negro es la adecuada si quieres un look serio, pero con un toque de color sin tener que recurrir a tonos neutros clásicos como el blanco o el beige. El negro actúa como base, potenciando el verde sin restarle protagonismo, haciendo que gane profundidad y presencia. Es sobrio, elegante y atemporal, perfecto para looks de noche. Esta combinación se popularizó a mediados del siglo XX durante el Art Déco y en Alta Costura porque se utilizaba para simbolizar exclusividad y poder de forma discreta, siendo una alternativa más sofisticada al clásico total look negro.