Los hoteles cada vez se parecen más a nuestras casas o nuestras casas a los hoteles. No está claro. Eso sí, ambos ganan con esta forma de entender y concebir los espacios. Las viviendas un toque especial y el placer de lo extraordinario, mientras que los establecimientos la sensación de hogar. En este intercambio, el nuevo concepto de lujo, que se aleja de los brillos y el efecto wow, también ha tenido parte de culpa. Queremos espacios con una estética que nos acompañe y nos haga sentir bien, sin artificios.
Para saber cómo es esta relación y qué inspiración podemos encontrar en los hoteles y trasladar a nuestro hogar, hemos hablado con Eva Longoria, diseñadora de interiores y CEO de Rockwell Group, un estudio internacional especializado en establecimientos hoteleros de lujo y restaurantes. “Los viajeros buscan establecimientos que ofrezcan experiencias auténticas que les permitan conocer los destinos como una persona local. Un buen hotel invita al cliente a vivir las experiencias por sí mismos y vivir momentos únicos que creen memorias”, apunta la experta.
© Rockwell GroupUn estilo que invita a quedarte
Debemos trasladar el deseo de volver que nos producen ciertos hoteles a nuestra casa, reproduciendo sensaciones y organizaciones espaciales. “Para desarrollar un concepto de diseño para un hotel o incluso un restaurante, estudiamos el legado, los rituales y matices que hacen que un lugar sea único. Consiste en crear espacios y experiencias basados en la empatía y la curiosidad, que reflejen el espíritu de su entorno. Una habitación bien diseñada genera una sensación que invita a los clientes a quedarse, reflexionar y disfrutar del momento, creando esas memorias que hagan que quieras volver”, apunta la experta.
La imagen corresponde a una habitación del hotel W Barcelona, que lleva la firma de Rockwell Group. El sofá amarillo es una muestra de la personalidad del espacio.
© LoberonUna coreografía integradora
“Nuestro enfoque de diseño consiste en crear una historia inmersiva y por capas como una novela, y en elaborar una experiencia física de esa historia utilizando todos los recursos disponibles. Pensamos en la coreografía y en la creación de micromundos, desde la entrada hasta el lobby y otros espacios compartidos, y hasta las habitaciones. Por lo tanto, para lograr un determinado ambiente, necesitas diseñar una narrativa y un punto de vista sobre el dormitorio dentro del contexto de tu hogar”, recomienda la experta.
Este dormitorio de Loberon es una muestra de un estilo cómodo y funcional, donde disfrutar y desconectar, sin excesos nu ruido visual.
© AntoliniUna iluminación que suma
La luz es clave en la decoración de interiores y una de las maneras de crear ambiente. “La iluminación puede realmente dar forma y esculpir un espacio. La luz tiene la capacidad de dirigir la mirada hacia ciertas áreas de una habitación, aportar ritmo o añadir una sensación de intimidad o escala. Una lámpara colgante suavemente escultórica que emita un brillo cálido puede marcar el tono de toda la experiencia de un dormitorio”, señala la diseñadora de interiores.
En este dormitorio, es parte esencial del ambiente, ya que está presente en la luminaria de suspensión que planea sobre la cama, en las mesitas de noche, en el interior del armario, perimetral en el techo y en la piedra Cristal Iceberg de Antolini.
© Rockwell GroupCon un cabecero con presencia
Las tendencias de decoración en 2026 vuelven a dar protagonismo a uno de los elementos principales del dormitorio. El cabecero es una pieza clave, ya que no solo protege la pared o actúa de soporte para leer, también vertebra el espacio y eleva el look. Se llevan los modelos tapizados, altos o corridos, de pared a pared.
“En nuestros proyectos recientes y en curso, los cabeceros son el foco de la habitación. Las directrices enfatizan la materialidad y el tacto, las intervenciones poco convencionales y el 'maximalismo limpio', y el cabecero es un buen ejemplo de ello. Así, las habitaciones del W Nueva York – Union Square, que renovamos el otoño pasado, presentan un lujoso cabecero entelado, de suelo a techo, en un tono naranja inspirado en el otoño de Union Square Park. Mientras que el nuevo W Nápoles, en la imagen, contará con un cabecero de terciopelo azul situado bajo un panel de estuco envejecido que delimita dramáticamente el área de descanso”.
