JOYAS DE LA REALEZA

Las joyas ocultas de la reina Fabiola reaparecen once años después y salen a subasta en Madrid


Un espectacular 'sautoir Art Déco' con aguamarina, pendientes históricos y una historia ligada a bodas reales protagonizan la subasta de Ansorena


La reina Fabiola de Bélgica en la boda de Felipe y Letizia.© Getty Images
3 de enero de 2026 - 12:07 CET

Durante más de una década, nadie supo con certeza dónde estaban. Ahora, once años después de la muerte de la reina Fabiola de Bélgica, algunas de las joyas más emblemáticas de su legendario joyero reaparecen de forma inesperada y lo hacen en un escenario muy concreto: la casa Ansorena de Madrid, que el próximo 23 de enero subastará un conjunto de piezas históricas que forman parte de la memoria visual de la realeza europea.

Entre ellas destaca un espectacular sautoir Art Déco de diamantes con una imponente aguamarina, acompañado de pendientes a juego, piezas que la reina Fabiola lució en algunas de las citas más importantes del siglo XX, incluida la boda de Felipe y Letizia en 2004, una de sus últimas grandes apariciones públicas.

La reina Fabiola de Bélgica.© Getty

El sautoir Art Déco: la joya más versátil del joyero de Fabiola

La pieza estrella de la subasta es, sin duda, el sautoir de diamantes de estilo Art Déco, una joya excepcional tanto por su diseño como por su historia. Se trata de un collar largo —el término sautoir procede del francés— concebido originalmente en los años 20, cuando este tipo de joyas se popularizó para acompañar las siluetas rectas y elegantes de la época.

Joyas de la reina Fabiola de Bélgica.© Ansorena

El sautoir de la reina Fabiola está realizado en platino y presenta una estructura geométrica de eslabones abiertos decorados con diamantes talla brillante antigua, talla holandesa y talla 8/8, con un peso total aproximado de 38,62 quilates. Una de sus grandes virtudes es su carácter convertible: puede acortarse, dividirse en tres pulseras independientes o lucirse con distintos colgantes, algo muy propio de la alta joyería de entreguerras.

A este collar se le solía añadir un impresionante colgante de aguamarina natural talla briolette, con un peso aproximado de 120 quilates, una piedra de gran tamaño y pureza que se convirtió en una de las señas de identidad de la reina Fabiola.

Fabiola de Bélgica.© Getty

Una joya con historia real: de bodas europeas a la realeza española

Aunque el origen exacto del conjunto no está documentado, existen dos teorías principales: que perteneciera originalmente a los marqueses de Casa Riera, padres de la reina, o que fuera adquirido por la familia poco antes de su boda con el rey Balduino de Bélgica en 1960. Lo que sí está plenamente documentado es su uso. Fabiola lució este sautoir con aguamarina y pendientes a juego en momentos clave de la historia de la realeza europea: en la visita de Estado al Reino Unido en 1963, en la boda de Constantino II de Grecia y Ana María de Dinamarca en 1964, en la de Beatriz de los Países Bajos en 1966 y, ya en su viudedad, en la boda de Felipe de Borbón y Letizia Ortiz en 2004.

En esta última ocasión, la reina optó por llevar el collar más corto, con la aguamarina muy cerca del cuello, tal como solía hacerlo, ya que nunca fue partidaria de lucirlo a la altura de la cintura, como permitía su diseño original.

La reina Fabiola de Bélgica.© Getty

Los pendientes y otras piezas que completan el conjunto

Junto al sautoir y su colgante se subastan también unos pendientes largos de oro amarillo y platino, decorados con cabujones de ónix, diamantes, zafiros de talla pentagonal y aguamarinas talla briolette, con un peso aproximado de 24 quilates. Incorporan cierres de rosca y conservan incluso su estuche original de la joyería A. Vega, forrado en terciopelo y seda natural.

Se trata de un demi-parure de una calidad excepcional, ejemplo perfecto del gusto sofisticado de la reina Fabiola y de su predilección por las joyas de gran presencia, pero siempre elegantes y versátiles.

La reina Fabiola de Bélgica.© Getty Images

Ansorena, la casa que une historia, realeza y discreción

No es casualidad que esta subasta tenga lugar en Ansorena. Fundada en 1845, la firma madrileña está estrechamente ligada a la historia de la realeza española. Desde que Alfonso XIII encargara allí joyas para la reina Victoria Eugenia, hasta las piezas más emblemáticas del joyero histórico de los Borbones, Ansorena ha sido sinónimo de tradición, excelencia y discreción.

Hoy, convertida también en una de las casas de subastas más prestigiosas de España, Ansorena vuelve a situarse en el centro de la actualidad joyera con una subasta que promete ser histórica.

La reina Fabiola de Bélgica.© Getty Images

El legado de Fabiola y el misterio de su joyero

Tras la muerte de la reina Fabiola en 2014, su joyero se dispersó. Algunas piezas, como la tiara Wolfers, pasaron a manos de la reina Matilde; otras fueron heredadas por sus sobrinos españoles y han ido apareciendo con los años en subastas internacionales. Este sautoir con aguamarina, desaparecido durante once años, es uno de los ejemplos más fascinantes de ese legado fragmentado. Su precio de salida es de 40.000 euros, aunque todo apunta a que la puja final será muy superior.

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