Ideas prácticas para tener un jardín más bonito y biodiverso sin necesidad de usar químicos


Contar con un jardín esplendoroso no es el único objetivo que debes perseguir a la hora de trabajar en él. También es interesante apostar por la biodiversidad y aprovechar los múltiples beneficios que tiene. Te contamos cómo conseguirlo.


Jardín silvestre© Unsplash
19 de enero de 2026 - 18:00 CET

Hay muchas formas de cuidar de un jardín, desde cultivarlo desde un punto de vista estético hasta basarse en un esquema silvestre que ofrezca una apariencia muy natural. Sea cual sea su estilo de paisajismo, hoy queremos hablarte de un objetivo que merece la pena tratar de alcanzar: aumentar la biodiversidad del jardín.

110
Jardín silvestre© Unsplash

¿Qué es la biodiversidad de un jardín?

Se entiende por biodiversidad la variedad de formas diferentes de vida que coexisten en un espacio natural determinado. Valorar esta característica y tratar de protegerla es la mejor estrategia para lograr un jardín bello, natural, auténtico.

Si te esfuerzas por mejorar la biodiversidad de tu jardín conseguirás que este se mantenga más saludable, con un terreno fértil perfecto para todo tipo de cultivos y menos expuesto al ataque de las plagas cuya presencia se controla de una forma natural. Te contamos todos los beneficios que puedes conseguir si cuidas tu jardín favoreciendo la biodiversidad.

210
Plantas de flor en el jardín© Unsplash

Los beneficios de un jardín biodiverso

Un jardín que apuesta por la biodiversidad es un entorno natural en el que conviven muchos tipos de seres vivos, como plantas de diferentes especies, animales como insectos y aves, microorganismos del suelo como bacterias, etc. Todos estos seres vivos comparten el espacio en un equilibrio natural, en un sistema de elementos que están conectados entre sí. De hecho, cuantas más especies vegetales hay en tu jardín, más tipos de seres vivos atraerán. En este tipo de entornos naturales hay menos insectos dañinos para las plantas. 

En este tipo de jardines las plantas crecen de una manera más saludable, son más fáciles de mantener y más capaces de adaptarse a las situaciones adversas que se puedan producir.

310
Jardín con flores amarillas © Unsplash

Cómo fomentar la biodiversidad 

Una de las primeras estrategias que podemos poner en marcha para tratar de aumentar la biodiversidad del jardín es conocer como es el entorno vegetal de la zona donde vives y en la que se encuentra tu jardín. Trata de averiguar cuáles son las especies autóctonas que caracterizan la naturaleza de la zona. 

Si eliges para tu jardín plantas propias de la zona, estas serán más fáciles de cultivar, consumirán menos recursos naturales y la biodiversidad del entorno aumentará. Además, las plantas autóctonas requieren menos mantenimiento, tanto de agua de riego como de abonos o plaguicidas, y además interactúan mejor con los seres vivos del entorno.

410
Flor con abeja© Unsplash

Más vida animal en tu jardín

Cuando en un jardín aumenta la biodiversidad, la vida animal se desarrolla más, se vuelve más rica. Aparecen los insectos, caracoles y babosas, erizos, pájaros, lagartijas, lombrices, etc. No faltarán tampoco los insectos polinizadores como abejas, abejorros, mariposas, etc.

Otros animales que no sean polinizadores pero que también son fauna útil, son las mariquitas (perfectas para el control de los pulgones ya que se alimentan de ellos), las luciérnagas, algunos escarabajos, los ciempiés (también llamados quilópodos), etc. Por otro lado, las lombrices de tierra contribuyen a la descomposición de la materia orgánica.

510
Plantas de flores pequeñas© Unsplash

Planifica un jardín variado

Si planteas un jardín rico y con muchas especies diferentes estarás favoreciendo la biodiversidad desde el principio de la creación, desde el propio diseño. No te limites a plantar unas pocas plantas más. Es mejor poner distintos tipos de plantas, desde árboles, arbustos, parterres con plantas de flor, etc. 

Un consejo: no basta con añadir especies sin ton ni son sino de elegir plantas que puedan compartir el mismo entorno, ya que deben ser compatibles en cuanto al cultivo, y no solamente en un plano estético.

610
Glicinia© Unsplash

Planta las especies favoritas de los polinizadores

Llenar el jardín de plantas de flor que atraigan a los insectos polinizadores es una forma certera de aumentar la biodiversidad. Para asegurarte de que estos insectos tengan siempre alimento lo mejor es elegir plantas que florezcan en diferentes épocas, desde la primavera hasta bien entrado el otoño.

