1/10 © Home Bunch

Son las cocinas más clásicas pero no todas son de diseño tradicional. Las cocinas con muebles en madera también se actualizan para satisfacer los gustos de los que quieren un espacio moderno y sofisticado pero con la calidez de este acabado.

 

Un acabado eterno (nunca pasa de moda)

Cálidas por excelencia, las cocinas con muebles en madera nunca pasan de moda. Se actualizan unas y se mantienen fieles a la tradición otras. Todas con el confort de este material natural. Pero una cocina en madera no quiere decir que sea tal realmente. Los diferentes tipos de materiales en que se fabrican los muebles permiten disfrutar de este acabado sin que sea madera natural con las ventajas que conlleva en mantenimiento y precio. Así, las cocinas de madera maciza y las chapadas en madera, usan madera natural, mientras que melaminas y laminados imitan extraordinariamente bien colores y texturas, incluso el relieve de la veta, pero no son madera.

Leer: Las cocinas actuales son unisex, 'eco-friendly', multifuncionales y conectadas. ¿La tuya también?

2/10 © Maisons du Monde

Ventajas de una cocina de madera

Estéticamente son muy bonitas y confortables, como hemos indicado. La textura también es muy agradable. En los acabados más sencillos, nunca pasa de moda. Además, los aceites, barnices y resinas aportan un extra de protección a la madera para que dure más.

 

La madera también es un material que se limpia con facilidad y en algunos tipos como de haya, iroko o teca la resistencia a la humedad es muy alta. Y se puede mezclar con prácticamente cualquier otro material que se te ocurra para conseguir efectos decorativos.

3/10 © Les Ensembliers

Desventajas o inconvenientes de las cocinas de madera

Como principal inconveniente de una cocina de madera es que según el tipo de madera resiste más o menos a la humedad (esto no ocurre con los acabados sintéticos que imitan madera). Lo ideal es que no esté en contacto con el agua una madera natural demasiado tiempo. La macera necesita mantenimiento con el tiempo: lijado o cepillado y barnizado posterior.

 

Estos inconvenientes que presenta el uso de la madera natural (ya sean muebles de cocina de madera maciza como chapas de madera, desaparecen para los materiales que imitan su aspecto pero que son sintéticos).

Leer: Cocinas abiertas al salón y al comedor: una nueva forma de vida en familia

4/10 © BK Interior Design

Tipos de maderas

Es necesario usar madera de calidad con la densidad, grosor y resistencia suficientes para garantizar la calidad y durabilidad en el tiempo. Las maderas más usadas en la fabricación de muebles de cocina son arce, abedul, haya, roble, aliso, pícea, cerezo y nogal.

 

Entre estas, las más habituales son: la madera de arce tiene poros finos y es de color muy claro. Es fácil de trabajar y es posible barnizarla, matizarla o pulirla. Se usa mucho en cocinas de diseño. El abedul por su parte tiene unos poros muy finos y un color claro que va desde el blanco al amarillo. Resiste bien los tratamientos de la superficie como la coloración. La madera de haya tiene un ligero color rojo amarillento y presenta una estructura de poros y veteado muy particular. Es un tipo de madera dura y pesada. Y el roble puede ir desde el blanco amarillento hasta el amarillo miel o el marrón grisáceo. El roble se puede barnizar y lacar. Es quizá la madera más usada en los muebles de cocinas clásicas y rústicas.

Leer: Incluye la madera en la decoración de tu casa, y no te arrepentirás

5/10 © Vía Pinterest

Cocinas de madera maciza

Son realmente de madera. Es la opción de mobiliario de cocina en acabado madera más elevada de precio. Los frentes pueden ser lisos o con marcos. En este tipo de cocinas se usan tableros de madera estratificada o tricapa en las traseras de los muebles para dar estabilidad al módulo ya que la madera maciza tiene bastante peso. Los frentes de armarios y cajones es lo que más se ve y son de madera maciza. Por cierto, no descartes la combinación de madera en un tono natural -como la de la iamgen- y el color negro. Este se encargará de poner una nota contemporánea a la cocina.

