La casa de tu abuela marca tendencia en 2026: las claves de su encanto eterno, según un experto en decoración vintage


Para Pep Barnils, director de Mercantic, esta estética nos conecta con la emoción, creando viviendas más auténticas y vividas, que no parecen “sacadas de un catálogo”.


Pep Barnils, experto en decoración y diseño vintage© Mercantic
14 de enero de 2026 - 18:01 CET

Si pensabas que usar en tu casa piezas y objetos de tu madre y abuelas era una moda pasajera, estabas equivocada. Las tendencias de decoración de 2026 siguen posicionándola como una estética en pleno apogeo, aunque ya tenga sus años. Auténtica y con mucho estilo, es capaz de lucir moderna y con las arrugas justas, esas que mejoran y conmueven.

Para conocer los motivos de su éxito y descubrir cómo integrarla de forma natural en nuestros interiores, hemos hablado con Pep Barnils, director de Mercantic, un mercado referente de diseño y decoración vintage. 

Baño antiguo con espejo redondo dorado, papel pintado de flores, lámparas de techo de cristal amarillo, llave de luz antigua, grifería dorada, mueble bajolavabo con cortina© Mercantic

Una decoración que cuenta historias

Este año 2026 la decoración pone en el centro a las personas, a los habitantes de las casas. Y en este contexto, que busca el bienestar emocional y físico, este estilo ofrece las pautas que necesitamos. Conectado con nuestras madres y abuelas, no solo es bello por fuera, sino también por dentro.

“Las antigüedades y la decoración vintage nos devuelven a lo auténtico, a lo vivido. Los interiores con estas piezas cuentan historias, que no parecen sacadas de un catálogo. Espero que este 2026 sigamos valorando más que nunca lo imperfecto, lo heredado y lo que tiene alma”, señala Pep Barnils. Como este baño, diseñado por Calzi Studio para la tienda Camomille con piezas de Mercantic. 

Pared con papel pintado de flores en tonos claros, baldas de madera, con adornos y una foto antigua© La Redoute Interieurs

Cálida y con personalidad

El minimalismo y la sencillez nos han dado grandes alegrías estéticas y han dejado una huella ordenada y segura, donde nada se escapa. No es que estemos cansados de él, sino que, como argumenta el experto, “estamos evolucionando. Ahora buscamos casas más cálidas y con personalidad. Queremos hogares que abracen, sitios donde sentirnos cómodos y pasar tiempo de calidad. El estilo vintage aporta capas, texturas y emoción, algo que el exceso de sencillez no consigue”. 

Con el papel de flores, las baldas de madera y los recuerdos, como la foto en blanco y negro con marco que parece antiguo, esta propuesta de La Redoute Interieurs imprime belleza y calidez a un rincón, sin resultar maximalista. 

Comedor con mesa de madera con patas torneadas, alfombra, sillas tapizadas con tela motivos geométricos, vitrina, lámparas de techo blancas© Amador Toril

De forma natural

Antiguo sí, anticuado, nunca. Para que resulte moderno y sea capaz de integrarse en una vivienda de hoy en día es preciso saber cómo introducirlo y encontrar un punto de encuentro favorable para los distintos estilos. La idea no es llenar la vivienda de antigüedades, esto también parecería falso, sino de hacer que se sienta a gusto con nuestro sofá de líneas rectas y respaldo bajo. 

“La clave está en el equilibrio. No se trata de recrear una casa antigua, sino de mezclar piezas con historia con una base actual: paredes claras, buena iluminación y una distribución contemporánea. Menos piezas, pero bien elegidas. Y, sobre todo, huir del ‘todo a juego’, señala Barnils. Este proyecto del estudio Raquel González Interiorismo, con estilismo de Cristina Rodríguez Goitia, es un ejemplo de un buen entendimiento. 

Rincón de lectura con sillón con tela de rayas, secreter antiguo, alfombra, lámpara de pie, silla de madera, visillos blancos © Viu Empordà

Con piezas escogidas

Aunque estés tentada de coger ese espejo dorado que lleva años en el trastero de la casa de tu abuela o esa mecedora donde tu abuelo dormía la siesta, lo cierto es que debes tener cuidado y vencer la tentación de llevarte todo, aunque te gustaría. De este rincón de lectura de una casa de Viu Empordà nos llevaríamos todo: el sillón, el secreter, que ha recuperado un lugar en nuestros hogares, la silla... 

“Cualquier mueble o elemento de la casa de tu madre o abuelos sirve, siempre y cuando te represente o te transmita algo. Cómodas, aparadores, vitrinas, espejos antiguos, lámparas de sobremesa, un revistero, marcos dorados, una buena mesa de madera maciza… Son piezas muy bien hechas, con materiales nobles, capaces de durar décadas”.

