La elegancia no comprende los excesos, y Giorgio Armani es uno de los pocos que ha demostrado tal coherencia durante toda su vida. El famoso diseñador italiano, icono del lujo contemporáneo, también dejó su legado en Nueva York. Una casa que refleja a la perfección su visión del diseño y de cómo decorar los espacios. Es el piso que compró en el Upper East Side y que, después de su muerte, sale a la venta sin haber sido estrenado.
Este apartamento, en el 760 de Madison Avenue, en el edificio The Giorgio Armani Residences, es una versión residencial del mundo estético del diseñador. La precisión y la elegancia que encajan en cada material, cada proporción y cada detalle, hacen que se ajusten al concepto de lujo atemporal y reservado, como el propio Giorgio Armani.
Un ascensor con acceso semiprivado lleva directamente a un vestíbulo decorado en piedra caliza, dándole ese toque refinado y sereno. Desde allí, se accede a un apartamento de aproximadamente 180 metros cuadrados llenos de estilo y sobriedad. Cuenta con dos baños completos, dos dormitorios y un aseo; además de un salón espacioso que se vuelve el verdadero núcleo del hogar.
Lleno de amplios ventanales de unos dos metros de alto, hacen que el apartamento sea luminoso y permiten vistas directas a Madison Avenue. Techos altos y suelos de parquet de roble blanco, configurado con el estilo Versalles, se intensifica la sensación de amplitud. Una opción clásica que da calidez sin eliminar la modernidad.
La gama cromática del piso varía entre los tonos neutros, sutiles y acogedores, fieles a la estética del diseñador. Beige, blanco roto y arena se combinan con materiales de calidad y acabados perfectos, generando una sensación de tranquilidad que se aleja de las tendencias fugaces. Todo en esta casa está diseñado para resistir el paso del tiempo, para envejecer de una manera adecuada y para seguir el compás de una vida elegante pero tranquila.
La firma italiana de diseño contemporáneo Molteni ha creado la cocina, incorporada y hecha a medida al espacio dedicado al día a día. Su estética sencilla y funcional guarda coherencia con el resto del apartamento, utilizando líneas refinadas y materiales de primera calidad que valoran más la elegancia que el impacto visual.
La suite principal, fue creada para que fuese un verdadero refugio. Dispone de un baño diseñado como un lugar de confort y un vestidor privado, el cual está cubierto con cuarzo brasileño ‘Acqua’, una piedra natural de impresionante belleza. Consta de una bañera separada, una ducha independiente con mamparas de cristal y un sistema de calefacción por suelo radiante que está diseñado para maximizar la relajación. Todo desde el lujo discreto, privado, donde el diseño acompaña sin imponerse.
El segundo dormitorio está destinado para los invitados. Cuenta con un vestidor y un baño propio terminado en Azul Macaubas, una piedra natural muy valorada por su elevado refinamiento y su naturaleza elegante. Cada espacio de la casa muestra una selección meticulosa de materiales y una atención al detalle que muestran el enfoque perfeccionista de Armani.
El apartamento también tiene climatización lineal difusa, domótica de última tecnología y soluciones técnicas integradas de manera oculta, lo cual hace que la tecnología no interfiera con el aspecto estético sino que lo complemente discretamente.
Además de la vivienda en sí, el edificio brinda una serie de servicios exclusivos que corresponden a su nivel. Este complejo residencial, diseñado por la empresa Armani en cooperación con COOKFOX Architects, incluye una biblioteca, un spa, un gimnasio, un salón de té de estilo zen y áreas comunes que han sido meticulosamente organizadas.







