Violeta Sánchez, la otra española (además de Marta Ortega) que protagonizó el desfile de Valentino

Nacida en París, de padres emigrantes españoles, fue una de las modelos más importantes de los ochenta y noventa. El miércoles, regresó al olimpo de la moda de la mano de Pierpaolo Piccioli

Violeta Sánchez, durante el desfile de Valentino

Te quedan x días gratis. Recuerda navegar con tu sesión iniciada.

Te quedan pocas horas gratis. Recuerda navegar con tu sesión iniciada.

Estás en tu periodo de prueba gratuita. Sigue disfrutando de ¡HOLA!+.

HOLA.com, tu revista en internet

Tu período de prueba gratuita en ¡HOLA!+ se ha activado con éxito

Disfruta de todo el contenido totalmente gratis durante 7 días.

Recuerda navegar con tu sesión iniciada.

Ya tienes una suscripción activa.

Recuerda navegar con tu sesión iniciada.

El desfile de Valentino durante la Semana de la Alta Costura de París, celebrado el pasado miércoles 26 de enero en la Place Vendôme de la capital francesa, contó con una española de excepción en su front row. Como viene siendo habitual durante los últimos años, Marta Ortega no perdió detalle de las propuestas del director creativo de la firma, Pierpaolo Piccioli. La próxima presidenta de Inditex no solo apoya a su buen amigo con su presencia sino que es una de las pocas mujeres que sigue comprando Alta Costura. Pero la hija de Amancio Ortega no fue la única española en el desfile. Violeta Sánchez, todo un icono de la moda que triunfó en los ochenta y noventa, fue una de las maniquíes encargadas de lucir las creaciones del italiano. La modelo regresaba por todo lo alto a las pasarelas tras un tiempo retirada de los grandes eventos con vestido blanco y un espectacular collar dorado.

Violeta Sánchez, durante el desfile de Valentino.©GTres
Violeta Sánchez, durante el desfile de Valentino

Hija de Víctor Sánchez, un ovetense que escapó de la Guerra Civil española cruzando los Pirineos y que no volvió a España tras la amnistía, y de Mercedes, una telefonista de Barcelona, nació y creció en París, aunque se siente española. Sus padres querían que tuviese una buena formación y lucharon para que estudiara en una de las universidades más prestigiosas de Francia: la Sorbona. Pero lo suyo era el arte. Pronto comenzó a actuar. En su primer papel como actriz en la obra de teatro Succès coincidió con Paloma Picasso. La hija del pintor malagueño era la encargada del estilismo y de los decorados de la obra. El día del estreno acudieron numerosos amigos de Paloma: entre ellos, Helmut Newton, que cenó en la misma mesa de Violeta. Nada más conocerla, el que fue uno de los fotógrafos más relevantes del siglo XX advirtió un encanto natural en ella y le propuso fotografiarla, pero tenía una condición: tenía que estar desnuda.

Violeta aceptó y así surgió una de las imágenes más icónicas del alemán en el que la española aparece sin ropa y exhalando el aire de un cigarro. Esa casualidad fue el comienzo de una carrera imparable que la llevó a desfilar en las mejores pasarelas del mundo y con los mejores diseñadores, como fue el caso de Yves Saint Laurent, para el que ejerció de maniquí en numerosas ocasiones y del que se convirtió también en musa. Violeta, que también trabajó para Jesús del Pozo, Thierry Mugler, Jean Paul Gaultier o Moschino, fue la protagonista de una época en la que también brillaron otras modelos españolas, como Helena Barquilla y Celia Forner.

Jon Kortajarena y Marta Ortega en el desfile de Valentino Alta costura©@kortajarenajon
Marta Ortega y Jon Kortajarena en el ‘backstage’ del desfile de Alta Costura de Valentino.

Su rostro, muy alejado de los cánones tradicionales, fue su gran aliado, pero no siempre fue así. La modelo siempre cuenta que, cada vez que veía a una tía suya de Oviedo, le decía que se tenía que operar la nariz. A finales de los ochenta, cuando ya era una maniquí famosa, apareció en ¡HOLA!, saludando a una hermana del rey Juan Carlos tras un desfile. Cuando volvió a ver a la tía, que naturalmente había leído esta revista, le espetó: “Debes ganar mucho dinero. A ver si ahora te operas la nariz”. Afortunadamente no le hizo caso.

Violeta, que nunca ha dejado de estar en activo, ha confesado echar de menos los tiempos de la moda en mayúscula, donde compartía estudios y backstage con otras grandes de la industria, como Linda Evangelista o Naomi Campbell. La española se retiró a un segundo plano cuando nació su hija, Luz Sánchez Godin. Hoy, es esta bella joven parisina la que sigue los pasos de su madre y copa las portadas de las revistas del sector. Violeta tiene heredera, aunque tras su paso por el desfile de Valentino ha demostrado que vuelve a estar en su mejor momento. En concreto, en la cúspide de la moda.


Más sobre