Recibidor con consola antigua, foto en blanco y negro XL colgada en la pared, lámparas de sobremesa, vasijas, alfombra© Montse Garriga

Un plus de encanto y sofisticación

Puede que tenga un pasado, pero eso no impide que siga deslumbrando, aunque mantenga sus ‘heridas de guerra’. Por eso, esta decoración es perfecta en viviendas que no solo quieres que sean bonitas, sino también que posean alma. Como ocurre en este recibidor, que pertenece a un proyecto de Luzio Studio, donde la consola eleva el look y transmite emociones con sus signos de envejecimiento.

Aporta calidez, carácter y personalidad. Es una decoración que hace que la casa se sienta vivida. Aporta historia, piezas con memoria y una belleza que no depende de modas pasajeras. Además, transmite una sensación de sofisticación natural que resulta muy difícil de conseguir con muebles nuevos sin alma”, afirma Pep Barnils, perteneciente a la tercera generación de una familia especialista en muebles antiguos.

Cocina con nevera retro Smeg en color blanco, pared roja, fotografía, frutero sobre la nevera, platos© HK Living

Tan auténtica como moderna

Tentadas por su belleza auténtica y por las sensaciones que nos transmite y puede que nos dejemos llevar y convirtamos nuestra casa moderna en una especie de museo. Para que no se vea falsa, apunta Barnils, “debemos evitar el exceso. No todo tiene que ser vintage. Me gusta combinar una cómoda antigua con una obra de arte contemporánea, o una lámpara clásica en un espacio de líneas limpias. La naturalidad es clave: que parezca que las piezas han llegado con el tiempo, no todas a la vez”. 

Esta propuesta de HK Living es una demostración de cómo lograr un atmósfera auténtica y moderna. El color de la pared y la puerta y la fotografía hacen que el frigorífico retro no solo no desentone, sino que enriquezca. 

Sillón nórdico antiguo de madera y cuerda, taburetes a juego © Mercantic

Sus piezas imprescindibles

Si tuviera que hacer una lista con los básicos de este estilo, no podrían faltar “cómodas, aparadores, vitrinas, mesas de madera maciza, sillones orejeros o butacas tapizadas. Muebles con presencia, curvas suaves y madera trabajada”, señala el experto. Este sillón nórdico brutalista de mediados del siglo XX de la colección Ruim de Mercantic es una buena opción. 

Aunque el flechazo con cada pieza es personal, subraya: “Cada uno de nosotros tiene su historia y da valor a piezas en particular. Yo en mi caso me llevé a mi casa una mesa plegable de madera maciza del S.XVIII que tenía mi abuela en su comedor, pero otros tendrán una lámpara con pantalla de tela, un espejo dorado, textiles, alfombras clásicas, cerámica o un cuadro con el marco antiguo”. 

Dormitorio con cabecero de madera oscura, papel pintado en la pared del cabecero, platos en la pared, zócalo de madera pintado de azul, mesita de noche, lámpara de sobremesa azul © Designers Guild

El papel pintado, un aliado de este estilo

Lo cierto es que pocas tendencias de decoración se resisten al poder del papel pintado, el minimalismo podría ser la excepción, aunque con alguna concesión. Viste las paredes, decora, corrige imperfecciones, hace que una habitación parezca más amplia y eleva el look, lo coloques donde lo coloques. Por este motivo, no nos extraña que también aquí tenga algo que decir. 

“Me encanta el papel pintado, es un gran aliado en los proyectos de interiorismo. Permite jugar y dar carácter a los espacios, siempre que se use de forma puntual para no saturar. Diseños florales, botánicos, rayas clásicas o motivos delicados funcionan muy bien, especialmente en dormitorios, recibidores o un aseo”, afirma el experto de Mercantic. La prueba es esta pared del cabecero con papel de Designers Guild, llena de encanto. Los platos, otro must de la casa de la abuela son el broche perfecto de este rincón de la habitación. 

Dormitorio con cabecero tapizado, mesita de noche negra, lámpara de sobremesa dorada, ropa de cama blanca con flores azules © Jon Day

Sin miedo a los brillos

Las piezas y accesorios dorados nos atrapan, aunque siempre con el temor de pasarnos de brillantes. En este estilo se siente cómodo y puede lucir sin complejos, si sabes introducirlo en tus ambientes, como en esta propuesta de Marks & Spencer, donde la lámpara de sobremesa pone un toque de sofisticación y elegancia. 

“Debe hacerse con sutileza. Desde siempre el dorado ha estado en todos lados: en espejos, marcos, lámparas o detalles decorativos. Me gusta cuando no es perfecto, cuando está algo envejecido. Aporta luz, elegancia y ese punto atemporal que define tan bien este estilo”, aconseja.

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