Leer: La madera también puede ser el toque original de tu casa

6/10 © Meg Cassidy Creative

Chapas de madera

Es habitual que los frentes de los muebles de cocina sean de MDF o un tablero aglomerado terminados con una chapa de madera, de ahí que se denomina chapado. La capa tiene 1 mm de grosor y se pega sobre el tablero. Los frentes son chapas naturales de madera, lo que abarata el coste respecto a frentes de madera maciza. La chapa se puede esmaltar, barnizar, lacar o patinar. La calidad de estas puertas chapadas también depende de la cantidad de capas finales de laca protectora invisible: a más número, mayor durabilidad (son más fáciles de limpiar y cuidar). Cuando este tipo de puertas lleva marcos, estos suelen ser de madera maciza pero la superficie interior es de chapa de madera, así se mantiene un precio más razonable.

7/10 © Home Bunch

Madera también pintada

Los muebles de madera maciza se pueden pintar. Muchas veces, las cocinas más antiguas se instalaban en tonos oscuros que ahora nos parecen pesados. Pero los muebles son de buena calidad, así que ¿por qué no darles una nueva imagen? La madera maciza permite el lijado para eliminar la capa de barniz protectora y después pintar del color que quieras. La pintura a la tiza o Chalk Paint es una buena opción para renovar la cocina sin obras.

8/10 © Ikea

Otras alternativas a la madera que simulan el acabado

Una alternativa más económica a una cocina de madera es una cocina sintética con apariencia de madera. Este tipo de frentes sintéticos están imprimidos con decoraciones de madera y se consigue el aspecto.

 

Laminados. Son tableros de aglomerado recubiertos de un papel melamínico. En el caso del acabado madera llevaría impreso un diseño de madera. Tiene cantos de 1 mm en un material plástico o aluminio. Son puertas planas.

Polilaminados. Sobre un tablero de DM se adhiere una lámina polilaminada que cubre tanto el frente como los cantos. Se adapta a las formas que tenga el tablero.

Estratificados. Es un tablero de aglomerado recubierto de una chapa de estratificado. La chapa es más gruesa que la de los laminados. Tiene también cantos de 1 mm en plástico o aluminio.

 

En precios, aunque no varía excesivamente, de más económico a menos: laminados, estratificados y polilaminados. Luego estarían las maderas naturales.

9/10 © Debosbeke

La encimera de madera

Una cocina de madera puede o no incorporar una encimera del mismo material. Es frecuente cambiar y elegir una sintética o de piedra. Pero si quieres que también la encimera sea de madera debes saber que necesitan mantenimiento y hay que tener especial cuidado con las manchas ya que al tratarse de una superficie porosa es frecuente que se absorban. De ahí que sea frecuente la elección de otro tipo de encimera. Además, tampoco son las encimeras más resistentes a los golpes. Eso sí, de nuevo, son muy cálidas y agradables al tacto. Sin embargo, pensando en la funcionalidad y practicidad del día a día de una cocina, quizá sea más conveniente disfrutar de la calidez de la madera en el mobiliario y la comodidad de una encimera de otro material.

Leer: Elige el mejor material para la encimera de tu cocina

10/10 © Cosy Barcelona

Madera sí, pero combinada con otros materiales también

Las cocinas que buscan una estética más actual también suelen usar el acabado madera en su versión de frentes lisos, muchas veces, chapas de madera natural; pero se combinan con otros materiales. Así, como en este proyecto de Cosy Barcelona, es muy recomendable mezclar muebles lacados en un color en una zona de la cocina y otro frente con muebles de madera. Otra opción usada por decoradores e interioristas es colocar módulos bajos en madera y altos en otros material o viceversa. Si te gustan los muebles en madera pero no ves una cocina al completo (la tuya) decorada con ellos, no renuncies a tu idea y mezcla.

Leer: ¿Quieres saber cómo será la cocina del futuro? Te lo contamos en 12 claves

Más sobre: