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Porque nada tienen que ver los primeros rayos de sol de la primavera con la intensidad del sol del verano. Para sacar partido al jardín y poder aprovecharlo durante más tiempo, hay que crear zonas de sombra en las que guarecerse del sol y seguir disfrutando del aire libre.

 

Una pérgola sol y sombra

Ya sea de metal o de madera, las pérgolas sol y sombra son una agradable opción para crear una zona de sombra en el jardín. Con ella se delimita un espacio que protege del sol con un sistema de sombreado basado en listones colocados muy juntos de manera que los rayos del sol solo pasa ligeramente. Al estar abierta, también se favorece la corriente de aire, lo que es agradable cuando se puede disfrutar de una ligera brisa que rebaja la temperatura exterior.

 

Hay pérgolas con este sistema de sombreado fijas y otra móviles que permite modificar la inclinación de las lamas de manera que se pueda abrir o cerrar completamente. Este sistema de Kettal tiene, además, paneles laterales que protegen del sol cuando está más bajo.

 

¿Cuál es el complemento perfecto para una pérgola? Un sistema de nebulización de agua que te permite bajar un par de grados la temperatura en la zona. Necesitas una toma de agua cerca para llevar la instalación.

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Desde dentro de una pérgola sol y sombra

Este es el bonito y relajante efecto que se crea en el interior del espacio protegido con una pérgola tipo sol y sombra, anteriormente mencionada. La corriente está asegurada y hay protección y luminosidad al mismo tiempo.

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Pérgola con toldo

Este es otro sistema de pérgola con la que crear una zona de sombra en tu jardín. Generalmente están compuestas por una estructura de madera o aluminio -los materiales más habituales empleados- e incorporan un toldo en la parte superior. Algunos son fijos y otros se recogen manual o eléctricamente en un lateral cuando el sol se oculta. La ventaja de este sistema es que permite observar el cielo por la noche desde este espacio sombreado durante el día.

 

Cualquier pérgola se puede complementar con visillos ligeros en los laterales bien para proteger del solo cuando está bajo o de los mosquitos o, simplemente, por intimidad.

 

Las pérgolas pueden instalarse sobre un suelo sólido, fijadas con tornillos y unas placas metálicas específicas que hacen de base; o sobre tierra directamente para lo que es recomendable realizar una base de hormigón que garantice la estabilidad.

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Parasoles

Con ellos puedes crear una zona sombreada donde necesites en el jardín de una manera rápida, sin tener que fijar ningún elementos. Los parasoles son la opción "rápida" para dar sombra y que te permite mover esa sombra según necesites. Lo más importante es que la base tenga el peso suficiente para mantener el parasol fijo cuando está abierto. Los hay redondos y cuadrados y de diferentes medidas. Las telas también del parasol también pueden ser de colores y tener diferente grado de opacidad (lo que dejará pasar menos o más cantidad de luz). Lo más recomendable además es que la tela tenga protección contra los rayos UV.

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En esta propuesta de la firma Kettal, con la que se da sombra a un espacio de comedor con dos parasoles, la tela es naranja. Debes saber que según el tono de la tela del parasol se alteran los colores cuando da el sol. Es decir, las telas blancas o neutras son las que consiguen tonalidades más reales y naturales mientras que otros colores pondrán el matiz en la zona que queda debajo del parasol.

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Y hablando de parasoles… ¡excéntricos!

Son otro tipo de parasoles que puedes considerar para crear una zona protegida del sol en tu jardín. La ventanja que tienen es que el pie no es central por lo que siempre quedará despejada la zona sombreada. En este tipo de elementos de sombra hay que tener en cuenta que en la base se colocan varios pesos específicos que impiden que se venza cuando está desplegado.

 

Recogido no ocupa prácticamente espacio. Cuando acaba la temporada, es conveniente proteger la tela de los parasoles con fundas. ¿Sabías que hay modelos que cuentan con luces incorporadas para que puedas ver por la noche y estar protegido de miradas? Suelen ser solares, por lo que no necesitas prever la toma de luz. Es una solución útil si, por ejemplo, vives en un bajo con jardín o en un piso con una terraza que cuente con otros pisos encima.

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A la sombra que proporcionan los árboles

¡Por supueso! Una forma de crear una zona de sombra es colocar la mesa de comedor o los sillones debajo de uno o varios árboles o crear un techado especial con plantas. Las variedades trepadoras o enredaderas son perfectas para lograr cubrir toda la parte superior para que proporcione sombra.

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7/12 © Unopiú

Una solución ligera: vela textil

Son como un toldo pero con la diferencia de que se uede fijar a la pared o no. Su diseño es moderno y hay versiones low cost (súper económicas) que se fijan a las paredes o un árbol para crear el sombreado. Las hay triangulares y rectangulares. Están realizadas con telas específicas para exterior, la mayoría microperforadas de manera que si llueve no acumulan agua. Este diseño de la firma Unopiú permite fijar la vela en mitad del jardín sin necesidad de contar con paredes de apoyo.

8/12 © La Redoute Interieurs

Con malla de camuflaje

Este tipo de solución para crear sombra en el jardín también es muy económica. Se trata de una malla perforada que deja que el aire pase creando un sombreado ligero. También tiene la sensación sol y sombra aunque no protege del sol como otras soluciones. Se puede fijar a paredes, postes o árboles para tensarla y cubrir la zona deseada. En ocasiones se superponen varias para lograr un nivel de sombreado mayor.

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Un porche techado

Siempre puedes añadir a la fachada de tu casa un porche de obra realizado en los mismos materiales. Tendrás una zona fija sombreada como la que ves en esta imagen con mobiliario de la firma Point. En este caso planifica el tamaño que debe tener según el ambiente que quieras crear (comedor, salón exterior o ambos) y de los metros de los que dispongas en el jardín. Lleva toma de luz al techo (te será útil tanto para instalar lámparas como un ventilador de techo). La ventana de este tipo de soluciones de obra es que el techo protege perfectamente de la lluvia por lo que no tendrás que tapar muebles ni cojines ni pensar en que el agua entre en contacto con la instalación eléctrica.

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En un saliente de la fachada

Similar al porche, una zona techada y protegida del sol puede ser el resultado de un saliente de la construcción o de una terraza volada que deja debajo un espacio despejado. Funciona bien, como en esta propuesta de Kettal, revestir el techo con listones de madera: aporta mucha calidez y al estar protegidos del sol no se estropean fácilmente.

11/12 © Unopiú

Sombra desde la casa

Esta propuesta de la firma Unopiú permite crear una zona de sombra desde la fachada, pegada a la casa, ya que la estructura se fija a la pared en un extremo y con postes en el contrario. Se trata de un diseño clásico en metal con toldo textil. Con una solución así puedes mantener el suelo que tengas alrededor de la casa, delimitarlo con alfombras de exterior o revestir la zona sombreada con otro tipo de suelo que no sea césped.

12/12 © Point

Sombreados con cañizo

El cañizo o bambú o fibra es otro sistema para crear sombreado. Este material sustituye a la pieza textil del toldo. El efecto que se crea en el ambiente es agradable con muchas zonas de sombra entre las que se cuela algún rayo de sol. Puedes usar los rollos de cañizo natural en cualqier pérgola o estructura que tengas. En este caso, Point propone una pérgola curvada para cubrir un patio entre dos edificios y revestida con cañizo.

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