Laura Escanes se ha consolidado este 2025 como una de las comunicadoras más influyentes del panorama español. Más allá de ser una referencia en redes sociales, continúa triunfando con su pódcast Entre el cielo y las nubes (a su Premio Ídolo especial del jurado se le unen el Premio Ondas Globales y el Premio Gen ¡H! a Estrella de la comunicación entregado por ¡HOLA!) y presenta el programa La Travessa en Tv3, cadena en la que, por tercera vez consecutiva, ha despedido el año por todo lo alto. A sus logros profesionales se le suma también un momento muy especial a nivel personal: con la compra de su casa en Menorca ha visto cumplido un sueño de su vida, mientras que su relación con el esquiador Joan Verdú está totalmente consolidada.
Su debut en la alfombra roja de Cannes, la creciente proyección internacional y la acumulación de galardones han puesto el broche de oro a doce meses que marcan un antes y un después en su vida. Por eso, no sorprende que, aunque las dos Nocheviejas anteriores apostara por estilismos que tenían mucho en común -tonos neutros, transparencias y efecto segunda piel-, en esta ocasión haya buscado romper con sus propias normas y sorprender con un vestido muy diferente. Eso sí, aunque ha arriesgado en cuanto al diseño, ha querido volver a confiar en una de sus firmas de referencia: Yolancris.
Yolanda y Cristina Pérez, fundadoras de Yolancris, celebran las dos décadas de la firma de la mejor manera posible, acompañando a Laura en uno de los momentos más importantes del año para ella. Desde antes incluso de reunirse con la influencer, ambas partes tenían claro que el punto de partida iba a ser el tono rojo: "Para mí, es un color de fuerza y ella me parece una persona extremadamente fuerte y decidida" nos cuenta Yolanda, directora creativa de la firma, quien añade que Laura participó activamente en todo el proceso, desde la elección de materiales hasta la construcción final del volumen.
La inspiración, además de una escucha activa y visualizar el instante televisivo, ha sido el cine clásico y sus siluetas icónicas de los años 50. "Teníamos en mente las siluetas de Jaques de Fath y los drapeados de Madamme Gres, costura que nos parece eternamente elegante y atemporal" señala Yolanda.
Tras semanas de trabajo artesanal, el resultado es un look que combina estructura, volumen y emoción, un diseño creado para un instante único. Se trata de un espectacular vestido carmesí confeccionado en encaje de algodón francés y tul de seda, pieza que, como dice su diseñadora, no necesita lentejuelas ni pedrería para brillar con luz propia e iluminar a su portadora. Cuenta con un corsé de estructura larga, muy característico del archivo de Yolancris, así como estratégicos drapeados que realzan la figura.
El vestido deja los hombros al aire gracias a su escote Bardot, y está decorado con flores de tafetán elaboradas artesanalmente pétalo a pétalo y colocadas en la cadera. La falda cae hasta el suelo, detalle que, como nos explican, fue el único que se cambió con respecto a la idea original, puesto que era midi y, finalmente, se decidió alargar. Además, incorpora una preciosa cola en el mismo tejido.
Para protegerse del frío y aportar una dosis extra de teatralidad (además de esconder parte del vestido hasta el último momento), el conjunto está rematado por un abrigo de tafetán rojo, concebido como una pieza escénica. "Su volumen envuelve la silueta, preserva el misterio del diseño hasta el directo y aporta un movimiento elegante en cámara" cuentan desde Yolancris.
Las joyas de diamantes
En cuanto a las joyas, Laura ha escogido a otra emblemática firma catalana: Rabat. Para la noche más mágica del año, ha elegido piezas de las colecciones Rabat Red Carpet y Rabat Diamonds, dos de las líneas más especiales de la marca. Los diamantes naturales combinados con oro blanco han sido los protagonistas, presentes tanto en los pendiente, unas piezas multitalla que trepan por el lóbulo aunando modernidad y sofisticación clásica, como en los anillos, dos imponentes modelos con piedras en talla esmeralda, lágrima y brillante respectivamente.
Los detalles del look de belleza
Si decíamos que en 2023 y 2024 Laura optó por vestidos con varias similitudes, lo mismo ocurrió con el look de belleza. En ambas ocasiones cedió el protagonismo a la ropa y joyas, recogiendo su melena en un moño estilo clean look, tendencia en auge entre las invitadas más elegantes de los últimos años. Consiste en conseguir un acabado pulido y minimalista, despejando el rostro peinando el cabello hacia atrás y aportando brillo y fijación mediante geles o cremas específicas. Esta vez ha querido cambiar de registro también en este aspecto, dejando el pelo suelto y llevándolo ultraliso con raya al medio.



















