La incertidumbre se apoderó de todos los espectadores cuando TVE anunció que Andreu Buenafuente y Silvia Abril no presentarían las campanadas. Sin embargo, pronto la incógnita de quién ocuparía su lugar se aclaró y, hoy, ya hemos podido disfrutar desde la Puerta del Sol de ver a Chenoa junto al dúo del grupo Estopa, David y José Muñoz. Para esta mágica Nochevieja, en la que damos la bienvenida al 2026, la cantante, exconcursante de Operación Triunfo -y actual presentadora del talent show-, ha querido llevar moda española, en concreto, una fabulosa creación del prestigioso diseñador Alejandro de Miguel.
El blanco ha sido el color protagonista de esta creación artesanal a medida, que se ha elaborado en tiempo récord: han sido necesarias 200 horas de trabajo y la participación de la mitad de las costureras del taller del diseñador, para conseguir tener a tiempo el vestido. Y es que este fue encargado con tan solo diez días de antelación. Un reto técnico y humano, con un resultado espectacular.
El look de Chenoa para las campanadas está inspirado en su trayectoria y en la luz escénica que ha marcado su carrera sobre los escenarios. De ahí la elección de un brillante tejido de pedrería de canutillo y lentejuelas. Con una silueta recta y pronunciado escote en forma de U, la pieza destaca también por sus voluminosas mangas elaboradas en tul de seda, que aportan movimiento y ligereza.
El modisto manchego y su equipo han trabajado a contrarreloj y con una dificultad más añadida: Alejandro de Miguel y Chenoa no se conocían personalmente, todo el proceso creativo se ha desarrollado mediante conversaciones telefónicas, sin encuentros para poder ir ajustando el diseño a su cuerpo. La cantante, de hecho, se ha probado el vestido por primera vez a tan solo unas horas antes del inicio del directo. Por suerte, y gracias al meticuloso trabajo que ha habido detrás, todo ha salido redondo.
Chenoa hace historia en las campanadas 2025/2026
El creativo toledano suma así otro éxito más en su trayectoria y se convierte en el diseñador que más looks ha creado para las campanadas (también ha vestido a Anne Igartiburu, Cristina Pardo o Ana Obregón). Ahora, y mano a mano con Chenoa para este 2025/2026, ha querido que la cantante esté espectacular, firmando un estilismo para la historia. Hablamos con él de todos los detalles.
¡HOLA!: Comentas que el diseño está inspirado en la trayectoria de Chenoa. ¿Qué detalles concretos marcan su evolución artística en el vestido?
ALEJANDRO DE MIGUEL: Desde el principio quise reflejar todo el camino recorrido por Chenoa. Es un vestido que habla de fuerza, de evolución y de seguridad. Tiene mucha presencia, mucha luz y una silueta muy potente, porque ella hoy es una mujer consolidada, segura de sí misma y con una trayectoria impecable.
¿Qué artesanía vemos en él?
Hay muchísimo trabajo artesanal. Es un vestido hecho en el atelier, con muchas horas de patronaje, de pruebas y de acabados a mano. Cada detalle está muy pensado para que funcione en directo y para que tenga impacto en cámara.
Cuando te propusieron hacer su look para las campanadas, ¿tuviste clara la inspiración desde un primer momento o hubo otras ideas previas?
La inspiración fue bastante inmediata. El tiempo era muy limitado y no había margen para darle demasiadas vueltas. Fue un proceso muy intuitivo y muy pasional. Desde el primer boceto sentí que iba por el camino correcto.
¿Se ha creado algún otro look alternativo ante cualquier imprevisto?
Siempre trabajamos con mucha previsión, pero en este caso toda la energía estuvo puesta en el diseño principal. Es una propuesta muy clara y muy sólida desde el inicio.
La confirmación de Chenoa para las campanadas se produjo hace tan solo dos semanas. ¿Fue difícil conseguir el look con tan poco tiempo?
Ha sido todo muy emocionante y en tiempo récord. Prácticamente, hemos trabajado contrarreloj desde el primer día. Ha sido uno de los retos más intensos del año, sin duda, pero también de los más bonitos. Cuando el equipo se vuelca así, pasan cosas muy especiales.
¿Qué detalle del vestido ha sido el más complicado?
La estructura y el ajuste final. Conseguir que el vestido tenga fuerza, que sea cómodo y que funcione perfectamente durante una retransmisión tan larga ha sido lo más complicado, sobre todo con tan poco tiempo.
¿Qué detalle crees que pasa más desapercibido para el público, pero que deberían conocer?
Todo el trabajo interior del vestido. Es algo que no se ve, pero que es fundamental para que ella se sienta segura y para que el diseño se vea impecable en todo momento.
¿Cuánto tiempo ha llevado su elaboración?
Han sido aproximadamente dos semanas de trabajo muy intenso, con muchas horas de taller y un equipo completamente volcado en el proyecto.
¿Por qué crees que Chenoa ha confiado en ti para esta gran noche?
Creo que ha confiado en mí por mi experiencia en las campanadas y porque entiende que sé lo que representa esta noche a nivel televisivo y emocional. No es solo un vestido, es un momento muy importante.
¿Cuál ha sido la impresión de Chenoa sobre tu diseño?
A Chenoa le encantó la propuesta desde el primer momento. Fue un 'sí' inmediato, y, eso, para mí fue muy emocionante y muy gratificante.
¿Ha participado Chenoa en el proceso creativo?
No ha participado directamente en el proceso creativo porque la propuesta le gustó desde el primer momento. Ha habido una confianza absoluta en el diseño.
Eres todo un referente de las campanadas, ¿qué crees que te lleva a tener este estatus privilegiado?
La experiencia y el respeto por este evento. Cada año afronto las campanadas con muchísima responsabilidad y con la misma ilusión que el primer día.
¿Cuántos looks en las campanadas has firmado?
He firmado más de 20 looks para las campanadas a lo largo de mi carrera. Soy el diseñador que más campanadas ha vestido.
¿Recuerdas el primer diseño que hiciste para las campanadas?
Sí, lo recuerdo perfectamente. Fue muy especial, fue a la actriz Dafne Fernández. Estaba tan emocionado que fui personalmente a la Puerta del Sol. Pero con los años te das cuenta de que cada diseño va dejando una huella distinta. Las campanadas son un momento muy emocional y he tenido la suerte de vivirlas desde muchos lugares distintos, acompañando a mujeres en momentos clave de sus vidas.
¿Cuál fue el que supuso el mayor reto?
Ha habido varios, pero sin duda uno de los más difíciles y emotivos fue el vestido de Ana Obregón tras la muerte de su hijo. Ahí, la moda pasa a un segundo plano y lo verdaderamente importante es el respeto, la sensibilidad y entender el momento vital de la persona que tienes delante. También recuerdo con mucho cariño el diseño para Cristina Pardo, que supuso otro tipo de reto, más ligado a la sobriedad, a la elegancia contenida y a saber transmitir fuerza sin exceso. Al final, cada uno de estos vestidos tiene una carga emocional enorme, y eso es lo que hace que las campanadas sigan siendo tan especiales para mí.