© WestwingPersonal, pero con tu estilo
A la hora de amueblar, los hoteles copian a las viviendas privadas y la sensación de hogar y cercanía que poseen. "La cantidad de muebles realmente depende de la historia que quieras contar. Pensamos en crear una habitación que superponga luz, texturas, muebles y objetos para apoyar una narrativa. Keli, el restaurante en Madrid obra de nuestro estudio, se desarrolla como una casa privada, donde cada espacio es una estampa íntima llena de arte, invitando a los clientes explorar y conectar como si recorrieran la casa de alguien cercano", cuenta.
Los espacios deben adaptarse a tus hábitos y mantener esa sensación de unidad y coherencia visual, como este salón comedor de Westwing con los muebles y las piezas escogidas.
© Rockwell GroupCon el baño en el dormitorio
Dada la importancia que tiene el baño en la vivienda actual, como un lugar de relax, resulta normal que lo integremos en la habitación, como parte de ella. Además, la CEO de Rockwell Group añade otras razones prácticas, que mejoran el espacio. “Diseñamos espacios con un enfoque flexible, integrando el baño en el dormitorio para maximizar la entrada de luz natural y potenciar la sensación de amplitud. Incorporamos paneles divisorios o sistemas de puertas correderas para dar intimidad que nos ayudan a jugar con la materialidad”.
Si en la zona de la bañera prescindimos de mampara, en la de la ducha, apuesta por su uso, ya que "nos dan una oportunidad para crear experiencias con las nuevas tecnologías que nos ayudan a tener sensaciones de lujo y confort".
Esta propuesta, que pertenece al hotel W Barcelona, proyectado por el estudio, combina funcionalidad, estética y un toque de spa, con la bañera exenta.
© El Corte InglésCon materiales naturales
La búsqueda de ambientes cálidos y sensación de hogar se traduce en muebles y piezas que nos conectan con el entorno y aportan autenticidad. “Usamos materiales honestos y respetuosos con el medioambiente que, además, nos permitan una limpieza fácil, pero den calidez a los espacios. Materiales naturales como el corcho para revestir paredes o suelos, como hemos utilizado en Keli, dan una textura acogedora y distinta. Mientras que textiles resistentes a manchas dan calidez a los dormitorios como en W Nápoles”.
En este dormitorio de El Corte Inglés, la pared del cabecero se ha revestido de paneles de madera, lo que crea un efecto envolvente que se ve reforzado por el cabecero tapizado, la alfombra y los toques naturales del suelo, la mesita de noche y las baldas.
© BallingslövArmarios abiertos o cerrados, pero como en casa
A la hora de elegir un armario abierto o cerrado, la experta explica que “estamos viendo un alejamiento de cualquier tendencia específica. Sin embargo, los clientes nos piden un diseño atemporal, con sensación residencial. Realmente depende de si prefieres un espacio limpio, luminoso y moderno donde las cosas queden ocultas o estanterías abiertas que enmarquen tus objetos y llenen tus paredes de color y materialidad”.
Esta propuesta de Ballingslöv con vestidor cuenta con lo mejor de ambas tendencias. Es cerrado, lo que ayuda a mantener el orden visual, pero, al tener puertas de cristal con cuarterones, mantiene esa conexión entre ambos ambientes, sin perder un ápice de estilo.
© Rockwell GroupEl color como nexo
El color ayuda a crear la atmósfera deseada, despierta sensaciones, afecta a nuestro estado de ánimo y, al mismo tiempo, actúa como nexo de unión no solo en el propio espacio, sino también con el resto de las estancias. "Es una parte importante de cada proyecto y la narrativa impulsa nuestra selección. Por ejemplo, el nuevo spa del SLS Barcelona se inspiró en el reflejo de la luz en el agua y en el viaje desde la superficie hasta las profundidades del mar", cuenta Eva Longoria.
Así, en el dormitorio debemos apostar por tonos que favorezcan el descanso y fomenten el confort. Blancos cálidos, azules claros o topos son opciones habituales. El amarillo en sus tonalidades más suaves, como el de este espacio del hotel W Barcelona, obra de Rockwell Group, también es una alternativa que imprimirá vitalidad, sin afectar a la calma. Sin olvidar ese aire personal y diferente que da su sola presencia.




