Su papel muy activo en obras benéficas, principalmente en favor de la salud mental, la infancia y los más necesitados, hizo que Fabiola de Bélgica fuera especialmente querida tanto por los belgas como por los españoles. Nacida en Madrid (1928), su elegancia también enamoró a los pueblos y su legado estilístico es incuestionable. Tras su muerte en 2014, su joyero se dispersó, llegando a manos, por ejemplo, de la reina Matilde. Sin embargo, muchas piezas desaparecidas han vuelto a ver la luz en subastas internacionales. Este es el caso de su anillo de compromiso, que saldrá a la venta en Madrid el próximo 23 de enero a través de la casa Ansorena, tal y como se acaba de confirmar.
Una sortija con esmeralda y diamantes
Esta joya fue el regalo que el rey Balduino I le hizo a su futura esposa, con quien contraería matrimonio el 15 de diciembre de 1960 en la catedral de San Miguel y Santa Gúdula, en Bruselas. La sortija de oro amarillo de 18 quilates muestra una esmeralda central de talla oval mixta con un peso estimado de 13,36 quilates, la cual se monta en garras junto a dos diamantes en talla trillon con un peso aproximado de 2,1 quilates. La casa de subastas Ansorena ha fijado un precio de salida de 19.800 euros para su puja. Se desconoce, eso sí, el origen y la historia de este anillo que lució Fabiola de Bélgica antes de su boda.
Las joyas de Fabiola de Bélgica
La sortija de compromiso se une así a un lote de joya de Fabiola de Bélgica que, este mismo mes, se anunció que se pondrían también a subasta el 23 de enero. En concreto, se trata de su demi-parure de aguamarina. En este set, el cual lució en numerosas ocasiones la española, y que le acompañó en su look durante la boda del rey Felipe VI y la reina Letizia, podemos encontrar un collar (sautoir) realizado en platino, con estructura geométrica de eslabones abiertos decorados con diamantes talla brillante, talla holandesa y talla 8/8. Este diseño convertible, se puede acompañar de un colgante de aguamarina natural talla briolette, de 120 quilates.
A ambas piezas, se les une también en esta venta unos largos pendientes de oro amarillo y platino, decorados con cabujones de ónix, diamantes, zafiros de talla pentagonal y aguamarinas talla briolette, con un peso aproximado de 24 quilates. Estos conservan su estuche original de la joyería A. Vega, forrado en seda natural y terciopelo.









