Anoche, los Globos de Oro 2026 volvieron a confirmar su ambición de recuperar el esplendor de las grandes citas de Hollywood. Celebrados en el Beverly Hilton y presentados por Nikki Glaser, los premios inauguraron la temporada con una alfombra roja que, por momentos, recordó más a la MET Gala que a una gala clásica. Escalinatas teatrales, siluetas contundentes y una clara apuesta por el glamour de otra época marcaron una noche en la que Miranda Priestly —si existiera— habría tomado nota.
Entre todas las estrellas que desfilaron por la alfombra, hubo un nombre que destacó por partida doble: Rose Byrne. La actriz australiana se alzó con el Globo de Oro a Mejor Actriz en Comedia o Musical por If I Had Legs I’d Kick You y lo hizo vestida con un diseño que no solo hablaba de moda, sino también de historia del cine. Su vestido verde evocaba inevitablemente uno de los looks más recordados de la gran pantalla: el que Keira Knightley lució en Expiación.
Un vestido verde extremadamente reconocible
Para recoger el premio, Rose Byrne confió en Chanel y en la estilista Kate Young, una elección que confirmó su afinidad con un estilo elegante, atemporal y profundamente cinematográfico. El vestido, confeccionado en seda, presentaba una silueta fluida y ligera, sin estructuras rígidas, que se deslizaba con naturalidad por el cuerpo.
De tirantes finos y escote en V, el diseño estaba delicadamente ribeteado con pequeños cristales del mismo tono verde, un detalle sutil que aportaba luz sin romper la sobriedad del conjunto. La cintura quedaba marcada por dos largos lazos de tela que se anudaban en el frontal y caían en cascada, un gesto reconocible que conectaba directamente con el vestido de Expiación. La falda, con caída y con una discreta cola, reforzaba esa sensación de movimiento constante.
Completó el look con joyas de diamantes, un maquillaje natural pero luminoso —piel radiante, mirada definida y labios con un suave toque anaranjado— y un corte bob castaño con reflejos pelirrojos, peinado al más puro estilo del viejo Hollywood, con raya lateral y volumen.
Durante su discurso, visiblemente emocionada, Byrne bromeó al explicar por qué había acudido con su hermano y no con su marido: “Quiero dar las gracias a mi marido, Bobby Cannavale, que no ha podido venir porque estamos adoptando un dragón barbudo y ha tenido que ir a una feria de reptiles en Nueva Jersey.”
El vestido de Expiación: un icono eterno del cine
El vestido verde que Keira Knightley llevó en la película de Joe Wright sigue siendo, casi dos décadas después, uno de los diseños más icónicos de la historia del cine. Creado por la figurinista Jacqueline Durran, el vestido fue concebido para una escena concreta, sin imaginar el impacto cultural que tendría.
Inspirado en los años 30, aquel slip dress de seda destacaba por su movimiento, su espalda baja y, sobre todo, por un tono verde imposible de definir. Durran llegó a superponer tres tejidos distintos hasta encontrar el color exacto, un verde intenso y luminoso que terminó convirtiéndose en símbolo de sensualidad y elegancia. El vestido fue tan frágil que se confeccionaron varias versiones y una de ellas se subastó en 2009 por 35.000 dólares, con expertos comparándolo con el mítico vestido blanco de Marilyn Monroe o el little black dress de Audrey Hepburn.
Desde entonces, el diseño ha sido reinterpretado en numerosas ocasiones, consolidando su lugar en el imaginario colectivo. El guiño de Rose Byrne en los Globos de Oro fue profundamente cinematográfico.
Una gala marcada por el glamour
Los Globos de Oro 2026 dejaron claro que la moda sigue siendo una parte esencial del relato de Hollywood. Desde el look con transparencias de Jennifer Lawrence hasta el vestido negro sofisticado de Ana de Armas, la noche estuvo repleta de momentos memorables. En ¡HOLA! ya hemos recopilado todos los looks de la alfombra roja y hemos abierto una encuesta para votar al favorito de la noche, porque si algo quedó claro es que, cuando cine y moda se dan la mano, el resultado sigue siendo mágico.













