Más allá de su título de royal, Carolina de Mónaco es un gran icono de moda. Resulta difícil pensar en mujeres que inspiren en estilo y que su nombre no venga a la cabeza. Más aún ahora, porque, en un momento en el que las fechas reclaman lucir estilismos elegantes y bonitos, su historial de looks aparece como uno de los primeros a los que recurrir para coger inspiración y reinar en estilo. En estas líneas repasamos algunas de sus apariciones festivas más llamativas desde que era joven hasta hoy, y explicamos cómo adaptar sus lecciones de moda a las tendencias actuales. Ideas por las que merece la pena tomar nota.
© Getty ImagesEl conjunto que nunca falla
Aunque los vestidos son, y siempre han sido, sus predilectos cuando busca vestirse en ocasiones especiales, ya de joven demostró también otra clave de moda infalible a la hora de crear looks festivos: combinar una americana llamativa con un pantalón sencillo. Ya sea una blazer cuyo diseño escultural, con brillos, con cinturón, o satinado; este combo ha sido, y todavía es, uno de los que mejor funcionan.
© Getty ImagesEl pantalón especial
Con el tiempo, la princesa de Mónaco también le ha dado la vuelta a su idea inicial y ha probado (con éxito) a conjuntar el mix contario: una americana lisa y sencilla con un pantalón llamativo. Una opción más sutil que la anterior que destaca, sobre todo, acompañada de tacones y un bolso a juego.
© Getty ImagesUn toque masculino
¿Y si el código de vestimenta no permite lucir dos piezas? Carolina de Mónaco tiene la solución: lucir un vestido largo, de corte blazer. Es decir, un diseño con cuello de chaqueta y corpiño abotonado, de inspiración sastre, y, a ser posible, en su color preferido: el negro. Acompañado de complementos adecuados y femeninos, como un broche, y del maquillaje adecuado (sientan muy bien con el color carmín en los labios), no solo es una opción original, sino que también una de las que mejor sientan.
© Getty ImagesEn clave 'lady'
Sin embargo, aunque no duda en incorporar apuestas que antes eran consideradas masculinas en su día a día, siempre ha sentido real predilección por los vestidos. De hecho, los más femeninos han sido siempre su mayor apuesta. Cuando era joven sentía fascinación por los diseños midi, ajustados, con drapeados, y con manga semi abullonada. Un diseño que hoy se puede llevar perfectamente tal y como hacía ella: con un clutch y zapatos de salón.
© Getty ImagesHombros al aire
Aunque a día de hoy ya no es común verle con diseños atrevidos, antes la princesa de Mónaco se atrevía con elecciones muy llamativas. Entre ellas, destacaban los vestidos palabra de honor, una tendencia que todavía hoy cuenta con gran eco y que es muy útil, sobre todo, cuando se busca estilizar la figura y sumar centímetros por dejar el cuello y el escote al aire libre.
© Getty ImagesAires 'hollywoodienses'
Esta tipología de vestidos los lucía en todas sus versiones: mini, midi y largos. También alternaba entre diseños ajustados y holgados, e incluso, había veces que apostaba por un mix de ambos recurriendo a una corriente de estilo muy empleada hoy: a piezas que tuvieran volante en la cintura o en la cadera. Una manera de cautivar miradas, con la que lograr un aire de diva de Hollywood si se combina como ella hacía, con guantes de ópera como cualquier diva.
© Getty ImagesComplementos y accesorios que marcan la diferencia
Con el tiempo su estilo fue evolucionando, a la par que su presencia se hacía más relevante dentro del mundo real monegasco. Dio paso a una era más sofisticada y sencilla en la que priorizó diseños tan básicos, como populares y versátiles, como los vestidos lencero. Lo hizo, eso sí, sin caer en la discreción absoluta, añadiéndoles collares grandes que remarcaran su presencia. Hoy se pueden llevar como ella, o incluso sustituyendo los collares por brazaletes dorados o metalizados, a juego con pendientes imponentes.
© Getty ImagesAberturas estratégicas
Aunque nunca ha sido demasiado común ver a Carolina de Mónaco enseñar cuerpo, sí que ha habido ocasiones en las que ha lucido esos diseños sencillos con algún twist más atrevido. Ya sea una abertura lateral en la pierna, bajo el escote, o una espalda al descubierto. Eso sí, en estas ocasiones siempre ha recurrido al "menos es más" prescindiendo de ornamentos llamativos.
© Getty ImagesCapas y transparencias
A finales de los años 90, comenzó a recurrir a las capas para rematar sus looks. Las de tul siguen siendo sus preferidas, y no sorprende, pues son una manera discreta de crear atuendos sensuales, pero sofisticados y elegantes al mismo tiempo. ¿Cómo se llevan? Con escotes palabra de honor debajo, vestidos de tiras, o, incluso, diseños mini para enseñar sutilmente la pierna.
© Getty Images'Glitter'
No hay duda en afirmar que, cuando se habla de moda festiva, una de las primeras ideas que vienen a la mente es la de los brillos. Y, de todos ellos, las lentejuelas y los tejidos metalizados son los más recurridos. Así lo ha sabido siempre Carolina de Mónaco, quién siempre ha mostrado más predilección por los tonos plateados que los dorados. Para lucirlos como ella, eso sí, basta con escoger una pieza brillante de pies a cabeza y cederle pleno protagonismo.
© Getty ImagesEn clave 'mini'
No es muy común ver a Carolina de Mónaco lucir vestidos mini (aunque sí faldas justo por debajo de la rodilla), pero las veces en las que lo ha hecho se la convertido en epicentro de miradas, como sucedió con este elegante vestido negro. Un diseño de cuello Bardot (siempre un acierto), corpiño ajustado y falda en vuelo que nunca pasa de moda. Ideal para llevar con el pelo recogido, tal y como hizo ella.
© Getty ImagesBlusas y faldas románticas
Más allá de los vestidos, Carolina de Mónaco también ha dejado claro que a veces resulta fácil crear un look de fiesta con las prendas que ya tenemos en el armario. Para hacerlo, ella recurre a un mix fácil: blusa satinada con lazada en el cuello por dentro de una falda larga. Una solución práctica para esos días en los que eres anfitriona y apenas tienes tiempo a pensar en qué ponerte.