A los polinizadores les encantan las aromáticas con flores que producen una gran cantidad de néctar como la lavanda (Lavandula spp.), el romero (Rosmarinus officinalis) o el tomillo común (Thymus vulgaris). También les gustan las especies silvestres de flor como la Jara (Cistus), un arbusto mediterráneo silvestre de abundante floración, o el hinojo (Niella hispanico), una flor que también es muy atractiva para los polinizadores. Mezcla estas flores silvestres con otras de carácter ornamental para crear parterres de distintas plantas ricas en aromas y néctar que atraigan a los polinizadores.

Un consejo: plantar un seto en el jardín es una buena idea para aumentar la biodiversidad. Los setos aportan alimento, refugio y el espacio ideal para que los insectos se reproduzcan.

710
Jardín con sendero© Unsplash

Evita las sustancias químicas en el jardín

Los productos químicos pueden resultar bastante dañinos para los insectos que benefician a nuestras plantas, y no solamente para las plagas a las que atacan. Por eso, si lo que pretendes es favorecer la biodiversidad, no utilices herbicidas, insecticidas ni fungicidas químicos. Este tipo de sustancias pueden dañar a las abejas y a otros polinizadores, y también a la fauna del suelo y a las aves. 

La alternativa consiste en favorecer un control de plagas natural. Si consigues que en tu jardín abundan los insectos benignos, como los polinizadores, ellos se comerán a los insectos dañinos controlando que el ataque de las plagas no se produzca. Un ejemplo son las mariquitas, perfectas para mantener a raya a los pulgones. También existen aves que se alimentan de insectos dañinos como las orugas. 

810
Sendero en el jardín© Unsplash

Métodos naturales que son la mejor alternativa a los químicos

Aunque tratemos de favorecer el control de plagas natural, puede ser que necesitemos algún producto de apoyo. La clave está en elegir sustancias naturales en lugar de químicos. Uno de los productos que puedes utilizar para controlar las plagas del jardín es el jabón potásico. Se trata de un jabón 100% biodegradable que ataca a insectos como la cochinilla, los ácaros, la mosca blanca y los pulgones.

También puedes utilizar aceite de neem, que se extrae de las hojas, las raíces y la corteza del árbol de neem (Azadirachta indica). Esta sustancia no es tóxica, pero acaba con los insectos. Además, y dado que se degrada con mucha rapidez, no afecta a las abejas ni a las mariquitas.

A la hora de combatir o prevenir el efecto de los hongos (y de las enfermedades que estos producen) en las plantas puedes utilizar azufre, así como el extracto de ciertas algas marinas que contribuye a que las plantas sean más resistentes y a prevenir las enfermedades fúngicas como el oídio, la roya o la botrytis.

910
Media Image

Cuidado con limpiar el terreno en exceso

Uno de los capítulos esenciales para cuidar la biodiversidad del jardín es el mantenimiento. En este sentido es beneficioso dejar el jardín a su libre albedrío, al menos ligeramente. Es decir, que dejar que se acumulen y se descompongan algunas hojas sobre el suelo y así como otros restos vegetales, aumenta la biodiversidad del entorno, ya que la materia orgánica es esencial para mantener los organismos que viven en el sustrato.

No conviene limpiar el suelo del jardín totalmente, de forma que quede sin plantaciones ni elementos vegetales durante el invierno, si quieres que el espacio exterior sea más biodiverso.

Un consejo: busca un rincón apartado del jardín y crea una pequeña pila de troncos de madera, por ejemplo. Puedes servir de refugio o de alimento para diferentes especies de animales e insectos.

1010
Estanque en el jardín© Unsplash

Crea un estanque en tu jardín

Si tu jardín es espacioso, poner un estanque es una gran idea para favorecer la biodiversidad, ya que será una forma de promover la flora y los animales acuáticos. A la hora de diseñar el estanque, es mejor que lo crees con un diseño irregular, zonas de diferente fondo, más o menos profundas, y algunos elementos para que los animales puedan refugiarse como piedras, troncos, tejas y plantas acuáticas. 

Algunos de los animales que pueden vivir en tu charca son las ranas y otros anfibios. Una vez al año tendrás que revisar el fondo de la charca para asegurarte de que no tiene pérdidas, controlar la vegetación, sobre todo las algas, para que no resulte excesiva. Es importante no introducir en la charca ciertos animales que pueden resultar bastante invasores como los cangrejos americanos o las tortugas exóticas.

© ¡HOLA! Prohibida la reproducción total o parcial de este reportaje y sus fotografías, aun citando su procedencia.